Vida política. 4. Las coaliciones. 
 Bruselas: Suárez busca una alianza con el PSOE     
 
 ABC.    26/06/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

26 DE JUNIO DE 1977. PAG, 7

4- Las coaliciones

BRUSELAS: SUAREZ BUSCA UNA ALIANZA CON EL P. S. 0. E.

BRUSELAS, 25. (Crónica de nuestro corresponsal.) Para establecer un Centro fuerte en España,

Adolfo Suárez desea una alianza con el Partid* Socialista Obrero. Con este título aparece hoy

en la primera pagina del diario católico «La Libre Belgique» un artículo de Luis Sánchez Merlo. En el

comentario, que precede al artículo del secretario general de la Unión de Centro Democrático, se subraya

que ante 1» gravedad « importancia de los problemas a solucionar (crisis económica y Constitución),

el primer ministro dése» un* mayoría fuerte.

CONSOLIDAR LA DEMOCRACIA.—El artículo publicado en La Libre Belgique». firmado por el

secretarlo general de U. V. D. Luis Sánchez Merlo, es el siguiente: «La U. C. D. de Adolfo Suárez. y el P.

S. O. E. de Felipe González, las dos formaciones políticas que han ganado las elecciones legislativas del

15 de junio, tienen la responsabilidad histórica ante el pueblo español de hacer posible la consolidación de

la democracia. Las primeras elecciones después de la guerra civil de 1936 se han desarrollado en un

momento de depresión económica que ha favorecido el desplazamiento de votos hacia la Izquierda,

aunque ésta no es la sola explicación deJ excelente resultado obtenido por el Partido Socialista después de

cuarenta años de clandestinidad. En la reciente Historia de España, las dificultades económicas han

frenado frecuentemente las evoluciones iniciadas. Esta vez. ante el riesgo de la deterioración económica,

los electores españoles se han pronunciado por un cambio prudente, sabiendo perfectamente aue será

difícil corregir los índice» actuales de inflación, desempleo, emigración, inversión, deuda exterior, fraude

fiscal, etc. La democracia no será posible en España si no se realizan tres objetivo esenciales:

1- Restaurar las libertades públicas elaborando un nuevo código de conducta política entre los

españoles, es decir, una Constitución democrática.

2- Asegurar a los españoles que el progreso económico no sera bloqueado, que las diferencias de

ingresos sa adaptaran en función de criterios de Justicia social y aue los marginados encontrarán su puesto

en la nueva sociedad.

3- Satisfacer las aspiraciones populares por el reconocimiento de las autonomías regionales para los

pueblo» que quieran resolver sus dificultades fuera de la tutela del Estado central. Dar a esto» problemas

soluciones insuficientes seria faltar a los compromisos contraídos ante el pueblo español, que ha dado

prueba da una extraordinaria Intuición política eligiendo el 15 de junio la representación que le convenía

mejor en esta coyuntura histórica. Hoy dos fuerzas de Gobierno. ambas tienen necesidad la una de la otra.

No habrá acuerdo suficiente sin la participación de las dos formaciones políticas mal poderosas en el

Parlamento. Un acuerdo sobre la nueva Constitución supone, sin embargo, que la izquierda renuncie al

moximalismo que, con frecuencia, sa ha re-Telado peligroso en el curso de nuestra historia y que nos ha

conducido a estancamientos.

REANIMAR LA ECONOMÍA. La nuer» Constitución debe ser clara y democrática, sin ningún equívoco,

ya que podría difícilmente obtener la total adhesión de un pueblo al que se ha negado durante tanto* años

el pan y la sal de las libertades. L» Unión de Centro Democrático de Adolfo Suárez debe reanimar la

economía enferma devolviendo la confianza a los capitales, ya que sin Inversiones la economía a»

estancarla y el desempleo se agravaría. Todo plan de acción dentro de este sector no puede ser eficaz sino

en la medida en que los socialistas puedan contener las reí» vindicaciones de alzas salariales aue podrían

comprometer el saneamiento económico. 81 la terapéutica económica exige dosla adecuadas de realismo

y moderación, la justa respuesta a las aspiraciones d» la* diferentes reglones de España no está atojada de

estas consideraciones. Ahora bien, si el U. C. D. desea una amplia autonomía para las regiones, el P. S.

O.E. aspira a la construcción de un Estado federal. Entre estas dos fórmulas será necesario buscar el pacto

que sea aceptable para cada uno. Las exigencias de los catalanes no son las mismas que las de los

canarios. No hay solución idéntica para el País Vasco y para Andalucía. Cada reglón debe negociar sai

propias soluciones en función de las necesidades socioeconómicas y culturales que te son propias. Entre

la utopía y la realidad, un pacto entre el Estado y el pueblo español contribuirá ciertamente a consolidad

la democracia.

INTERINO.

 

< Volver