"Desterrar el miedo"     
 
 Pueblo.    10/05/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

«DESTERRAR EL MIEDO»

Con este titulo publica «La Vanguardia» un editorial, que reproducimos en parte:

«¿A qué se debe la indudable popularidad de don Adolfo Suárez, un político apenas conocido hace un

año? Mucho depende del auténtico "gancho" del protagonista. De su comportamiento ante el espectador,

del grado de credibilidad que resulte de este contacto y de esta preponderante presencia en el hogar de

cada español.

El tono modesto, natural, sincero, de cada aparición del señor Suárez le han be-neíiciado enormemente.

Por de pronto, porque era inhabitual en personajes de su categoría que solían confundir autoridad con

autoritarismo y conocimiento de ¿as cosas con pedantería. Luego, muchos españoles le agradecen al

presidente su clara intención de "desdramatizar" el clima de tensión que unos y otros extremistas han

insuflado al período del cambio político, exigiendo unos apretar a fondo el acelerador, mientras los otros

intentaban echar mano bruscamente del freno. Le agradecen también su valentía y presencia de ánimo

afrontando la situación y la guerra que ha emprendido contra el miedo con "rooseveltiana" insistencia:

"Sólo hemos de tener miedo al miedo."

Una gran parte de los españoles —por temor todavía a lo que pueda venir, por miedo al mañana

recordando el miedo de ayer— se mantiene al margen d« la lucha, política y se hace la desentendida;

pero, en el fondo, desde su intimidad, sigue «1 curso de los acontecimientos, fiada en su intuición pese a

la confusión creada por la aparición de centenares de partidos. Con una noción aproximada de lo que es el

fascismo, el marxismo, ia democracia-cristiana o ei socialismo democrático, el centralismo, la autonomía

o el separatismo, esos ciudadanos esperan el momento de apoyar con su voto a aquellos que dentro de la

indiscutible dificultad del momento, les ofrezcan mayores garantías de honradez democrática y de

moderación de capacidad para implantar un régimen de libertad y responsabilidad para todos, de instaurar

el imperio de la ley también para todos y de eliminar el miedo en nuestra sociedad.

Porque con la serenidad y ¡a confianza que infunde e¡ saberse inserto y conviviendo en un verdadero

estado de Derecho, en el que pueda disfrutarse, sin temores, de las libertades esenciales, es más fácil

soportar los rigores de una crisis económica y trabajar en común pa´ tratar de superarla.»

 

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