Autor: Gili Cruset, José María. 
   Propuesta de una asamblea nacional de agricultores     
 
 Ya.    13/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

13-1-77

PROPUESTA DE UNA ASAMBLEA NACIONAL DE AGRICULTORES

Don José María Gill Cruset, que se titula "Payés del Bajo Campo de Tarragona" nos escribe con ruego de

publicación la siguiente carta:

Sí examinamos la actual situación política española, parece que el Gobierno dedique toda su actuación a

la reforma política, pero este interés y cierta prisa no son únicamente los condicionamientos políticos los

que la exigen, sino la grave crisis económica que padecemos.

Creo que los agricultores somos políticos en general por tantos desengaños sufridos. Pero en lo

económico somos más sensibles, ya que la evolución socioeconómica de los últimos tiempos nos han

dejado en una situación económica lamentable.

Yo creo que ante la situación económica española actual tenemos un importante papel de actuación, y

desde estas líneas quisiera hacer un ruego al Gobierno, en bien no sólo de los agricultores, sino también

de la Patria.

Parece que en las actuales circunstancias el Gobierno sólo despacha asuntos de trámite, pero no se atreve

a hacer una política económica concreta a pesar de este acuciante problema nacional, por ser un Gobierno

para la transición, y espera que lo haga el otro que lo va a sustituir. Al abordar un problema, considero

que hay dos fases: la primera, la preparación, y secunda, ejecución.

Ante la grave situación económica, estoy de acuerdo que no se haga una política agrícola concreta, pero si

se podrían hacer los preparativos para programar en el momento oportuno dicha política.

En mi actuación en la primera asamblea de ARA en Madrid, en mi quinta solución al problema agrario,

decía: "Que el Gobierno cree una junta nacional, compuesta de personal de la Administración, técnicos en

agricultura y los propios agricultores. Hace unos días, en la prensa se daba la noticia de la transformación

del Consejo de Economía Nacional; por lo tanto, si la economía se divide en tres sectores: agricultura,

industria y servicios, los agricultores en ejercicio y los técnicos en agricultura, tendría que haber un tercio

de sus miembros, y ahora que se tiene que hacer democráticamente, ser elegidos entre los ocho millones

de agricultores. Por lo tanto, propongo una asamblea nacional, presidida por el señor ministro de

Agricultura o directores generales, las autoridades se hicieron eco de las realidades y problemas del agro

español, porque creo que ya es hora que se cambien no sólo las ideas, sino también las costumbres del

citado Ministerio.

En esta asamblea, en la que había de haber una delegación por provincia. Compuesta de siete delegados

por lo menos, un miembro representado; Hermandades, otro; cooperativas, otro; la asociación de ámbito

nacional ARA, otro; una asociación, partido o bien sindicato regional legalizada o en gestión, otro

miembro; un agricultor profesional e independiente, un representante ganadero y un representante de la

avicultura.

Y lo propongo urgente, ya que la actividad agrícola, se ejerce en todo el territorio nacional, y por estar

diversificada y con distintos problemas será costosa su organización.

Por todo lo anteriormente expuesto, creo factible esta Asamblea Nacional, ya que existe un precedente en

un Ministerio de una comisión entre funcionarios del Gobierno y diversas personalidades del sector

afectado.

El Gobierno debo considerar la doble vertiente del sector agrícola, la del ahorro de divisas de los

productos agrícolas que se pueden producir en España y las exportaciones de dichos productos con la

consiguiente entrada de divisas.

 

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