Autor: Kindelán Duany, Alfredo. 
   Migraciones     
 
 ABC.    29/07/1962.  Página: 66. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

A. B C. DOMINGO 29 DE JULIO DE 1S62. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 66

MIGRACIONES

Las fronteras españolas son cruzadas en toda época estos años, en los dos sentidos, por multitudes de

nacionales y extranjeros. No he de ocuparme hoy de la de turistas, lluvia de rico maná que el cielo nos

envió en forma de divisas cuando más necesitados andábamos de ellas. Es otra migración de opuesto

sentido desfavorable para nosotros la que voy a comentar en esta artículo. LA. situación económica del

mundo «a confusa. La baja de valores que se ha producido recientemente en la Bolsa de Nueva York, con

repercusión inmediata en zas • principales de Europa, no ha sido explicada satisfactoriamente, comió

tampoco lo han sido las causas de los "milagros" alemán e italiano. No debe de estar el presidente

Kennedy muy satisfecho de la política económica de su país, cuando en un discurso solemne ha invitado

al pueblo americano a pensar intercontinentalmente y ha propuesto la idea de una Asociación atlántica

entre los Estados Unidos y Europa. Ello representa, en último término, reconocer el éxito del Mercado

Común, que es notorio. Los seis países del mismo, han incrementado sus rentas nacionales en los años

que llevan funcionando de modo apreciable y continuado hasta el año 1961. También ha continuado este

incremento estos dos últimos años, pero a un ritmo más lento, lo que los economistas atribuyen a que

Europa ha alcanzado una situación de pleno empleo del elemento productor. Es decir, que el paro obrero

ha desaparecido y no existe capital suficiente para suplir su falta. Surge aquí mi primer motivo de

confusión para mi ignorancia en materias económicas; durante toda mi vida ´ se me asustó con el fantasma

del paro obrero; últimamente se nos aseguró Que éste se haría aún mayor, como consecuencia del

automatismo de fábricas y talleres, que dejarían inactivos muchos brazos. Ahora nos vienen con la

novedad da que los motivos que están haciendo más lento el ritmo de crecimiento de las economías

europeas es la desaparición del paro. Se ha trabado de solucionar esta dificultad por medio de

emigraciones obreras desde los países con exceso de mano de obra a los en que escasean o carecen de

ella. Aquí surge otro tema de contradicción o confusión. Hasta el año 1955 salían de España cada año más

de 62.000 emigrantes, que se dirigían en su totalidad a los países hispanoamericanos; esta migración ha

menguado notoriamente; el pasado año sólo 36.495 emigraron a Ultramar. Esta emigración era

desordenada, caótica: eran aventureros carentes de toda especialización laboral a quienes el hambre

expulsa de ´sus tierras, demográficamente sobrecargadas, y buscan suerte siguiendo la línea del mínimo

esfuerzo. Tal disminución de emigrantes a América obedece a que los países europeos, muy escasos de

mano de obra, solicitan de España obreros especializados de gran calidad; esta emigración, bien

organizada, es onerosa e inconveniente para nuestro país, pues se nos lleva los mejores obreros. Más de

80.0000 españoles trabajan actualmente en, Alemania; el aña pasado emigraron 35.323 a Alemania,

18.000 . a Suiza y 40.082 a Francia. Esta lamentable sangría priva a nuestra patria de sus mejores obreros

y viene a sumarse a la exportación en bruto de primeras materias para su transformación y manufactura en

paises extranjeros. El problema de la unión y solidaridad europea marcha camino de solucionarse.

Inglaterra va venciendo los obstáculos que se oponían a su ingreso en el Mercado Común, y, más tarde

quizá se llegue, a una federación atlántica. La escasez de mano de obra ha provocado una grave crisis en

la Alemania occidental, cuya capital es Bonn; por vez primera ha aparecido en el comercio germano "la

chapuzo,"—la obra mal terminada—; desconocida antes, hasta el punto de no existir en su léxico palabra

para designarla. Pueblo analítico y casuista, el alemán ha nombrado Comisiones investigadoras de las

causas da esta crisis, y el informe de la mayoría da éstas la atribuye a la escasez de mano cíe obra y a la

deficiente calidad de la extranjera. Téngase en cuenta que trabajan actualmente en Alemania 600.000-

obreros extranjeros—incluidos 80.000 españoles—y que., a pesar de ello, existen 638.000 puestos de

trabajo sin cubrir, sin que haya un solo alemán parado. Todo esto puede arreglarse, tal vez, si se

constituyen los Estados Unidos de Europa; ampliando "el Mercado Común con la incorporación del

imperio inglés y de España; indispensable tanto para los ingleses como para nosotros.

Es preciso lograr igualar el nivel de vida en todas las naciones europeas, pues mientras esto no se consiga

se producirán, como en Meteorología, zonas de bajas y de altas presiones y se originarán movimientos

ciclónicos o corrientes migratorias de los pueblos de bajo nivel de vida a los de alto. Recientes

conversaciones entre De Gaulle y Adenauer parecen haber allanado el camino a la unión europea. La

reconciliación de los eternos enemigos" sígnifica nada menos que la reconstrucción del Imperio de Carlo

Magno. Para España, país subdesarrollado, pero en camino de industrializarse, el problema del éxodo de

su mano de obra es importante y debe ser tratado con sumo cuidado. No se resuelve con unas cuantas

medidas coercitivas que el Gobierno dicte; seguirá produciéndose, en forma clandestina y, en último

término, se producirán migraciones dentro de nuestras frontera? de zonas pobres a otras de mejor nivel de

vida; menos mal que a ellas se opondrán: el amor al terruño, la pereza temperamental y la facilidad de

vida en las regiones agrícolas de clima cálido, de nuestro Mediodía. Lo escrito anteriormente se refiere a

Europa, no a otros continentes. En los Estados Unidos de América hay parados desde hace varios años

cuatro millones y medio de obreros. Esto sólo se concibe como resultado de una política errónea de

primas al paro, que conduce a la inflación y a unos precios de coste insostenibles para competir con los

del Mercado Común Europeo. Expuestas han quedado las preocupaciones y confusiones de un español, a

quien interesa mucho la unión europea, previa la entrada en ella de España. Para ello son premisas

indispensables la desaparición del peonaje, el perfeccionamiento de las industrias existentes y la creación

de otras que puedan .competir en precio de coste con las de las naciones europeas. El nuevo Gobierno

español parece conocer el buen camino y se dispone a seguirlo.

Alfredo KINDELAN.

 

< Volver