Subsidio de paro     
 
 ABC.    01/01/1960.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

SUBSIDIO DE PARO

.-En unas declaraciones todavía recientes se refirió el director general de Empleo a la situación laboral en España. Dijo que el volumen de paro apenas alcanzaba al 1 por 100 de la población actíva—sólo excede levemente del 3 en dos provincias—, fre´nte a un 8 por 100 en Italia, un 2 por 100 en Alemania Occidental y un 1,5 por l00 en Inglaterra, por citar sólo a algunos países significativos, Hasta un 3 por 100, la cifra puede considerarse normal. Ciertamente, desde que .e hicieron estas manifestaciones hasta ahora habrá aumentado el desempleo, como consecuencia de la puesta en práctica, a fondo, de las medidas decretadas dentro del plan nacional de estabilización para conseguir una aplicación eficiente de la mano de obra.

La nueva política iniciada este verano ha servido para corregir algunos defectos de que adolecía nuestra organización económica. Circunstancias anormales habían permitido el nacimiento de empresas que por su misma naturaleza estaban condenadas al fracaso. La coyuntura ya no es en modo alguno propicia a las actividades especulativas; las directrices austeras señaladas por el Gobierno contribuyen a asestar un golpe ´de muerte al negocio- fácil, ficticio, porque ficticias e irreales son las necesidades que con él pretendían satisfacerse.

Todo ello ha impulsado a crear un subsidio de paro que evitará la situación crítica de entidades que no pueden hacer ¿rente a sus obligaciones ni funcionar normalmente con sus actuales plantillas, y de aquellas otras que no disponen de reservas para satisfacer las indemnizaciones reglamentarias: La prima al trabajador despedido puede ser considerada insuficiente pos éste y constituye además un auténtico castigo para´ la empresa, en muchos1 casos totalmente injusto. Tal como se ha establecido, contribuyen a crear un fondo para atender al paro todas las industrias del país, de acuerdo con un sano principio de solidaridad nacional.

La creación de un subsidio de paro de carácter, general—existe el subsidio de paro tecnológico—-no significa, en modo alguno, la aceptación del llamado despido libre, entendido por, muchos como un derecho feudal de los patronos a disponer a su arbitrio de los asalariados. Existe el despido libre y total, admitido así ´por la legislación cuando razones de justicia lo aconsejen, en casos de crisis comprobada de la empresa. Son estas circunstancias involuntarias, no queridas ni por trabajadores ni por empresarios, las que han aconsejado la implantación del subsidio. con; una doble finalidad: prevenir contingencias derivadas de la adaptación de nuestras, industrias al ritmo e índice de productividad de los países más adelantados; avanzar un nuevo paso en el camino que conduce a un más perfecto sistema de seguridad social. Contra la opinión, muy extendida entre las gentes, es lo cierto que el subsidio de paro no indica crisis o decadencia. Precisamente funciona en las naciones de más alto nivel de vida y garantiza al obrero, al empleado, la continuidad en el desenvolvimiento normal de sus actividades laborales.

Una Orden del Ministerio de Trabajo, recientemente publicada, dicta las normas reguladoras de la concesión de autorizaciones para modificar las plantillas, de la forma de ejercitar el trabajador sus derechos y recibir sus prestaciones, y del procedimiento que ha de seguir el Organismo gestor del subsidio. Esta medida protectora afecta exclusivamente a quienes cesen en las empresas por expedentes de crisis de carácter económico, y significa un 75 por 100 del salario y el plus familiar, más el disfrute ininterrumpido de los beneficios reconocidos por el sistema vigente de seguridad social. La prestación deja de percibirse al encontrar un .nuevo puesto de trabajo o al rechazar el ofrecido por la Oficina de Colocación, En el caso de ocupaciones provisionales, el abono del subsidio se reanuda al producirse de nuevo el cese previsto.

 

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