Autor: Santa Cecilia, Carlos G.. 
 Elecciones legislativas.. 
 El duque vuelve al centro     
 
 El País.    23/06/1986.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El duque vuelve al centro

CARLOS G. SANTA CECILIA, Madrid

Entre Chus María Viana y Pablo Sebastián, en el centro, compareció anoche ante los periodistas Adolfo

Suárez, presidente del Centro Democrático y Social. Al agradecer a sus militantes y seguidores el trabajo

desarrollado —"que nos ha convertido en la tercera fuerza política del país"— no podía contener las

lágrimas y sus ojos se nublaron por un momento. "Ya ha surgido una alternativa de centro democrática y

progresista; nos vamos a preparar para las municipales y las autonómicas", afirmó emocionado.

Finalmente, y no sin esfuerzo, Suárez pudo contener las lágrimas.

Antes, el presidente del CDS había saludado a sus seguidores con una amplia sonrisa y leves gestos con

su mano derecha. "Enseguida vuelvo con vosotros", afirmó. Y se sometió al primer baño con sus

militantes y seguidores. Abrazos, besos, llantos de algunos, desbordamiento de todos en un círculo en

cuyo centro estaba el líder centrista.

Adolfo Suárez compareció anoche en el hotel Welüngton de Madrid vestido con un traje azul marino,

corbata del mismo tono con leves rayas rojas y camisa clara. Eran las once de la noche y atendía a las

aclamaciones de sus seguidores desde una tribuna.

"¿Qué hubiera ocurrido", afirmó, "si hubiéramos tenido medios económicos?". Suárez agradecía las

aclamaciones de sus seguidores, que gritaban: "¡Viva el duque!". Tras el encuentro con los periodistas,

Suárez volvió a la sala donde sé concentraban sus seguidores. Una sala circular en la que momentos antes

se habían recibido con gritos y vítores los escaños que, según el sondeo de Televisión Española, iba

obteniendo el CDS. En algunas ocasiones, los militantes tardaban en reaccionar; en otras, como en

Madrid, se aplaudía ya la mera aparición del logotipo provincial.

Sala circular

A Suárez le costó llegar hasta un extremo de la sala. Lo suyo era el centro. Subió encima de unas mesas y

contestó a un auditorio ya entregado. Un militante, en una de las esquinas, gritaba enloquecido: "Suárez,

Suárez", "Viva el duque". El presidente le hacía gestos de contención con la mano.

"Federico, ¿dónde estás?, ya tienes tu escaño, ya son cinco y los que seguirán", afirmó Suárez en el

momento álgido de la velada. Federico Ysart, el quinto candidato por Madrid que obtenía acta como

diputado por el CDS, saltaba desde su sitio. "Me hace mucha ilusión, porque ya desde que cubría

información parlamentaria como periodista en 1977 quería estar sentado en el hemiciclo", dijo el nuevo

parlamentario.

Suárez preguntó si había empezado ya el partido —faltaban veinte minutos— y volvió a los abrazos y los

besos con las militantes, algunas de las cuales le miraban con fijeza mientras su gesto se transformaba en

un llanto emocionado, caricias...

A la salida, el presidente del CDS se fundió en un abrazo con su hijo Adolfo. El presidente, exultante

hasta el último momento, se retiró a una de las habitaciones del hotel para seguir el partido y los

simpatizantes, militantes y curiosos se retiraron prestos, atentos a las doce campanadas que sonaban en

ese momento.

 

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