Los salarios y la productividad en 1968     
 
   05/03/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Los salarios y la productividad en 1968

El índice de actividad bajó en 1968 un 3,8 por 100 en relación con 1967, y las horas trabajadas en la mayor parte de los sectores industriales también descendieron. No obstante, el índice general de producción (productividad) aumentó el año pasado en un 5,5 por 100, afirma el estudio económico del Banco Central relativo a 1968. Los aumentos de la productividad son generalizados en toda* las Industrias, a excepción de las textiles, el equipo de transportes y las bebidas.

Estos aumentos de la producción han permitido Incrementar las remuneraciones de los trabajadores en proporciones que en los nueve primeros meses del año 1968 hacen que el Índice de pagos por hora de trabajo deflactado (deflactado por el coste de vida) haya aumentado en 5,2 por 100 respecto a 1967. Por otra parte, el aumento de los precios al por mayor ha sido del 2,2 por 100. Con ello se puede afirmar que la inflación de costes, que en años anteriores afectó profundamente a la economía española, parece haber desaparecido en 1968, gracias principalmente a las medidas adoptadas paralelamente a la devaluación de la peseta, que consistieron sustancialmente en una congelación de las rentas.

Sin embargo, esta congelación autorizaba la posibilidad de mantener las primas de rendimiento para los trabajadores y la búsqueda de mayores remuneraciones a través de estas primas, lo que ha permitido los fuertes aumentos de la productividad obtenidos en 1968, que, en definitiva, han elevado los salarios reales más que en muchos otros ejercicios.

IMPRESIONES PARA 1969

Para 1969 están por ver los resultados. De un lado, como se sabe, se han limitado los aumentos salariales al 5,9 por 100; de otro, la expansión de la economía en 1969 ha de ser considerable. El gran aumento de la producción que se espera, si no va acompañado de un fortalecimiento paralelo muy grande de las horas trabajadas, arrojará economías internas que han de disminuir el coste de cada unidad producida.

De otro lado parece difícil que las primas de productividad puedan operar en un sentido tan favorable en 1969 como lo han hecho en el ejercicio de 1968. Tal limitación para el año presente implica un grado de pesimismo muy elevado respecto a las mejoras de rendimientos.

NIVEL DE EMPLEO

Hasta el mes de septiembre de 1968 el Índice general de empleo en la industria era ligeramente inferior al del mismo mes del año anterior. Los índices comparativos del periodo enero- septiembre de 1968 representan un descenso del 0,4 por 100 sobre los de igual periodo de 1967. Las perspectivas de empleo han mantenido diversas alternativas, según los sectores. Asi, han registrado aumentos en puestos de trabajo las Industrias de la electricidad y gas, alimentación, metálicas básicas, maquinaria eléctrica, derivados de petróleo y carbón, madera y corcho, materiales de construcción y cuero y calzado. Las restantes industrias presentan descensos que llegan a adquirir cierta Importancia en las industrias extractivas, en las que se registran bajas del 5 por 100.

La tasa de paro registrada sobre la población activa ha pasado del 1,8 por 100 en el mes de febrero, al 1,36 por 100 en el mes de noviembre de 1968. Teniendo en cuenta las personas desempleadas que no acuden para ser registradas en las Oficinas de Encuadramiento y Colocación, puede estimarse que la tasa de paro total está hoy próxima al 2 por 100 de la población activa. Como es sabido, este porcentaje es considerado como una situación normalizada y de empleo total.—Europa Press.

 

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