Autor: Petit Fontseré, Jorge. 
   Cataluña, trampolín de la emigración al extranjero     
 
 ABC.    18/07/1963.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

CATALUÑA, TRAMPOLÍN DE LA EMIGRACIÓN AL EXTRANJERO

Uno de los tenias más debatido* de la vida española es la Importancia de los flujos migratorios de la

mano de obra. Es sabido que España es un país exportador ftp mano de obra y es un lugar común la

enorme atracción de la ciudad sobre el campo. Sin embargo, modernamente han aparecido algunos

actores susceptibles de arrojar una nueva luz sobre estos problemas. El momento álgido de la emigración

española cabe centrarlo en 1920, año en que los emigrantes al extranjero alcanzaron la cifra extraordinaria

de 150.566 personas. Durante los años posteriores a nuestra guerra civil la corriente de emigrantes fue

contrarrestada por factores ajenos a la realidad españóla (cierre de fronteras, etc.) Reanudada la

emigración a partir de 1947, alcanzó durante el decenio 1950-60 el promedio anual de 60.000 personas,

£1 estudio de la* migraciones internas nos ofrece asimismo indicaciones fidedignas sobre la influencia de

los factores económicas en los flujos migratorios. Es evidente que la migración alcanza el mayor nivel en

las regiones de menor desarrollo económico, de modo singular en las zonas agrícolas. En las grandes

ciudades se registra un aumento espectacular de la población. Así, en 1961., nacieron en Barcelona

23.869 personas y llegaron por otros medios 24.738. La estructura de la emigración ha sufrido

modificaciones en los últimos años. En primer lugar, hay que destacar los cambios relativos a los países

de destino de los emigrantes. A principios de la última década, la emigración a los países de

Hispanoamérica alcanzaba por término medio la cifra anual de 50.000 personas. El cambio de orientación

se produjo en 1967, y en 1959 esta cifra había disminuido ya en un 32 por ciento, no pasando de 34.648

personas, mientras que la emigración hacia Europa, muy baja al principio, era ya de 24.055 personas.

Otro cambio de >rran significación económica y social se advierte en las especialidades profesionales de

los trabajadores que emprenden la marcha al extranjero en busca de mejores oportunidades, llanta 1959.

la corriente emigratoria quedaba Integrada exclusivamente por braceros agrícolas y peones de origen

campesino. A partir de esta fecha cambió la composición del flujo emigratorio, integrando la masa

principal los trabajadores industríales y obreros especializados. Según los cálculos del C.I.M.E. (Comité

Intergubernamental para las Migraciones Europeas), a principios de 1961 ascendía a 30.146 el número de

metalúrgicos, operarios de la Industria textil y demás trabajadores especializados emigrados a Alemania

Occidental. Muy importantes resultan los cambios cuantitativos y estructurales que se advierten en la

emigración española desde el punto de vista de las provincias de orígen de los enterantes. Hasta 1956, los

emigrantes procedían en su mayor parte de Galicia y de las zonas agrícolas meridionales. A partir de esta

fecha, el contingente más Importante de emigrantes proviene de Cataluña y Levante, zonas que habían

sido tradicionalmente una tierra de acogida. Parecen establecerse de este modo dos etapas «n el

movimiento del trabajo: una interior, que lleva al peonaje agrícola de las regiones pobres de España a las

ricas, especialmente a Cataluña. Y otra exterior, que lleva a los obreros especializados de las regiones

industriales españolas a los países de Europa. Como fácilmente puede verse, este proceso es nocivo.

Aparte de ta multitud de dramas personales que entraña, esta corriente significa también, desde el punto

de vista de la colectividad española, la pérdida de un capital humano que va a hacer falta el día en que

España se decida a lanzarse por las vías del desarrollo económico.—

Jorge PETIT FONTSERE.

 

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