Autor: Casas Pérez, José de las. 
   Nuestro mutualismo laboral en línea universal de vanguardia     
 
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NUESTRO MUTUALISMO LABORAL, EN LINEA UNIVERSAL DE VANGUARDIA

EL 27 de junio de 1860, el "Boletín Oficial" publicó un Decreto del Ministerio de Trabajo Que extendía ios beneficios del Mutualismo laboral a los trabajadores independientes. La importancia de la disposición fue destacada en un artículo que, por entonces, publicó ABC. Ahora se ha divulgado la Orden que pone en marcha aquel Decreto. La política de Franco continúa hacia sus objetivos redentores. ¿Qué pasa? ¿Ladran? Naturalmente. Esa es la prueba de que avanzamos.

Han pasado casi dos años desde el reconocimiento jurídico de derechos hasta su efectiva implantación. A quienes les parezca excesivo el tiempo transcurrido, les podríamos preguntar qué hicieron desde 1931 a 193$ los cuadrúpedos feroces del "primer bienio", y los blandos y maleables cantores del "mal menor", que intentaron apuntalar el edificio de la segunda farsa republicana, con una vieja serie de fórmulas en desuso. Unos—según la imagen de un estadista glorioso—"tenían el grifo, y otros tenían el vaso", y fue sangre y fango lo que salid de las tuberías marxistas, La fundación de las ´Mutualidades laborales, en sus últimas y más complicadas (ases, pedían estudios serios y solventes que no se habían hecho; cálculos en los que no pensaron los corruptores de masas, ni tampoco los que, con otro nombre, vivieron pendientes de las luchas electorales de "copa y puro". De tal suerte, que asombra cómo antes de dos años se ha dado cima a un esfuerzo serio, penoso, complejo, que por culpas de los que "ladran" estaba huérfano de datos, de clasificaciones estadísticas, de censos profesionales, de cuanto, en suma, se ha hecho ahora, con la eficaz e infatigable ayuda de la Organización Sindical. Y es ahora, y no fue nunca antes de Franco, cuando ha podido levantarse sobre piedra firme una sólida estructura de redención laboral? ¿Patalean? ¿Ladran? Mejor. La historia es breve y clara. En 1958 el Jefe del Estado pronunció estas palabras: "Yo os digo y os -prometo que todo cuanto sea humanamente posible para perfeccionar el sistema de la seguridad social y mejorar vuestro nivel de vida se realizará,." Pues bien: eso lo afirmó el hombre que no defraudó a su pueblo, ni en la guerra ni en la paz; el gobernante que no se ha equivocado en el mando seguro de la Patria; el que por su firmeza de ánimo y voluntad, y por su clara visión del porvenir, sin ejercitar poderes omnímodos ni despóticos, destaca en un mundo enloquecido como al más alto y sereno Caudillo de la Histeria. El hecho es que fiel a aquella consigna de Franco, el Gobierno ha cerrado brillantemente un ciclo de instituciones mutualistas que ya no tienen par en ningún país del orbe, y que sólo en sus últimas fases, sin aludir a recientes y más nutridos logros, alcanza a dos millones da trabajadores españoles. Y atendidos y servidos, como jamás pudieron soñar, los humildes y beneméritos productores por cuenta ajena, el avance que suponen las Mutualidades de trabajadores independientes, es de tan extensa y profunda envergadura, que entra, desplegadas sus banderas victoriosas, en los hogares entrañables y sufridos, llenos de fe y virtud, de nuestras clases medias, que pueden contemplar cómo se ha puesto en pie el artículo 28 del Fuero de los españoles, y cómo van coronándose las aspiraciones contenidas en la Declaración X del Fuero del Trabajo.

No son los que "chillan y prometen", sino aquellos que "hacen y precaven" los que van configurando una España ilusionada. Las últimas disposiciones en cuanto al Mutualismo laboral suprimen los límites de edad en los momentos Iniciales de la afiliación. No tomemos a, broma la idea de que todo hasta la aridez de los números, se debe embellecer. Y esa es una modificación bellísima, en la que se conjugan, y hasta se confunden, la caridad y la justicia. Los que puedan exhibir una historia de trabajo, y se hallen en las últimas revueltas de su carrera vital, no tienen la culpa de que el tiempo, que no se para ni se fatiga, corra con velocidades inaccesibles para el progreso humano. Acaso "la técnica" no entienda bien consideraciones tan vaporosas y simples. En cambio, las comprende y las busca "el político", el hombre "que se hace cargo", el que tiene una visión más amplia de la hora en que vive y de lo que bulle en su contorno. Y no hay que lamentar que todo eso no se hiciera mucho antes, porque ahora se hace sobre basamentos perdurables, lejos de improvisaciones transitorias, bajo la dirección reflexiva del señor Sanz Cirio, gobernante que no sube, aunque lo desee, sin saber que está firme el escalón que le aguarda. Colaboradores como el delegado general de Mutualidades, Gutlérrez-Easrna, al que nosotros no conocemos sino a través de su obra anónima y eficaz, han permitido al Gobierno, y al ministro de Trabajo concretamente, llevar a su cénit una obra insigne de amparo y de previsión, cuyos rayos tibios, con luz de Belén, de Galilea, de Jerusalén, ya entran sin discriminaciones en millones de hogares españoles, donde a lo largo de los siglos el heroico sacrificio de las familias desamparadas ante los infortunios esperó que se hicieran ciertos los mandatos eternos del Hijo de un Carpintero, que no ha asistido a una reunión celebrada en Munich.

José DE LAS CASAS PÉREZ

 

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