Autor: Quiñonero, Juan Pedro. 
 Sin problemas económicos que dificulten las conversaciones. 
 Cordial acogida a Suárez en Luxemburgo     
 
 Informaciones.    10/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

SIN PROBLEMAS ECONÓMICOS QUE DIFICULTEN LAS CONVERSACIONES

CORDIAL ACOGIDA A SUAREZ EN LUXEMBURGO

Por Juan Pedro QUIÑONERO

LUXEMBURGO, 10.

CON una población nacional equivalente al 10 por 100 de la de Madrid, una agricultura que cultiva

globalmente 620 kilómetros cuadrados de terreno (un 24 por 100 de la superfice total del país) y una.

longitud máxima entre sus fronteras de ochenta kilómetros, Luxemburgo es hoy la última etapa, a todas

luces feliz, de don Aáoljo Suárez en su gira europea en busca de apoyo para el establecimiento de las

negociaciones de ingreso de España en la Comunidad Económica Europea, que no se imagina posible

antes de una década.

Fuentes diplomáticas han comentado a INFORMACIONES que, al no existir intereses comerciales

poderosos, no caben en Luxemburgo las profundas resé r v a s financieras expresadas por la

Administración francesa. La mayor preocupación comunitaria del señor Gastón Thorn (liberal),

presidente del Gobierno luxemburgués, son los mecanismos administrativos de funcionamiento de la

Comunidad, en los que ha hecho hincapié en repetidas ocasiones: se trata de una cuestión técnica que no

podrá afectar a España antes de su ingreso como miembro de pleno -derecho.

El señor Suárez llegó a primera hora de la mañana a Luxemburgo, acompañado de don Marcelino Oreja,

ministro de Asuntos Exteriores. Se entrevistó con el señor Thorn (liberal) a las diez y cuarto. Tres cuartos

de hora más tarde fue recibido por el Gran Duque de Luxemburgo. A las once y treinta minutos se

entrevistó con el señor Benny Berg (socialista), vicepresidente del Gobierno y ministro de Trabajo. A la

una del mediodía, fue homenajeado por el señor Thorn con un almuerzo. A primeras horas de la tarde,

estaba prevista una entrevista con el señor Emilio Colombo, presidente del Parlamento Europeo, que, a

iniciativa, propia, ha viajado desde Roma para entrevistarse con el señor Suárez.

RUEDA DE PRENSA

Está prevista una rueda de Prensa paja informar del resultado de las conversaciones, una reunión con la

colonia laboral española en Luxemburgo (dos mil trabajadores, y ocho organizaciones), y una nueva

cena-homenaje. A las nueve de la noche, el señor Suárez espera-estar de regreso en el palacio de la

Moncloa, concluida con éxito su jornada luxemburguesa.

Sin agenda de trabajo, con un horario estricto y escueto, sin entrevistas previstas con los medios

financieros europeos (en Luxemburgo tiene su sede Ameribank, una multinacional bancaria formada por

la Banque de París y el Bank oí América, para dar créditos a medio plazo a Ja industria europea), las

conversaciones del señor Suárez con los señores Thorn, Colombo y Berg transcurrirán, según han

comentado, oficiosamente, fuentes diplomáticas a INFORMACIONES, por los senderos de los "temas

generales e institucionales". Sólo existen un eventual tema económico: la siderurgia.

Al no haber un grave contencioso económico, como ocurre con Francia e Italia (que han proyectado una

política agraria conjunta, y un "replanteamiento global" de la Europa "verde", antes de aceptar la

admisión de España), aceptado el "sí" político europeo, el señor Suárez regresará a Madrid con el

respaldo oficioso de una parte sustancial de la burocracia comunitaria.

En L u x e m burgo, ciudad, desde 1957, reside la Corte de Justicia de la C.E.E. y desde 1968 el Banco

Europeo de Inversiones y el secretariado general del Parlamento Europeo (que se reúne seis veces al año

en Luxemburgo y otras seis en Estrasburgo). Con menos de ochenta mil habitantes, .a ciudad alberga a

más de mil funcionarios de las Comunidades, con sus respectivas familias.

Las embrionarias fuerzas políticas comunitarias, los grupos parlamentarios (con los que no se ha previsto,

incomprensiblemente, ninguna entrevista), tienen asimismo en Luxemburgo su sede administrativa. Su

peso poli-tico específico es particularmente escaso, pero, cara a un muy dilatado proceso de

negociaciones, su importancia estratégica puede ser sustancial, ya que tales grupos configuran una

prolongación de la fisonomía política de los países europeos, dividiéndose en seis grandes familias:

liberales, socialistas, demócrata - cristianos, comunistas, «demócratas europeos del progreso» (gaullistas)

e «independientes».

CORDIALIDAD POLÍTICA

Con 351.000 habitantes (según el último» censo de 1975), Luxemburgo cierra el «periplo Suárez» sin

poder ofrecer otra cosa que su cordialidad política.

La burocracia europeísta, representada por los señores Colombo y Thorn, que ha ofrecido a su huésped

dos comidr.j homenaje, y con el que ha conversado durante cincuenta minutos, ha abierto definitivamente

las puertas a las negociaciones reales, que se esperan duras, particularmente dilatadas en el tiempo y

técnicamente poco vistosas.

Hace diez años, el desaparecido «New York Herald Tri-bune» co m e n t a b a, no sin cierta socarronería

anglosajona: «Europa es hoy el país de un banquero americano, que habla en inglés con sus clientes

americanos y cuenta sus ingresos en dólares.» Hoy, el señor Suárez, sin entrar a discutir nunca las raíces

económicas del proceso de integración en la C.E.E., ha dado fin a su aventura política europea, más que

en un país, en una gigantesca fábrica (el 47,3 por 100 de la población luxemburguesa trabaja en la

industria), un fabuloso consorcio mercantil del que se desconocen las cifras de su comercio exterior,

porque es incontrolable, a través de los estrechísimos lazos que lo unen a Bélgica y al Benelux (que

representa el 7 por 100 del comercio mundial, y es el cuarto imperio económico del planeta), un nudo de

relaciones donde se confunden los intereses de las multinacionales y el más feroz industrialismo: un 10

por 100 de la población trabaja en una sola fábrica, la A.R.B.E.D., el séptimo gigante en el mercado

europeo del acero, con 11.000 millones de francos anuales de cifra de negocios.

EMILIO COLOMBO, PRESIDENTE DEL PARLAMENTO EUROPEO, VIAJO DESDE ROMA

PARA ENTREVISTARSE CON EL PRESIDENTE ESPAÑOL

 

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