Suárez: sondeando a todo occidente     
 
 Arriba.    28/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

SUAREZ: SONDEANDO A TODO OCCIDENTE

EL Jefe de Gobierno español está ya acostumbrado desde hace meses a hacer cosas por primera vez.

Ahora, también por primera vez, además de tomar en Estados Unidos la alternativa como estadista a

nive* internacional debe protagonizar una importantísima gestión de gobierno, lo cual es sumamente

destacable en un país donde lo que tenemos es una inflación de políticos y una seria escasez de

gobernantes. Como además tenemos otra inflación,- la normal, económica, aunque anormalmente seria, es

estimulante ver al Primer Ministro de la Corona dedicado a sembrar confianza en un país que, por ser la

clave de Occidente, puede tomar iniciativas económicas capaces de crear ejemplo en el resto de un

Occidente muy dispuesto a que instalemos democracia en la Península, pero poco dado hasta ahora a

ayudar a costear el que sin duda es el más caro de los sistemas políticos.

Es una gestión agotadora la de Suárez. Si un viaje político y consultivo, de intercambio de opiniones,

negociador y económico, militar y periodístico, es normalmente duro para cualquier viejo zorro de la

política internacional, el destino geográfico de éste lo endurece más todavía. Los norteamericanos, hasta

que no se demuestre lo contrario, son los negociadores más tenaces del mundo. Son también la clase

política más desconfiada ante los experimentos políticos europeos, de un continente que utiliza

coordenadas políticas lejanas y altamente diferentes de las suyas.

En ese ambiente, dialogar con el Congreso y el Ejecutivo a la vez, con mecanismos creados para

mantener en Washington los equilibrios y controles rituales, frecuentemente observadores de un mismo

fenómeno exterior con criterios diferentes, ya es difícil. Pero más todavía hacerlo con la Banca y los

inversores que junto con la Administración deben ser convencidos de la estabilidad, no ya del sistema

hoy, sino del que salga de las urnas de verano.

Para rizar el rizo, la Prensa. Una Prensa americana con años de afilar su sentido crítico hacia los

acontecimientos españoles, acaso hoy incluso desbordada por la fluidez de los mismos, por aquello de que

si antes en España no pasaba nada hoy pasan demasiadas cosas el mismo día, que debe ser convencida de

la estabilidad de lo que se está creando porque Wall Street opera por noticias que lee antes de abrir la

bolsa. Finalmente, lo de siempre. Negociar relaciones comerciales y militares en un momento crítico

económico para España y una presión proteccionista feroz sobre el Presidente Cárter de los compromisos

electorales, con la guinda adicional del diálogo nuclear con una presidencia que ha hecho bandera de los

átomos y del otro motivo, el ya eliminado del diálogo por Suárez tras su visita ratificadora a la ONU de

los pactos sobre derechos humanos.

No está mal para estrenarse en el pluriempleo político. Hay que desearle al Primer Ministro de la Corona

mucha suerte. El éxito de su sobrecargado programa de estadista depende enormemente de su imagen

política. En Estados Unidos la imagen vende, inspira confianza, provoca seguridad inversora y, en este

caso concreto, puede germinar en pactos de apoyo multilateral a la joven y agitada democracia española.

Pocas veces pudo decirse que un solo hombre llevara sobre sus hombros tanta responsabilidad. Por ello

también cabe en este momento pedir un poco el alto el fuego partidista electoral para emitir, aunque sólo

sea un rato, una imagen de un país detrás no de un político, sino de su Primer Ministro. Hay mucho en

juego para todos. Porque sobre todas las interpretaciones dadas Adolfo Suárez está en estos momentos, ni

más ni menos, sondeando en la cabeza de Occidente a todo Occidente, para ver si la democracia española

puede contar, además de con el apoyo moral ya visto, con el otro, con el que entraña riesgo financiero.

Arriba

 

< Volver