Franco y el Príncipe presidieron ayer el acto conmemorativo del L aniversario del Ministerio del Trabajo  :   
 El Jefe de Estado recibió la primera Medalla del Cincuentenario y el Libro de Oro del Trabajo. 
 ABC.    09/05/1970.  Página: 29-30. Páginas: 2. Párrafos: 20. 

ABC. SÁBADO 9 DE MAYO DE 1970. EDICIÓN DE LA MAÑANA, PAG. 29.

FRANCO Y EL PRINCIPE PRESIDIERON AYER EL ACTO CONMEMORATIVO DEL L ANIVERSARIO DEL MINISTERIO DE TRABAJO

El Jefe del Estado recibió la primera Medalla del Cincuentenario y el Libro de Oro del Trabajo

«PROMOCIÓN SOCIAL Y EMPLEO—DIJO EL MINISTRO DEL RAMO—SERÁN TAREAS PREFERENTES EN EL FUTURO Y HA-CÍA ELLAS VAMOS PONIENDO NUESTRA META EN LA REFORMA DE LA EMPRESA»

"Gracias, señor, por la dimensión que en estos años habéis dado al Ministerio de Trabajo y por la dignidad que a este acto da vuestra presencia, que nos honra a todos los que en el Ministerio, y desde distintos puestos, servimos a vuestras órdenes al pueblo español. Gracias también, Alteza Real, por vuestra presencia, por vuestra asistencia y preocupación constante por las tareas del Ministerio. Vos, señor, constituís la firme esperanza de nuestro pueblo para la continuidad de la paz y del desarrollo que Franco ha procurado estos años, y damos gracias a Dios porque esa esperanza se refuerza cada día con vuestra actitud y vuestras obras, con vuestro ejemplo de lealtad permanente a los más firmes valores de nuestra Patria."

Con estas palabras Inició ayer su discurso el ministro de Trabajo, don Licinio de la Fuente, en el acto que, bajo la presidencia de Su Excelencia el Jefe del Estado y de Su Alteza Real el Principe Don Juan Carlos, se celebró, a las siete de la tarde, en el Aula Maluquer, del Instituto Nacional de Previsión, con motivo del L aniversario de la creación del Ministerio de Trabajo. En el estrado presidencial se encontraban también el vicepresidente del Gobierno, almirante Carrero Blanco, y el ministro delegado nacional de Sindicatos, señor García-Ramal. En otro estrado, a la derecha de la presidencia, se situaron los ministros de Justicia, señor Oriol y Urquijo; Ejército, teniente general Castañón: Marina, almirante Baturone; Gobernación, señor Garlcano Goñi: Obras Públicas, señor Fernández de la Mora; Educación y Ciencia, señor Villar Palasi: Secretaría General del Movimiento, señor Fernández-Miranda; Aire, teniente general Benjumea, e Información y Turismo, señor Sánchez Bella. Frente a ellos se encontraban los ex ministros señores Girón de Ve-lasco. Sana Orrio. Sánchez Arjona, Fernández Cuesta (don Raimundo). González Bueno (don Pedro) y Romeo Corría, entre otras personalidades y representaciones. –

Una compañía del Ministerio del Ejército, con Bandera y Banda, situada frente al edificio del Instituto Nacional de Previsión, había rendido los honores de ordenanza a la llegada del Jefe del Estado, míe la revistó. & los acordes del Himno Nacional, en compañía del ministro del Ejército.

Gritos de "Franco. Franco, Franco", aplausos incesantes y aclamaciones acompañaron la entrada del Jefe del Estado en el edificio y su paso hasta el estrado presidencial. Momentos antes hablan sido acogidos también con cálidos aplausos el Príncipe Don Juan Carlos y el ex ministro señor Girón.

DISCURSO DE UTRERA MOLINA

El acto dio comienzo con un breve discurso del subsecretario de Trabajo, señor Utrera Molina, que afirmó:

"Este aniversario representa una decidida voluntad de reajuste, un esfuerzo importante de adivinación y, sobre iodo, un despliegue animoso y operativo cara a nuevas fronteras y a nuevos horizontes. En el pórtico de esta celebración—añadió— este Departamento, a Iniciativa de nuestro ministro, quiere honrar, en primer término a los cine con digniad, rectitud y ejemplar espíritu de servido a la Patria desempeñaron, a lo largo de estos últimos treinta y cuatro años, la titularidad de nuestro Ministerio: a. Pedro González Bueno, a José Antonio Girón de Velasco, a Fermín Sanz Orrio y a. Jesús Romeo Garría, entusiastas impulsores de la andadura social del régimen, dos de los cuales, al igual que sus compañeros en su día., van a recibir hoy la Medalla de oro del Trabajo." Dedicó luego una elogiosa alusión a las "distintas generaciones de trabajadores españoles, sin cuyo anónimo y abnegado protagonismo.

sin cuyo espíritu, de sacrificio, disciplina y esfuerzo, no habrían sido posibles los logros que hoy constituyen ¡a prueba di justificación más rotunda de este proceso histórico de fundación", y cerró sus palabra» el señor Utrera Molina, reiterando te adhesión a. Franco de cuantos trabajan a las órdenes del ministro de Trabajo.

IMPOSICIÓN DE CONDECORACIONES

En medio de clamorosos aplausos el Jefe del Estado Impuso seguidamente la Medalla de oro al Mérito en el Trabajo a loa ex ministros don Jesúa Romeo Gorría y don Pedro González Bueno.

Acto seguido el minero don José Fernández Rojo, que trabaja en el pozo Sotón de la cuenca asturiana y que recibió, hace años, esta preciada recompensa, ofrecio al Jefe del Estado, en nombre de todos los condecorados con ella, el Libro de Oro, desde cuyas páginas—afirmó—"os rinden silencioso y elocuente homenaje la representación genuina del trabajo español: científicos y artistas, intelectuales y artesanos, empresarios y trabajadores. Todos ellos simbolizan esa España nueva que, desde vuestro puesto de mando, ejemplarmente, en constante vigilia, nos habéis señalado como destino y meta". "Habéis sido —añadió luego dirigiéndose a Franco—el primer combatiente por la Justicia Social en nuestra Patria y por ello nos es dable, en este aniversario, contemplar en orden 7 en paz el largo camino recorrido."

El señor Fernández Rojo, dirigiéndose a la presidencia entregó al Jefe del Estado el Libro de Oro de la Medalla del Trabajo, un volumen de gran formato, ricamente encuadernado, con tapas negras y doradas en el que, tras unas páginas de exposición dé su finalidad y contenido, figura el texto Integro del decreto concediendo a Franco la primera Medalla de Oro del Cincuentenario; siguen unos grabados con la reproducción del anverso y el reverso de 1a Medalla de Oro del Trabajo y las biografías de los ciento cuarenta y cinco recompensados con esta distinción, hasta el 30 de abril último.

DISCURSO DEL MINISTRO DE TRABAJO

Como final del acto tomó la palabra el ministro de Trabajo, don Licinio de la Fuente, que Inició su disertación con las frasea que recogemos al comienzo da esta información y dirigió luego un saludo a los miembros del Gobierno, ex ministros, representaciones del Consejo del Reino, da las Cortes, del Consejo Nacional y de la Organización Sindical y del Departamento.

"un aniversario—agregó—es siempre un hito desde el que se puede mirar hacía atrás y hacia adelante. Vamos a hacer algunas consideraciones sobre la historia de estos cincuenta años, pero vamos a hacer´ las, sobre todo, como plataforma desde la que empecemos a prefigurar la historia del futuro que nosotros tenemos que escribir.

Realizó luego un expresivo y rápido esbozo de lo que ha sido el Ministerio de Trabajo a lo largo de sus primeros cincuenta años, para calificar esta obra como una. de las más brillantes y destacadas de nuestro Gobierno".

"Hoy ya no se clama por él hambre, sino por el bienestar; no se pide pan, sino Justicia; no se aspira a la previsión, sino a 1» seguridad; no basta con el salario, sino que se aspira a la participación; no se quieren mejores patronos, sino mejores empresas, Integradas, comunitarias, participadas y solidarias de unos mismos problemas, de unos mismos propósitos, gestionadas en común y comúnmente disfrutadas en sus resultados; no se pida sólo alfabetización, sino cultura, promoción social, formación profesional, en una, palabra, igualdad de oportunidades para todos, por el mero hecho de ser hombres y españoles aquí y ahora."

"Estamos llegando ya—añadió—a mi» auténtica, política social emancipadora, que abre y tiene que abrir cada dia más el acceso de ese mundo del trabajo a 1a seguridad, a la cultura y al poder, en una promoción social continuada al servicio del hombre y de la comunidad, que rompa cualquier tipo de oligarquías y no se detenga ante las necesarias reformas de las estructuras económicas y sociales Injustas."

EL FUTURO Y EL MINISTERIO DE TRABAJO

Después de plantearse el Interrogante de cómo deberá ser un Ministerio de Trabajo en los años que vienen, subrayó la necesidad de prever, de prevenir, destacando el valor político de la imaginación creadora. Agregó que la Sociedad que se avecina se va a caracterizar, en el orden laboral, por una creciente dinamicidad en los cambios, con problemas de empleo especialmente agudos, como consecuencia de la tecnificación de los puestos" de trabajo y de la gran movilidad de la mano de obra en el interior y en el exterior. Esto convertirá en actividades básicas del Ministerio de Trabajo la programación del empleo y la formación profesional, tanto en la capacitación inicial como en le reconversión y en la actualización permanente de trabajadores y dirigentes de empresa.

"Promoción social y empleo parecen ser tareas preferentes en el futuro y Inicia, ellas vamos, desde ahora, poniendo nuestra meta más inmediata en un objetivo que, en cierto modo, las presupone v las condiciona: la reforma de la empresa, porgue sólo en el marco de una nueva concepción de la empresa, que responda a las exigencias que están en el espíritu de nuestro tiempo, podrá satisfacerse Ja realización plenaria del hombre en su trabajo y atacarse de raíz el principio de división social que ayer ensangrentó la sociedad occidental V hoy la debilita y hace vulnerable."

Aludió luego al sentido nuevo de la Segundad Social "concebida con mayor generosidad, con mayor igualdad y solidaridad para un nivel mínimo y suficiente de prestaciones, entre las que la asistencia, sanitaria, las prestaciones de miliares, la protección sel desempleo y las pensiones, constituirán el núcleo más importante y problemático de atenciones".

"Un humanismo que sitúe al hombre como centro del sistema y que lo haga protagonista y beneficiario de toda acción política—dijo al final de su disertación don Licinio de la Fuente—es nuestra fundamental exigencia, fieles al magisterio de la Iglesia y a la doctrina joseantoniana, que nos enseñó a ver en el hombre, portador de valores eternos, el eje de todos los planteamientos políticos. Hemos de hacer lo posible para que el trabajo del hombre reencuentre la consideración de fundamental y preferente entre todas las fuerzas que inciden en el desarrollo y en relación con todos los métodos y sitemos de organización del trabajo."

"En esta tarea—terminó—, el Ministerio de Trabajo, en el seno de una labor conjunta de Gobierno como instrumento de la acción política del Movimiento Nacional, ahora y en el futuro, tendrá que perfeccionar sus actuaciones y sus instrumentos con la mirada puesta en que la justicia social, a la que ha servido siempre, tiene entre sus exigencias no sólo aspectos salariales o de Seguridad Social, sino también estas otras para las cuales aquéllos son sólo, en el fondo, medios instrumentales."

El discurso del ministro de Trabajo, que fue interrumpido en varios pasajes con largos aplausos, arrancó al final una clamorosa ovación que se prolongó mientras don Licinio de la Fuente entregaba al Jefe del Estado, como colofón de sus palabras y "como recuerdo de la obra hecha en estos años, como promesa de fidelidad y lealtad a lo que esta obra supone, como símbolo de estos cincuenta años de historia y como esperanza de futuro en la historia que para nuestro pueblo tenemos oue hacer", la primera Medalla, de este Cincuentenario.

Franco, tras recoger la Medalla, declaró clausurado el acto, repitiéndose nuevamente las aclamaciones y les vítores, que íe acompañaron hasta abandonar el edificio del Instituto Nacional de previsión.

 

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