Elecciones legislativas. 
 La proporcionalidad del belga D´Hont     
 
 El País.    23/06/1986.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

La proporcionalidad del belga D´Hont

EL PAÍS, Madrid La ley orgánica del Régimen Electoral General, de 19 de junio de 1985, que regula el

sistema electoral español sigue la modalidad D´Hont, ideada por el belga Víctor d´Hont, dentro de los

criterios de representación proporcional regulados por el artículo 68 de la Constitución, y recoge el

modelo establecido por el decreto-ley de 18 de marzo de 1977 sobre normas electorales al que sustituye y

que ha sido aplicado hasta ahora en todas las elecciones generales.

La atribución de los escaños en función de los resultados de escrutinio se realiza conforme a las siguientes

reglas:

a) No se tienen en cuenta aquellas candidaturas que no hayan obtenido al menos el 3% de los votos

válidos emitidos en la circunscripción (cada provincia, Ceuta y Melilla);

b) Se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos por las restantes candida-

turas;

c) Se divide el número de votos obtenidos por cada candidatura por 1, 2, 3, etcétera, hasta un número

igual al de escaños correspondientes a la circunscripción de que se trate. Los escaños se atribuyen a las

candidaturas que obtengan los cocientes mayores, atendiendo a un orden decreciente;

d) Cuando en la relación de cocientes coincidan dos correspondientes a distintas candidaturas, el escaño

se atribuirá a la que mayor número total de votos hubiese obtenido; e) Los escaños correspondientes a

cada candidatura se adjudican a los candidatos incluidos en ella, por el orden en que aparezcan.

La fórmula adoptada de la media mayor de d´Hont para el Congreso favorece a los partidos grandes y

perjudica a los pequeños, con el fin de impedir la multiplicación de los partidos representados en la

Cámara. El sistema será más proporcional y el resultado reflejará mejor la composición del electorado

cuanto mayor sea el número de los diputados a elegir en la circunscripción. En Madrid o Barcelona, que

eligen a 33 diputados cada una, será suficiente con superar el mínimo exigido del 3% de los votos válidos

para obtener un escaño, mientras que en otras provincias no es posible conseguirlo si no se multiplica por

cuatro o cinco el porcentaje.

 

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