Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   ¿Se aclara el panorama?     
 
 Informaciones.    26/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

¿Se aclara el panorama?

Por Abel HERNÁNDEZ

EL presidente Suárez ha dado pistas en Méjico sobre su participación en las elecciones. «La declaración

al respecto me la reservo para Madrid —ha dicho a los periodistas—, aunque me da la impresión de que

todo el mundo la conoce; pero la reservo para después porque quiero hacer una intervención en televisión

explicando las razones. Creo que debo adoptar una postura determinada e informar al país de los últimos

acontecimientos ocurridos en la vida política española.» Ha puntualizado que este viaje a Méjico y a

Washington no tiene nada que ver con su eventual candidatura. Es decir, que no se trata de hacer en esta

gira americana, de alto contenido político, campaña electoral. Aunque todo indica que la figura del

presidente Suárez va a salir potenciada de la Casa Blanca inevitablemente.

A pesar cíe todas las apariencias, todavía no están despejadas todas las dudas. Recientemente, el propio

señor Suárez confiaba a unos interlocutores que su decisión estaba clara desde el principio: no presentarse

a las elecciones. Explicaba también que tácticamente le interesaba que flotara la duda. Lo prudente es

esperar a que él mismo diga la última palabra a la opinión pública, en su mensaje radiotelevisado, cuando

regrese de América. Su .candidatura como independiente por Madrid, a donde van a concurrir

inmediatamente todas las figuras políticas, trastocaría las elecciones parlamentarias en elecciones

presidenciales. Al mismo tiempo significaría, de alguna manera, aceptar la ruptura constitucional, puesto

que, con las leyes vigentes, el mandato del presidente del Gobierno no está sometido al albur de las urnas.

Intentar revalidar, con el voto popular, su permanencia en la Moncloa, acarrea el riesgo de que la

situación se extrapole a la Corona, lo cual ea evidentemente peligroso. Suárez es un hombre del Rey, un

hombre de Estado. Sólo un triunfo resonante compensaría los gravísimos riesgos.

En cualquier caso, la capacidad de maniobra del señor Suárez es ilimitada. Sin que nadie se pudiera

enterar, ha estado recibiendo en las últimas semanas en su despacho de la Moncloa, a altas horas de la

madrugada, a personajes «conflictivos». Las conversaciones terminaban habitualmente a las cinco de la

mañana.

De momento, lo que está claro es que el presidente Suárez se ha definido abiertamente por las Cortes

constituyentes. Esto alinea al primer ministro con las llamadas fuerzas democráticas ante las urnas y

marca la diferencia radical con la línea que mantiene Alianza Popular, cuyos dirigentes han expuesto hoy

su programa al Rey. Es de esperar que Cárter anime a Suárez a ganar personalmente las elecciones.

El «Plan Marshall» llegará después, para lo que habrá que estabilizar drásticamente la economía española

nada más pasar el día de las urnas.

 

< Volver