Autor: Aguilar, Miguel Ángel. 
 Hoy tienen lugar los primeros actos oficiales en Brasilia. 
 La oposición utilizará la visita de Suárez     
 
 Diario 16.    06/08/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 18. 

Diario 16/6-agosto-79

Hoy tienen lugar los primeros actos oficiales en Brasilia

La oposición utilizará la visita de Suárez

Miguel Ángel Aguilar

RIO DE JANEIRO, 6 (Enviado especial D!6).— Los contactos que el presidente Suárez mantenga con

representantes de tas fuerzas políticas de la oposición y su actitud en el tema de los derechos humanos

han creado una gran expectación política en Brasil.

En su conversación con los periodistas que cubren informativamente esta visita, a bordo del DC-8 de la

Fuerza Aérea española, el presidente Suárez se limitó a responder que deseaba mantener contactos con

todos los partidos brasileños y que, en ese sentido, se habían cursado instrucciones al embajador, pero no

precisó hasta dónde llegaría el abanico de sus interlocutores, ni si entre ellos se incluía alguna

personalidad de la Iglesia católica, que aquí mantiene una posición beligerante en favor de la

liberalización del régimen.

Los diarios dominicales subrayan, al informar de la llegada anoche del presidente español a la base aérea

de Galeao, la simpatía que Adolfo Suárez despierta en un amplio grupo de parlamentarios brasileños por

la forma tenaz como ha conducido el proceso de democratización de su país.

En Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, se advierte algún recelo ante esas

expectativas y simpatías. El diario «O Globo» señala que la Cancillería brasileña ha recusado

recientemente el intento de trazar paralelos con otros procesos poli-ticos y que esta actitud servirá

seguramente de prevención al presidente Suárez para no entrar en cuestiones políticas partidarias.

La oposición busca avales políticos

Hace una semana, el ministro de Relaciones Exteriores brasileño criticó la «actitud típicamente colonial»

de ciertos políticos que esperaban obtener de la visita del presidente Suárez una especie de aval político a

la «apertura» brasileña. Suárez tendrá, por tanto, que andar con pies de plomo para no suscitar recelos ni

apagar esperanzas.

El «Daily Post», de Sao Paulo, recoge que el objetivo del viaje de Suárez es el establecimiento de un

contacto directo con los líderes políticos brasileños y con el pueblo y crear los fundamentos de una

cooperación bilateral más intensa, según palabras que transcribe de un encuentro del presidente español

con los corresponsales brasileños en Madrid.

Respecto a cómo ha sido posible la transición española y si el proceso podría ser exportado al Brasil,

Suárez manifestó que «la transición había sido el resultado de una combinación de varios factores —la

conducta del pueblo, la presencia del Rey, la cooperación de las fuerzas políticas—». Luego precisó que

«el proceso es muy difícil de exportar. Lo que puede ser exportado es la intención».

En términos parecidos respondió anoche Suárez a los colegas brasileños que le interrogaron durante la

recepción que le ofreció el gobernador de Rio de Janeiro, Chagas Freitas, en el palacio de Guanabara. «Es

muy difícil -precisó— exportar ios procedimientos políticos que se aplican para resolver los problemas de

cada país, porque la solución depende de las condiciones de cada uno». Suárez añadió después que lo

«interesante, tanto para Brasil como para cualquier otro país, es que las transformaciones en todos los

sectores sean obtenidas por vía de la razón y del diálogo y que sean logradas mediante el entendimiento

entre las distintas fuerzas políticas».

Como en el franquismo

El ambiente que aquí se capta con ocasión de este viaje recuerda el que se creaba en Madrid con ocasión

de las visitas de algunos líderes gubernamentales de las democracias europeas en las postrimerías del

franquismo, cuando los representantes de la oposición buscaban ansiosamente lograr algún contacto,

que las autoridades de entonces desaconsejaban a sus huéspedes de honor.

Hoy recuerda, por ejemplo, «Jornal do Brasil» las multas que en su día se impusieron a politices de la

oposición a Franco por el simple hecho de entregar cartas a los dirigentes de otros países que acudían a

Madrid.

En el plano político, el presidente Suárez, en su conversación con los informadores españoles a bordo del

DC-S de la Fuerza Aérea, subrayó la necesidad de este viaje dentro del propósito de la política exterior

española de relanzar sus relaciones con Iberoamérica, pasando de las declaraciones retóricas a la

cooperación efectiva.

Aludió también a esa idea hace tiempo acariciada de promover la celebración de una conferencia

«cumbre» de jefes de Estado y de Gobierno de la comunidad iberoamericana, para la que es

imprescindible contar con Brasil.

Los contactos previstos en Quito, segunda etapa política del viaje, con diversos presidentes

iberoamericanos que tienen anunciada su asistencia a la toma de posesión del primer mandatario

ecuatoriano, Jaime Roídos, y las visitas que Suárez anunció a Panamá y a los Estados Unidos para octubre

próximo dan la medida de la prioridad que se le concede a esta dimensión básica de la política

internacional española,

La economía, capitulo fundamental

Si de la interpretación que este viaje ha recibido en los medios políticos e informativos brasileños

volvemos a los propósitos abiertamente manifestados por la delegación española, el capítulo económico

cobra importancia fundamental.

Como ha explicado el presidente Suárez, su propósito en las negociaciones que ha de celebrar en unión de

los ministros que le acompañan con sus homólogos brasileñoses equilibrar la balanza comercial entre los

dos países, que arrojó en 1978 un déficit para España de más de doscientos millones de dólares. Los

ministros de Comercio e Industria, García Diez y Bustelo, y el amplio séquito de técnicos que les

acompañan, traen esa tarea básica que cumplir aqui.

 

< Volver