La campaña electoral en televisión. Los telediarios duplicaron el tiempo electoral respecto a 1982. 
 TVE favoreció al partido del Gobierno en los informativos     
 
 El País.    22/06/1986.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

12 / ESPAÑA

EL PAÍS, domingo 22 de junio de 1986

LA CAMPAÑA ELECTORAL EN TELEVISIÓN

Durante los 21 días de campaña electoral, la televisión ha sido, en grado sumo, vehículo de la imagen del

poder político. Se analiza en estas páginas el tratamiento que TVE dio a la campaña electoral, y más que

un estudio cuantitativo de contenidos, a partir de los minutos concedidos a cada partido, se ha tratado de

sacar a la luz contenidos latentes o explícitos del mensaje y algunos de sus rasgos: la personalización del

poder, el papel mediador y hegemónico que se concedió a las mujeres periodistas y presentadoras, quizá

como refuerzo seductor del político, la tendencia a primar a quien ya ostenta el poder, las

discriminaciones, las ideas dominantes de cada grupo, etcétera.

Los telediarios duplicaron el tiempo electoral respecto a 1982

TVE favoreció al partido del Gobierno en los informativos

EL PAÍS, Madrid

TVE dedicó 34 horas con 25 minutos a información, debates, entrevistas y espacios cedidos a los

diferentes partidos y coaliciones durante los 21 días de campaña electoral, incluidos todos los espacios de

la primera cadena y las seis horas y cuarto de debates transmitidos por la segunda. Tan sólo en los

telediarios se duplicó (13 horas y media, que equivalen al 35% de la duración total de los telediarios), el

tiempo de información electoral respecto a las elecciones de 1982, a pesar de coincidir ahora con el

Mundial de Fútbol.

El Gobierno y su partido han disfrutado de un tratamiento de favor en cuanto a tiempo, recursos técnicos

y humanos. Se emitieron también noticias propagandísticas favorables a la actuación del Ejecutivo, se

incrementó la publicidad institucional y no fue perjudicado por los "errores técnicos" que afectaron al

resto de las formaciones políticas.

El volumen de tiempo otorgado a los seis principales líderes —el resto de políticos y partidos tuvieron

una menor presencia en TVE— fue el siguiente: Felipe González, 3 horas 21 minutos, 34 segundos

(3.21.34); Manuel Fraga, 2.42.55; Santiago Carrillo, 1.54.02; Miquel Roca, 1.50.16; Adolfo Suárez,

1.14.24 y Gerardo Iglesias, 1.08.15. Los tiempos de Suárez e Iglesias son inferiores a los de Carrillo y

Roca porque aquellos no aceptaron la invitación a participar en Buenos días.

Los mayores desequilibrios se aprecian, sin embargo, en el tratamiento concedido a grupos y líderes. TVE

otrogó a PSOE y CP mayores recursos. Valga como ejemplo la ostensible desigualdad con que se realizó

el último mitin del PSOE en Sevilla.

Los bloques de Crónica electoral fueron un soporte de propaganda de las respectivas campañas más que

un trabajo autónomo de TVE. Todos los enviados especiales hicieron hincapié, de hecho, en la capacidad

de convocatoria de los líderes y en las reacciones y acogidas positivas de sus seguidores.

En los gráficos sobre la presencia de público e inclusión de sonido directo de los políticos se observa la

importancia concedida a estos dos recursos formales.

El cuadro de temas dominantes se refiere sólo a las ideas difundidas por TVE: tanto a las que seleccionan

en boca de los políticos, como las que TVE les atribuye (cifras entre paréntesis). Los ataques recíprocos

fueron la idea dominante de todos los grupos; sobresale la contradicción del PRD cuya primera estrategia

es, según TVE, atacar al PSOE, mientras que la segunda propugna no atacar a los otros grupos.

Los telediarios fueron presentados durante la campaña electoral, salvo los fines de semana, por primera

vez en la historia de TVE, exclusivamente por mujeres, incluida la información deportiva. Sin embargo,

los programas electorales de mayor responsabilidad se encomendaron a tres hombres: José Antonio

Martínez Soler, en Buenos días. Francisco Lobatón en Debate y Manuel Campo Vidal en las entrevistas

de Punió y apañe.

Las presentadoras y las periodistas tuvieron también un papel hegemónico en la cobertura electoral. Los

modernos estudios sobre televisión se refieren a la tendencia del medio a desmasculinizar la figura del

poder y a hacer más femenina y seductora la imagen del líder con las técnicas propias de la publicidad

comercial que recurre a menudo al papel mediador de la mujer.

 

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