España colaborará intensamente en los problemas de la migración nacional e internacional  :   
 Discurso del señor Sanz Orrio ante el Consejo del C.I.M.E., en Ginebra. 
 ABC.    18/05/1961.  Página: 43-44. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

A B C. JUEVES_18 PE MAYO DE 1961. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 43

ESPAÑA COLABORARA INTENSAMENTE EN LOS PROBLEMAS DE LA MIGRACIÓN

NACIONAL E INTERNACIONAL

Discurso del señor Sanz Orrio ante el Consejo del C. I. M. E., en Ginebra

El ministro de Trabajo español, señor Sanz Orrio, en la reunión del Consejo del C. 1. M. E,, celebrada en

Ginebra, pronunció un discurso, en el que dijo, entre otras cosas:

´´Nadie atribuirá a un mero impulso filantrópico el que representantes de treinta Gobiernos se reúnan

periódicamente para estudiar" los complejos problemas que suscitan los movimientos internacionales de

población. Hoy, la conciencia universal reconoce que los movimientos de población son factor de

importancia para preservar la paz, para mantener la concordia, para estrechar vínculos entre países muy

diversos, para transmitir usos y costumbres, ¡para fomentar el progreso: a nadie se le oculta hoy que las

migraciones bien ordenadas suponen intercambio de sangre, de cultura, de intereses materiales muy

valiosos y de relaciones espirituales inestimables." Después de aludir a la obra colonizadora de América,

fuente de emigraciones, añadió: "Todavía desde ciertas comarcas españolas las gentes emigran y

atraviesan el Atlántico, más por vocación que, por necesidad. Por ello, desde remota fecha y recogiendo

tal impulso telúrico, nuestra legislación, fiel al, pensamiento de los filosofos que fundaron el moderno

Derecho Internacional, erige como el primero de sus preceptos Ja plena libertad de la persona para elegir

el lugar donde quiera desarrollar sus actividades. Pero creemos que garantizar solo - a los emigrantes la

libertad para abandonar su patria sin prever la posibilidad de que encuentren obstáculos o restricciones

que no puedan vencer por sí mismos, es casi como garantizar su fracaso o su repatriación a plazo fijo, o,

al menos, una existencia preñada de amargas desilusiones. El volumen de tales restricciones y obstáculos,

la variedad e importancia de los servicios que la emigración comporta en nuestros días, exigen una acción

internacional superior y más eficaz que los pactos bilaterales. Esta fue una de las razanes por las que

España se adhirió ol C.I.M.E. Más es un millón de europeos—y entre ellos medio centenar de miles de

españoles—han recibido, en menos de diez años, la inestimable ayuda del Comité. Mas para que el

C.I.M.E. pueda seguir su trayectoria, debe proyectar su misión futura con la amplitud, la elevación de

miras y la certera previsión que exigen las críticas horas presentes y la inquietante perspectiva que ofrece

el mundo. Por «so mi Gobierno) presta gran atención al tema del fortalecimiento en la estructura, medios

y fines del Comité, y se propone apoyar los cambios tendentes a la consecución de estos objetivos, puesto

que ponderamos en todo su valor los beneficiosos resultados que pueden derivarse de una atinada

distribución de las gentes que por impulso natural pretenden trasladarse allí "donde las posibilidades de

recursos o la existencia de unas condiciones favorables sean más propicias para su desarrollo y arraigo.

Por lo que a España se refiere, diré que tras de haber sobrepasado la dura necesidad de su estabilización

económica ha iniciado resueltamente un vasto plan de desarrollo industrial y agrícola que implica no solo

profundos cambios en la estructura de la nación, sino también la creación, en unos quince años, de dos

millones más de puestos de trabajo. Pero el peso de un censo demográfico que aumenta muy velozmente

y que gravita, sobre todo, en amplios sectores de nuestra economía rural nos obliga a mantener un sistema

elástico para encauzar los excedentes de población, pues aunque es de prever que desciendan

gradualmente, podrían entorpecer tal desarrollo y retrasar nuestros proyectos. Así, pues, los movimientos

migratorios españoles, aunque menos intensos que en épocas pasadas, siguen teniendo valor sustancial.

No os ocultamos cuanto nos satisfaría que terminarais por lograr las aspiraciones relativas a la asistencia

técnica a determinados países que, muy bien dotados de recursos naturales, a veces inexplotados,

necesitan lograr rápidamente una estabilidad a la que, sin duda, pueden contribuir con su esfuerzo y su

ingenio muchos millares de europeos. Mi Gobierno, cuya colaboración con el Comité ha de incrementarse

en el futuro, se siente profundamente interesado en estas cuestiones, a las que contribuyen determinadas

instituciones públicas y privadas que mantienen una magnífica red de Universidades Laborales y de

Escuelas de Formación Profesional, para la capacitación de nuestros operarios y técnicos, sean o no

posibles emigrantes. Personas bien capacitadas en éstos o en Centros similares de otros países de Europa

son las que necesitan las Repúblicas iberoamericanas. Nosotros, una vea puestos en condiciones de

satisfacer sus deseos, podremos orientar a nuestros compatriotas en su tradicional preferencia por la

emigración hacia las "Américas", donde el español, desde hace siglos, ha sabido hallar su segundo hogar,

su nueva patria. Tenemos muchas razones históricas y sociológicas para mantener vivo y pujante este

flujo. Pero también creemos que esta amplia tarea de asistir técnicamente a dichos países puede y debe

realizarse sin descuidar la emigración a otras vastas y lejanas regiones cuya capital importancia

económica y estratégica para todos nosotros no es necesario subrayar. Asimismo, esta Organización no

debe olvidar sus misiones tradicionales, es decir, las concernientes a la preparación, transporte, acogida,

colocación e instalación de los emigrantes y refugiados tal y como las describe su constitución.

En los planes que España está desarrollando actualmente ¡puede preverse, en un plazo próximo, una

intensa absorción interna de nuestros excedentes de pobladon, que están siendo fijados en las nuevas

industrias y mediante la colonización agrícola de áreas muy extensas y feraces. Sin embargo, con un

concepto elevado de los deberes a que obliga la comunidad internacional, estamos preparando proyectos

adecuados para facilitar soluciones a los países que necesiten de nuestra emigración, bien sea para

asegurar el potencial demográfico de las remotas regiones mencionadas, bien sea para incrementar la

capacidad y la, estabilidad d? las naciones iberoamericanas. Para terminar: la situación de la Europa de

hoy es muy distinta a la ciue ofrecía cuando los trece Gobiernos fundadores crearon este Comité. Muchos

de los países arruinadas por la última guerra, mundial se cuentan ahora entre los más prósperos del

universo; la superpoblación de otros ha disminuido sensiblemente: han surgido organismos

supranacionales al servicio de concepciones auténticamente revolucionarias, entre las que no es la menos

importante la que propugna la libertad" de circulación de la mano de obra, lo que está dando lugar a

intensos movimientos migratorios intraeuropeos que inciden en forma peculiar en las migraciones

ultramarinas. Pero sigue latente el grave problema de los refugiados; se inicia amenazante el de los

europeos desplazados de ciertas partes del mundo, la mecanización rural, las nuevas fuentes de energía y

los continuos progresos de la automación continuarán liberando a multitud de operarios; especialmente en

los países, mediterráneos. De otra parte, subsiste la necesidad de fortalecer determinadas regiones de

Ultramar y de prestar asistencia a ciertos Gobiernos, y, en consecuencia, a decenas de. millares de

trabajadores que. a su vez. requerirán la reunión con sus familias, una vez que hayan emigrado. ´

Por ello creemos en la exigencia de que este Cómite despliegue sin demora una imaginación planificadora

y ejecutiva, fundamentada en una clarividente visión del futuro, en una sólida decisión y en la mas

estrecha cooperación de sus miembros." •

 

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