La campaña electoral en televisión. 
 Debates en directo y participación del público, por primera vez y a mala hora     
 
 El País.    22/06/1986.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

LA CAMPANA ELECTORAL EN TELEVISIÓN

Debates en directo y participación del público, por primera vez y a mala hora

EL PAÍS, Madrid

Televisión Española introdujo dos principales novedades en la cobertura electoral: los debates y las

entrevistas con líderes políticos, a quienes los telespectadores pudieron interrogar por teléfono, bajo los

títulos de Debate y Los líderes en ´Buenos días´. Sin embargo, estos dos géneros de programas fueron

emitidos en espacios marginales de audiencia: los cuatro programas de Debate se emitieron en la segunda

cadena a las diez de la noche, coincidiendo con los horarios de máxima audiencia en la primera cadena, y

las siete entrevistas con participación directa de espectadores fueron transmitidas por la primera cadena,

pero en la hora de más baja audiencia.

Martínez Soler trató por igual a los invitados que acogió en su salón de estar, renunció a ser crítico e

invitó a los telespectadores a que trataran a los candidatos con similar cortesía.

La renuncia a la crítica y la adulación hacia los huéspedes fue patente en todos los programas: "Nosotros

estamos", dijo, "como ven ustedes, con el señor Roca, y vamos a empezar a pedirle que nos explique, en

resumen, porque naturalmente los programas de los partidos son enormes y todos bue-nísimos..." (día 6).

El periodista de TVE invitó e incitó a los políticos a "vender" programas y a "comprar" votos desde la

tribuna televisiva y pidió a los espectadores buen trato para los líderes: "No acusen ni insulten a nuestros

invitados, y que gane el mejor" (2 de junio, durante la entrevista con Santiago Carrillo).

El conductor fue particularmente hábil a la hora de involucrar a sus invitados en el Mundial de fútbol.

Elecciones y fútbol son equiparadas en cuanto a nivel de interés desde el primer día: "Yo creo que hoy el

fútbol es tan importante como la política, porque en eso estamos de acuerdo todos los españoles" (día 2).

Los políticos fueron invitados a comentar el desarrollo del Mundial de fútbol y a dialogar con los

comentaristas destacados por TVE.

Manuel Fraga fue entrevistado el día 9 en Las Palmas de Gran Canaria. El programa se transmitió en

directo por satélite. Precisamente a Fraga le fue planteada una de las preguntas más singulares. Le

interroga una valenciana: "Usted dice que quitaría el terrorismo, cuando usted lo fundó, el terrorismo,

¿qué le parece?". Fraga contesta: "Me han llamado de todo, pero fundador del terrorismo todavía no me

habían llamado nunca". Minutos después, otra valenciana llamó a Fraga "uno de los padres del

terrorismo".

Martínez Soler presentó a Felipe González el martes día 10 como "el último pero no el menos importante"

de sus invitados especiales, y corno "paisano" del futbolista Gordillo. Y le dijo después: "La verdad es

que nos gustaría seguir conversando con el presidente; para una ocasión que tenemos. Le invitamos,

aunque pierda, a que venga a Buenos días, y si gana, ¡tanto mejor!, desde luego".

Fueron entrevistados en Buenos días, a lo largo de los 90 minutos que duró el programa —su duración se

excedió, con este motivo, alrededor de 10 minutos—, los siguientes políticos: Santiago Carrillo, el día 2;

Ramón Tamames, el día 3, en vez de Gerardo Iglesias; Agustín Rodríguez Sahagún, el día 4, en vez de

Adolfo Suárez; Joseba Azkárraga, el día 5, en vez de Jon Gangoiti; Miquel Roca, el día 6; Manuel Fraga,

el día 9, y Felipe González, el día 10.

Francisco Lobatón moderó los cuatro debates de la segunda cadena. Fue la primera vez en su historia que

TVE emitió debates electorales, pero evitó una confrontación abierta entre las diferentes opciones.

Para ello se dividió a los adversarios del PSOE en dos frentes: los grupos a su derecha y los grupos a su

izquierda, sin posibilidad de discutir todos juntos. Los dos primeros quedaron reservados exclusivamente

para el PSOE y CP (Maravall-Vers-trynge, el día 27 de mayo, y Ledes-ma-Alzaga, el día 3 de junio); en

el tercero, Solchaga debatió con Sar-torius, de Izquierda Unida, y Ariza, de Unidad Comunista, el día 10.

Televisión Española invitó en el último a los candidados a presidente de Gobierno por el Partido

Reformista Democrático (Roca) y por el Centro Democrático y Social (Suárez) a debatir con los segundos

del PSOE y de AP (Guerra y Herrero, respectivamente). Tanto Roca como Suárez declinaron la invitación

y enviaron también a segundos: Sainz de Robles y Castedo. Se evitó, con estos criterios, que el PSOE

quedara acorralado entre dos fuegos. Además el moderador cortó intervenciones y dio prioridad a los

ministros a la hora de conectar en directo con el telediario de TVE-1. No consiguió conducir el debate en

los momentos de mayor tensión, especialmente en el primero y en el último. Manuel Campo Vidal, el

locutor más popular de los informativos de TVE —al menos hasta su participación en las polémicas

entrevistas del domingo anterior al referéndum sobre la OTAN; por cierto que los máximos responsables

de !a información televisiva renunciaron a salir en pantalla durante esta campaña—, dedicó el espacio

Punto y aparte a entrevistar a los números uno de las candidaturas a las elecciones andaluzas y a las

legislativas. Las entrevistas se realizaron en tono cordial, y dejó de lado algunas de las cuestiones más

polémicas: por ejemplo, a Felipe González no le preguntó por la OTAN.

 

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