Autor: Cruz Ruiz, Juan. 
 Elecciones legislativas.. 
 La sombra del gol es alargada     
 
 El País.    23/06/1986.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La sombra del gol es alargada

JUAN CRUZ, Madrid La sombra del mítico primer gol de Butraguefto frente a los daneses cayó anoche

como una brisa sobre los asistentes a la fiesta electoral que Televisión Española organizó en sus jardines

de Torrespaña para celebrar con los notables madrileños el recuento de los votos que ayer volvieron a dar

la mayoría absoluta al Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Francisco Caparros, redactor jefe del telediario en el que apareció la repetición del famoso gol de

Butragueño con un rótulo escueto del PSOE, le explicaba entre risas al presidente del Real Madrid, Ra-

món Mendoza, las razones conocidas del fallo. El rótulo cayó como un jarro de agua fría, decía Caparros,

y ya no hubo nada que hacer. Moreno y relajado, con una cerveza en la mano, el presidente del equipo de

Butragueño escuchó entre risas el recuento del más famoso equívoco de la reciente historia de Televisión

Española.

Los notables madrileños que asistieron a la fiesta se hallaron en un paisaje que hubiera contado Scott

Fitzgerald para situar las fiestas del gran Gatsby. Las tiendas de lona blanca, los sillones de terraza,

sobrios y blancos, le daban también a aquella geografía el aire decadente de una fiesta en el jardín de los

Finzi Contini. Una orquesta suave, de nombre carcelario, Alcatraz, amenizó los intermedios y Francisco

Lobatón y Concha García Campoy fueron los anfitriones del rosario de invitados que acudieron al jardín

de Torrespaña y que desfilaron ante las cámaras de la televisión, desde Umbral sin bufanda a Camacho

sin jersei, desde Javier Sádaba con suéter a la cintura a Joaquín Le-guina con terno y a otros habituales de

este tipo de concelebraciones multitudinarias. Un socialista de estreno, José María Mohedano, estaba

encantado con la mayoría absoluta que repetía el partido en el que se acaba de inscribir —"Aún no he

pagado la primera cuota", decía— y unos populares prudentes, Fraga, Segurado y Herrero de Miñón,

pasaron como una sombra fugaz por los jardines de Calviño, que, por cierto, no bajó a la hierba y se

quedó en su despacho de Torrespaña. Fraga no quiso decir nada porque los resultados que anunció el

equipo de Ricardo Visedo, responsable de planificación de RTVE, le resultaban todavía estimaciones

provisionales sobre las que no había que argumentar y punto. Segurado le siguió fielmente el dictado y

Herrero de Miñón hizo lo mismo. Así que la visita más esperada en Torrespaña, la de Fraga, se fue como

había venido, sin decir ni una palabra ante las cámaras, pero con una cerveza en el cuerpo. Segurado se

fue además con una reprimenda: la que le propinó la pintora María Antonia Dans cuando el candidato

liberal le aseguró que conocía muchos cuadros suyos. "Eso es propaganda electoral", le dijo la singular

pintora gallega.

El toque de distinción lo daba el láser, que dibujaba los rasgos de la modernidad electrónica. El reciente

incidente de las letras superpuestas hacía esperar en cualquier momento que el láser dibujara letras

involuntarias sobre los muros del Pirulí. Pero la mayoría absoluta de los asistentes estaba ya con la cabeza

en otra cosa, más cerca de Butragueño que de los recuentos del Palace.

 

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