Autor: Jiménez Gómez, Margarita. 
   La zona sur de nuestra sierra no es ningún suburbio     
 
 Ya.    04/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

MADRID, plaza universal

La zona sur de nuestra sierra no es un suburbio

RECIENTEMENTE se ha hecho una grave acusación sobre la provincia de Madrid. Se ha considerado

que la falda sur de la sierra de Guadarrama va camino de convertirse en suburbio de nuestra ciudad. Esto

ha sido la cnosecuencia que los diarios han sacado en letras de molde de la V Tertulia Española de

Ecología, que ha organizado AEDEN, y en la que han intervenido diversos técnicos de la materia y el

alcalde de Los Molinos, municipio situado en este sector de la provincia.

Por el contrario, hay otras afirmaciones muy certeras en razón a la venta de los patrimonios municipales

que están haciendo los municipios, al desconocimiento total de esas actuaciones del vecindario, a la

revalorización de los terrenos una vez que han salido del patrimonio municipal, al engaño que se hace a

los compradores ofreciendo urbanizaciones con dotaciones que no se cumplen y al problema que se

plantea al municipio cuando se encuentran con las viviendas habitadas y las urbanizaciones sin contar con

los servicios necesarios.

EL alcalde de Los Molinos sabe que estos pueblos de la provincia, que han perdido su carácter agrícola,

en su mayor parte se mantienen del sector servicio, servicio consecuencia de las urbanizaciones que nacen

en ellos, igual que sabe que estos municipios resultan insuficientes; de ahí su reivindicación en la visita el

pasado mes de noviembre del presidente de la Diputación, en la que pidió actualización de las

contribuciones urbanas. Como sabe que, pese al plan general en vigor, en sus municipios se produce

diferencia con la filosofía del plan. Podría citar ejemplos.

TAMPOCO hay que olvidar que si el patrimonio se vende lo vende el ayuntamiento; que si se construye

de más, la licencia la da el ayuntamiento; que si no hay agua ni infraestructura para la población que se

avecina, ahí está la licencia de construcción y la cédula de habitabilidad de los ayuntamientos, y que si las

urbanizaciones no urbanizan también es imputable a la vigilancia e inspección municipal.

El Área Metropolitana estableció, mientras se llevaban a cabo los convenientes planes generales de

ordenación —aunque a 1 g unos municipios de esta zona lo tengan—, unas normas subsidiarias, "rígidas"

si queremos, que trataban de evitar todas esas denuncias que ahora se hacen; igualmente aprobó tres

planes especiales: Defensa del Medio Físico, Infraestructura de Transportes e Infraestructura de Servicios

Básicos, que sólo han despertado críticas, entre ellas las de los propios ayuntamientos de este sector de la

sierra que se denuncia, apoyados por autoridades provinciales y centrales en algunos casos.

NO es la parte sur de la sierra un suburbio de Madrid. Es malo confundir los términos, Y así

se ha hecho si no se ha aclarado que el concepto se usaba en sentido americano, de segunda vivienda, lo

que no se ha recogido.

Digamos que es lugar de especulación donde se deja jugar con esa especulación, pues hay contrastes entre

los volúmenes de Collado-Villalba y las pequeñas densidades de Torrelodones, porque hay también

contraste entre Las Rozas, Majadahonda, Pozuelo, El Escorial con San Lorenzo del Escorial, por ejemplo,

que por ser patrimonio nacional es más difícil obtener una licencia de construcción. No olvidemos, dentro

de esa denominación de suburbio, que esos pueblos se nutren, como decía antes, de los servicios

consecuencia de las urbanizaciones. Tampoco olvidemos que quienes buscan en esos lugares la segunda

vivienda sufren equívocos, consecuencia del propio desconocimiento del que deberían tratar de salir.

Quienes no tienen derecho a disculpa son los propios ayuntamientos que venden el patrimonio, que dan

facilidades, que se encuentran con problemas y que presionan para que se dejen crecer las construcciones,

cuando su obligación es la de velar por los intereses del pueblo.

Margarita JIMÉNEZ

 

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