Autor: Menchero Dueñas, José Teófilo. 
 Buena acogida a Suárez en Londres. 
 Suárez, muy satisfecho de su estancia en Londres  :   
 Decidido apoyo británico a la entrada de España en la CEE. 
 Informaciones.    20/10/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

BUENA ACOGIDA A SUAREZ EN LONDRES

Suárez, muy satisfecho de su estancia en Londres

Por José T. MENCHERO

LONDRES, 20.

LAS conversaciones que hemos mantenido hoy con el Go-bierno británico Han sido´ enormemente

satisfactorias. El apoyo de Inglaterra al ingreso de España en el Mercado Común es total y absoluto», dijo

ayer el presidente del Gobierno español, don Adolfo Suárez. en una rueda de Prensa, en la que también

señaló que «tiernos dejado abierta la puerta a futuros contactos de los dos ministros de Asuntos Exteriores

para seguir conversando próximamente sobre el tema de Gibraltar».

DECIDIDO APOYO BRITÁNICO A LA ENTRADA DE ESPAÑA EN LA C.E.E.

El señor Suárez, acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores de su Gabinete, don Marcelino Oreja,

atendió a las preguntas de ios periodistas en la Embajada de España en Londres, poco después de que

concluyeran las cinco horas de conversaciones que mantuvo en Downing Street con el primer ministro

británico, James Callaghan, y el secretario del Foreign Office, David Owen.

Inmediatamente después se entrevistó, también tn´la Embajada española, durante medía hora, con

Margaret Thatcher, jefe del Partido Conservador y de la oposición británica, y a continuación ofreció una

recepción, a la que asistieron Dueña parte de las más destacadas personalidades de la vida política del

Reino Unido, entre ellas el primer ministro.

A primera hora de esta mañana el presidente Suárez ha recibido a una representación de la colonia

española en Gran Bretaña y de la Cámara de Comercio, para después marchar a Dublin, donde hoy

cerrará esta segunda ronda de contactos en las capitales de la C.E.E., con vistas a las negociaciones tíe

adhesión de España a la Comunidad.

El señor Suárez comenzó destacando a este respecto en la rueda de Prensa la «importante colaboración»

ofrecida por Gran Bretaña para la adhesión española; las perspectivas de esta han sido el «tema central»

de las conversaciones con las primeras autoridades británicas, aunque en ellas se habían tratado también

otros aspectos, como la política de! Mediterráneo, los contactos con la presidencia rotativa de la C.E.E.

para intercambio de información política con España y, naturalmente, ia cuestión de Gibratlar. El señor

Suárez indicó que no tenía más que motivos de satisfacción por el apoyo británico a la incorporación

española a ,a C.E.E.

En torno a Gibraltar, las conversaciones se ciñeron a una exposición de los respectivos puntos de vista,

aunque el presidente Suárez manifestó también que la nueva situación política española permite abrigar

esperanzas en una solución negociada. Les tres puntos principales de> problema —la población, el

territorio y quizá también la base militar— pueden encontrar solución satisfactoria, según el señor Suárez.

Para la población, «una España que se está estructurando sobre una base regional, con un respeto y

reconocimiento a las autonomías tíe cada uno de los países, pueblos o regiones que integran el Estado

español, permite abrigar la esperanza de un estatuto negociado que, respetando la identidad, la cultura y

las peculiaridades del pueblo gibraitareño, permita a la larga la reintegración de Gibraltar en el territorio

español, conforme a las resoluciones de las Naciones Unidas y a las aspiraciones unánimemente

manifestadas por todos los Gobiernos españoles y por todos los partidos políticos en cualquier

circunstancia histórica». También se podría llegar a un acuerdo sobre la base militar.

La delegación británica ha puesto especial énfasis, según el señor Suárez, "en lo cue desde su punto de

vista se llama levantamiento de restricciones, y, desde el nuestro, es evidentemente un planteamiento que

hace referencia a la aplicación o no del artículo 10 del Tratado de Utrecht. Nosotros estamos en la linea áe

considerar todaa las posibilidades en un tratamiento global del problema". Mientras no se negocie la

retrocesión del Peñón a España, no habrá levantamiento de restricciones.

Ayer, las conversaciones hispano-británicas no se circunscribieron a la cuestión óe Gibraltar, sobre la que

sólo hubo un intercambio de opiniones, según el presidente del Gobierno español, que se refirió después a

la verja que rodea el territorio gibraltareño y de la que se ha venido hablando, y continúa hablándose,

mucho en Gran Bretaña. "Quiero recordar —dijo el presidente Suárez— que la verja no la ha puesto el

Gobierno espa-ñal." A una pregunta sobre si tenía algún mensaje para los^ gibraltareños, el señor Suárez

respondió que no habla pensado en ello, pero que les diría que el pueblo español se siente muy cerca de

ellos; ya que forman parte clel territorio español, y que la nueva España democrática permite atender

todos los problemas que puedan plantearse, pero siempre en un •estudio global del problema. El señor

Suárez manifestó asimismo que aceptarla con sumo gusto cue en las negociaciones participase una

representación gibraltareña con la delegación británica. Y contestó con un "no" escueto a una pregunta

sobre la posibilidad de apertura de la frontera en las presentes circunstancias.

SITUACIÓN ESPAÑOLA: "ENORME TRANQUILIDAD"

En respuesta a otras preguntas, el presidente Suárez manifestó que su valoración de la situación política

española, antes y después efe las reuniones de la Moncloa, es "áe enorme trarrcjuilidad". "Entiendo —

agiegó— que el proceso de democratización de nuestro país es absolutamente irreversible." Las reuniones

de la Moncloa robustecen esa seguridad y no son en modo ala;una una primera fase de un Gobierno de

concentración, sino una coincidencia en el análisis de la situación y de los medios para tratarla.

Acerca de la OT.A.N., el señor Suárez dijo que la cuestión clel ingreso o no de España tendrá que

resolverse previo debate parlamentario, por las diferentes posiciones de los partidos políticos acerca de

ella. Y descartó que "nos estuviesen ingresando" en la organización sin conocimiento de ios españoles.

Las fuerzas armadas —dijo después el señor Suárez—• son una de las opiniones y de las consultas que

deben efectuarse acerca de la O.T.A.N., pero la decisión última corresponde al Parlamento y al Gobierno.

A tenor de las declaraciones del presidente Suárez, un resultado claro y fundamental de su visita a

Londres ha sido, pues, la ratificación de la postura británica decididamente favorable al ingreso español

en la C.E.E. Y a propósito de Gibraltar, una mayor clarificación de la postura de Madrid, en el sentido de

que el problema sólo puede abordarse en su conjunto, no por parte ni por fases, y de que podría tratarse

con las posiciones más flexibles, pero sólo dentro de ese planteamiento global.

CALUROSA SIMPATÍA

Pero otro resultado, quizá independiente de los anteriores, puede considerarse la brillantez y calurosa

simpatía con. que se ha desarrollado este primer contacto en la "cumbre" de la "mueva España

democrática", según la expresión del presidente Suárez, con el mundo político oficial británico.

Margaret Thatcher nos declaró, en un breve apartado con algunos periodistas españoles y. cono o

principal impresión de su entrevista con el señor Suárez, que se sentía "muy feliz porque la democracia

esté sólidamente establecida en España" y que su partido también apoya la adhesión de España a la C.E E.

Otro político tan distante en sus posiciones de la señora Thatcher como Michael Foot, segundo jefe del

Partido Laborista y líder de la Cámara de los* Comunes, cue figuraba entre los numerosos asistentes a la

recepción en la Embajada española, también nos diría prácticamente lo mismo que acuella, asi como que

la ultima vez que habla estadio en la Embajada española fue hace treinta y nueve años.

20 de octubre de 1977

INFORMACIONES

 

< Volver