Autor: R. F.. 
 Los resultados de las elecciones. Las organizaciones políticas se enfrentan ahora a la pesadilla de pagar unas deudas que suman 4.000 millones. 
 El Partido Reformista Democrático y Unidad Comunista se quedan sin subvención para sus gastos de la campaña     
 
 El País.    24/06/1986.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

El Partido Reformista Democrático y Unidad Comunista se quedan sin subvención para sus gastos de la

campaña.

R. F , Madrid

La deuda global contraída por los partidos sólo con la banca, durante estas elecciones, se calcula en unos

4.000 millones de pesetas. Para que puedan encararla, el Estado subvenciona a los partidos que acuden a

las urnas con 1.630.000 pesetas por escaño obtenido, con 65 pesetas por voto logrado para el

Congreso y con 22 pesetas más por cada voto conseguido para el Senado, siempre y cuando alcancen

representación parlamentaria. Por esta razón, ni el Partido Reformista Democrático (PRD), endeudado al

menos en 800 millones, ni Unidad Comunista, de Santiago Carrillo, percibirán una sola peseta en

subvenciones.

El saldo más negativo de todos los que ofrecen los partidos tras la reciente campaña electoral corresponde

en términos globales al PRD, que tendrá que devolver 600 millones de pesetas de un crédito sindicado de

la banca española y unos 200 millones más en créditos de distintas cajas.

También Santiago Carrillo tendrá que devolver los 194 millones de pesetas de créditos concedidos: 100

millones por los grandes bancos, 80 millones por el Banco Popular y 14 millones de la Caja de Ahorros

de Madrid, estos dos a devolver en un año.

Casi todos los grandes partidos políticos son deficitarios. Apenas pueden vivir de las cuotas de sus

afiliados y, salvo algunas donaciones procedentes de militantes o simpatizantes con recursos, sus ingresos

proceden, mayoritaria-mente, de las ayudas institucionales.

En el caso del PRD, una buena parte de la inversión realizada durante la pasada campaña ha sido costeada

mediante las contribuciones, en ocasiones millonarias, de empresarios e industriales catalanes y de otras

zonas del país.

Los militantes del PSOE, algo más de 160.000 pagan mensual-mente, si tienen trabajo, un 1% de su

salario al partido. Sin embargo, esta cuota varía mucho, al

alza o a la baja, según los casos.

Otra de las habituales fuentes de financiación de los partidos y coaliciones políticas consiste en la

organización de fiestas públicas, cuya entrada se cobra.

Asimismo, durante las campañas electorales, los partidos ponen a la venta objetos como mecheros,

bolígrafos o banderines con los emblemas y símbolos distintivos de cada organización, también se ponen

en circulación bonos de ayuda y otras modalidades para recabar la ayuda de militantes o simpatizantes.

Sin embargo, estas fuentes atraen un escaso caudal de fondos.

A lo largo de las campañas, los partidos se endeudan casi siempre por encima de sus posibilidades, con el

acicate del sueño en una victoria que no siempre llega. Los responsables financieros de cada partido

intentan denodadamente hablar del día después de los comicios y de los problemas con los que luego van

a tropezar para afrontar el pago de los créditos, pero el fragor y la emoción de las campañas electorales

hacen que sus recomendaciones apenas se tengan en cuenta.

Según la ley, existe un límite de gastos electorales para las campañas de los partidos. Este techo resulta de

multiplicar por 44 pesetas el número de habitantes correspondientes a la población de dere-

cho de las circuscripciones donde el partido, federación o coalición de que se trate presente candidaturas.

La suma resultante podrá, por ley, incrementarse en razón de 22 millones de pesetas por cada cir-

cunscripción donde las organizaciones políticas acudan a las elecciones con listas propias.

Este tope se sitúa alrededor de los 2.412 millones de pesetas, que marca el nivel máximo permisible de

recursos para fines electorales, si bien algunos partidos, antes del 22 de junio, consideraron esta suma

insuficiente para realizar una cobertura electoral idónea.

Dinero

De acuerdo con los resultados electorales, la ley prevé la subvención de 1.630.000 pesetas para cada

escaño obtenido tras los comicios. Además, existe otra subvención estatal de 65 pesetas por cada uno de

los votos obtenidos por cada organización que presente candidaturas, siempre y cuando este grupo

consiga al menos un escaño en el Congreso de los Diputados. La ley prevé también una subvención más,

consistente en 22 pesetas por cada voto obtenido por cada candidato que consigue un escaño de senador.

Se calcula que la banca españo-

la ha concedido sindicadamente al PSOE préstamos por valor de 1.600 millones de pesetas, 1.200

millones a Coalición Popular, 800 millones al PRD, 150 millones al CDS, 150 millones a Izquierda Unida

y 180 millones a UC.

873 millones para el PSOE

Según los haremos fijados por la ley, y a falta de las cuotas correspondientes a la votación obtenida para

el Senado, el PSOE, que ha obtenido 184 escaños para el Congreso, y 8.826.051 votos en estas

elecciones, percibiría en subvenciones 873.613.fl5 pesetas.

Coalición Popular, que ha obtenido 105 escaños para el Congreso y 5.220.429 votos, podría disfrutar de

una subvención aproximada a los 510.477.880 pesetas.

El Centro Democrático y Social de Adolfo Suárez, con 18 escaños en el Congreso así como con

1.854.629 votos, sería subvencionado con 149.890.880 pesetas. La coalición catalana Convergencia i

Unió, con 18 escaños en el Congreso y 980.953 votos, percibiría 93.091.480 pesetas.

La coalición Izquierda Unida, con siete escaños y 923.792 votos, sería subvencionada con 71.455.480

pesetas.

A estas sumas provisionales habrá que añadir 22 pesetas por cada voto que hayan obtenido los candidatos

al Senado de cada partido, siempre que haya resultado elegido al menos uno. Pese a que Unidad

Comunista y el PRD han conseguido 224.455 y 193.115 votos, respectivamente, no tienen derecho a

subvención.

 

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