Autor: Valdecantos, Camilo. 
 Elecciones legislativas.. 
 Un Suárez eufórico asegura que estará en la Moncloa en 1990     
 
 El País.    23/06/1986.  Página: 24. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Un Suárez eufórico asegura que estará en la Moncloa en 1990

CAMILO VALDECANTOS, Madrid

"Seguro que en 1990 estaré en la Moncloa". Un Adolfo Suárez exaltante y emocionado repartió anoche

abrazos y respuestas en la que sin dada ha sido la noche ñas importante de so vida política desde que

consiguió por segunda vez la presidencia del Gobierno en 1979. Ni los militantes ñas optimistas del Cem-

tro Democrático y Social (CDS) parecían confiar al principio de la campana en conseguir 19 escaños. "Ha

merecido b pena esta noche", dijo Suárez a sus seguidores, que abarrotaban los salones del hotel Welling-

ton, en Madrid. Ante los informadores, el líder centrista afirmó, entre otras cosas, que no apoyará la in-

vestidura de Felipe González y que su campo de juego futuro es fundamentalmente el Parlamento. Reiteró

que no pactará con ninguna fuerza parlamentaria. "Agradezco mucho que ahora nos abran los brazos, pero

no nos dejaremos abrazar por nadie", dijo.

Suárez —impecable traje azul marino, camisa a juego—, inició Ja jornada sobre las 9.45 horas, cuando

acudió a votar al colegio nacional Andrés Manjón, de Madrid, acompañado de su esposa, Amparo Illana,

y de su hija menor, Sonsoles. A las preguntas de rigor sobre previsiones, Suárez respondió con

optimismo: "Espero que los datos de los sondeos se confirmen y se mejoren". En privado, el líder del

CDS se mostraba mucho más cauteloso y volvió a repetir algo qufe ya se le escuchó el viernes, durante la

última jornada de campaña: "Estoy tan escaldado

que hasta que no vea los resultados no quiero decir nada".

Tras la votación, Suárez marchó a la sede del CDS. A esa hora —las 10.30— se le veía sereno, pero

apuntaba un cierto nerviosismo contenido; seguía preocupado por el control de las mesas electorales.

En ningún momento dio muestras de optimismo desbordado, ni pronunció una sola frase que denotara

seguridad de éxito. Los resultados de 1982 —dos diputados— pesaban fuerte en su ánimo.

Cuando Suárez salía del Cole-

gio electoral llegó el director general de RTVE, José María Calviflo —pocos minutos después lo haría el

ministro de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóflez, junto a su esposa, Mari Paz—. Suárez y

Cal vino se estrecharon la mano.

La decoración cambió por la noche. Los primeros resultados ofrecidos por TVE y la cadena SER —17 a

19 escaños— animaron considerablemente el ambiente. Suárez llegó al hotel donde se habían congregado

sus seguidores poco antes de las once de la noche. "Vamos a seguir luchando para las

municipales de 1987 y para las autonómicas y en 1990 tendremos la responsabilidad del Gobierno" dijo a

los congregados. Habló Suárez de "resultado espectacular" y aseguró: "Somos la única fuerza de ámbito

nacionaj que ha crecido".

Más tarde, en conferencia de prensa, el líder del Centro Democrático y Social aseguró que ya tiene

pensdo quién será el portavoz de su grupo en el Congreso "aunque tiene que elegirlo el grupo", precisó.

"Yo intervendré en los grandes debates", añadió, con lo cual reconoció que no será él quien asuma esa

función.

El comportamiento del PSOE, que Suárez ha calificado a lo largo de la campaña como altivo y pre-

potente, "no volverá a ser el mismo", en su opinión, "cualquiera que sea la mayoría final que obtenga".

"El protagonismo del parlamento será infinitamente mayor en esta legislatura", dijo.

 

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