Autor: Velarde Fuertes, Juan. 
   Las "libretillas". 22 noviembre. Lunes     
 
 Arriba.    30/11/1976.  Página: 22. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ANOTACIONES ECONOMICAS

LAS LIBRETILLAS

Por Juan VELARDE FUERTES

Catedrático de la Universidad Complutense

22 noviembre LUNES

Trabajo en una nota crítica que título -Sobre la Unión General de Trabajadores», acerca de una publicación que en relación con esta central sindical ha preparado un intitulado -Colectivo sindicalista UGT» en Editorial Avance, Barcelona, 1976. Me encuentro con que se cometen graves alteraciones históricas; que posee una notable desidia intelectual, pues cuando habla de -clases- y de «lucha de clases» no es ni marxiste siquiera; finalmente, que se ha anclado en una atmósfera de 1936: anticlerical, republicana, ademes, con e| tema de las nacionalidades y con a] aditamento de la defensa de( aborto.

En la larga entrevista que de Nicolás Redondo Urbieta, primer secretario de La´ UGT, se incluye en esta obra, se sánala (páginas 10-11) una situación dialéctica entre reformismo sindical y «presiones populares y en particular las ejercidas por las masas trabajadoras, con vistas a superar radicalmente ¡as estructuras de la Dictadura, llegando a la ruptura democrática». En la pag. 13. tal ruptura democrática se convierte en • ruptura sindica)».

Con ja fuerza que le da su apoyo ínter nacional, esta cuestión no es baladi. Tengamos en cuenta que después de la segunda guerra mundial, la UGT, exiliada, forma parte de? grupo que constituye la FSM. Al indinarse ésta hacia´ sindicales comunistas, y a causa de {a «guerra fría», cambia de postura, y está entre los fundadores de la CIOSL en 1949. Después se integró simultáneamente en las CES.

Pero la lucha de clases que propugna la lleva´ a la exposición de todo un programa para Ja misma en las páginas 38-39. Se basará en las Asambleas de Trabajadores y en los Comités de Fábrica, primer paso en el camino para lograr el «Control obrero en la empresa». Sin éste no es posible alcanzar lo que es parte esencia! del programa de la UGT: «una auténtica autogestión socialista de la economía». Pero 4a Unión no acudirá sola al combate contra 4a burguesía. Unificará esfuerzos a través de «Comités o plataformas unitarias a niveles más amplios que ios de 4a empresa». Será precisa una financiación de este esfuerzo, que «puede lograrse de confederaciones o de las organizaciones sindicales internacionales a las cuales están afiliadas la UGT o sus Federaciones Nacionales de Industria» (pag. 45). De paso se ha echado en cara {pag. 27) a Comisiones Obreras que en vez de boicotear a la Organización Sindical, haya procurado infiltrarse en ella.

A mí io que me preocupan menos son tas reivindicaciones socioeconómicas de la UGT. Me parece, en cambio, que es gravísimo este anclarse en 1936. Al hacerlo así, y colocarse en situación constituyente y de ruptura, demuestra que es Imposible efectuar pactos solventes entre la UGT, el Estado y los empresarios. En resumen, que con esta UGT, tal como se describe en esta publicación y como se explícito en el último Congreso de Madrid, es imposible lograr hoy un «pacto social».

Para ser honesto he de aclarar dos cosas: Algo no encaja entre esta UGT y las líneas de la CIOSL y de ,la CES. Por tanto, el radicalismo quizá sólo proceda de tal situación constituyente, pero esto puede durar tanto que se convierta a esta Central Sindical en Algo que desarticule excesivamente ia delicada situación económica española actual. Temo que tendría que ampliar tal cosa a muchas más fuerzas proletarias.

la segunda obsenucMn es la de que. a pesar de su nombre, todo lo relacionado con el socialismo «histórico» es más moderno y más capaz de lograr un Juego Interesante para la marcha ordenada de nuestra vida sociopolítlca, que el socialismo «renovado». Esta curiosa paradoja creo que debo dejaría bien marcada.

Finalmente, no puedo resistir la tentación de hacer una anotación de profesor. En la página 9 se dice que Nicolás Redondo era «metalúrgico de la Naval de Sestao, empresarialmeate conocido como Astilleros Españoles». No es esto. Parece que lo que se pretende —quizá sólo sea una incapacidad de | que redactó esto, pero a lo escrito he de atenerme— es eí eliminar que, detrás de este cambio de nombres, de la Constructora Nava} —tan ligada a viejas multinacionales— a Astilleros Españoles, empresa controlada por el INI, está el fenómeno de una «statificación o nacionalización verificado por el franquismo. Como esta obra que acabo de anotar altera varias veces la verdad histórica, «s legítimo que me plantee esta cuestión.

 

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