Suárez, tres años en la Presidencia del Gobierno     
 
 ABC.    05/07/1979.  Página: 9-10. Páginas: 2. Párrafos: 48. 

ABC. JUEVES, 5 DE JULIO DE 1979, PAG. 9.

Suárez, tres años en la Presidencia del Gobierno

Adolfo Suárez González cumple hoy, jueves, tres años en la Presidencia del Gobierno español, desde que

el pasado 5 de julio de 1976 jurase su cargo ante el Rey, después de que éste le nombrase jefe del

Gobierno en la tarde del S de julio de 1976.

Políticos, sindicalistas, intelectuales, escritores y artistas han contestado así a la pregunta formulada por

Efe:

—Adolfo Suárez cumple tres años como presidente del Gobierno. ¿Qué valoración daría usted a este

período?

JOSÉ TARRADELLAS (presidente de la Generalidad de Cataluña).—«Creo que la valoración es

positiva no solamente por 19 que ha hecho por Cataluña, sino por el país. Es el hombre que ha hecho

posible la aprobación de la Constitución, el pacto de la Moncloa y los traspasos de los servicios. Ahora

bien, no hemos de ver solamente su pasado, sino las cosas que convienen al país y para ello es necesario

tener una clara visión de futuro.»

FELIPE GONZÁLEZ (portavoz del Grupo Parlamentario del PSOE).—«Este período histórico no puede

medirse en función del aniversario de la presidencia de Suárez. Sobre todo si se tiene en cuenta que el 15

de junio de 1979 ha pasado desapercibido para muchos, siendo un referente histórico de gran entidad

política.»

SANTIAGO CARRILLO (secretario general del PCE).—«Yo creo que no es posible dar una valoración

igual a estos tres años. El papel de Suárez en la primera mitad, y más exactamente en los dos primeros

años, creo que ha sido positivo, muy decisivo para la instauración de las Instituciones democráticas.

En el último período, desde la segunda parte del año pasado, creo que ha comenzado una fase menos

brillante que se debe, a mi juicio, a que no ha querido, no ha sabido, ser algo más que un jefe de partido;

no ha sabido ser e! jefe de una gran política de reconstrucción nacional, quizá esté todavía a tiempo.»

MANUEL FRAGA IRIBARNE (portavoz de Coalición Democrática).—«En la política no somos

imparciales, como es natural. Yo creo que esa pregunta hay que hacérsela a personas distintas, a los

líderes de los otros partidos. Por tanto, le ruego que me excuse. No voy a hacer ningún comentarlo.»

JORD1 PUJOL (secretario general de Convergencia Democrática de Cataluña).—«El día 12 de julio de

1976 hice una declaración en la «Hoja del Lunes» de Barcelona expresando mi confianza de que el

entonces poco conocido Adolfo Suárez llevara a cabo una buena labor.

En aquel momento Adolfo Suárez era objeto de una desconfianza bastante generalizada. Ahora, tres años

después, pienso que mi pronóstico se ha cumplido. Lo digo en un momento en que me separan de él

algunos aspectos de política económica y en que la Inminente discusión del Estatuto catalán y. en general

de la relación del Estado con Cataluña, se presenta difícil y con riesgo de ser muy agria.

Sin embargo, pienso que ningún político español ha asumido la responsabilidad de construir un país que

funcione, que sea democrático progresivo y que respete los derechos de los puebles que le componen. De

ahí que deposite la esperanza de que, pese a las previsiblemente graves dificultades con que vamos a

tropezar, acabemos solucionando, positivamente, los problemas pendientes.»

ALEJANDRO ROJAS MARCOS (secretario general del PSA).—«Tengo que reconocer que cuando fue

designado Suárez como presidente del Gobierno no sentí la más mínima confianza ni en él ni en lo que él

decía que iba a hacer. Hoy tengo que reconocer que es un presidente que ha pasado a la historia de España

por su protagonismo en la transición democrática.

No obstante, quiero añadir que, para mí, es un presidente de derechas y que yo, como representante de un

partido de izquierdas deseo, lo antes posible, un presidente que represente los intereses de las clases

populares y de los pueblos de España. Pero ni quiero, ni creo que fuera bueno para España y la

democracia, que Suárez se yaya antes de haber terminado la transición. Es decir, antes de que las clases

populares hayan conquistado el suficiente peder social como acceder al Gobierno y abordar la profunda

transformación que nuestra sociedad necesita.»

BLAS PINAR (presidente de Fuerza Nueva).—«Ha sido uno de los períodos más tristes de la historia de

la nación, sólo comparable al de la monarquía de EnriQue de Trastamara.»

PORTAVOZ DE LA SECRETARIA DE INFORMACIÓN DE UCD.—«Adolfo Suárez es el presidente

democrático de un partido democráticamente legitimado en dos ocasiones sucesivas por la confianza

mayoritarla del pueblo español Al cumplirse el tercer aniversario de la asunción de las responsabilidades

de la Presidencia del Gobierno por Adolfo Suárez. conviene subrayar antes de cualquier valoración, esta

palmarla circunstancia.

Hábitos mentales del pasado, tentaciones de especulación y ese fueite componente de personalización que

tiende a producirse en todas las democracias de masas, hacen depositar en torno a la persona que titulariza

la cabeza del poder ejecutivo dosis desmesuradas de atención y expectativa. Pero en este aniversario

concurren en Adolfo Suárez circunstancias Institucionales inéditas. Es el primer presidente del Gobierno

de la Constitución del 78, propuesto por Su Majestad el Rey, en virtud del resultado electoral del 1 de

marzo. Su magistratura ha verificado el requisito constitucional de la votación para la investidura.

Asimismo, su posición en el seno de UCD dimana del desarrollo del primer congreso del partido,

celebrado en octubre del pasado ano. Los juicios que hoy se vierten sobre Adolfo Suárez tienen que partir

de esas reflexiones. El haber d» Adolfo Suárez no se agota en el reconocimiento de su prudente y hábil

conducción del tránsito; en la evitación de los costes históricamente traumáticos de la ruptura; en la

alineación de España en el reducidísimo cortejo de las naciones democráticas; en las tantas veces

saboteada e incomprendida voluntad de concordia; en la capacidad de conectar con los deseos d« cambio

sereno del pueblo español...

En la España constitucionalizada, cuyo itinerario político quedó formalmente abierto tras las elecciones

de marzo, Adolfo Suárez viene ejerciendo responsabilidades de gobierno, desde el compromiso

ideológico y político que representa la confianza del segmento ampliamente mayoritario del pueblo

español.

MARCELINO CAMACHO (Comisiones Obreras).—«Fracaso de la política mo-nocolor. Tenemos

Constitución y Ayuntamientos democráticos gracias a la existencia de unos acuerdos de la Moncloa y del

consenso. El hecho real, sin embargo, es que, finalizada esta importante etapa hay problemas que no se

han resuelto bien e Incluso que se han resuelto mal, de forma que podemos afirmar que avanza la

democracia y avanzan los peligros para la democracia.

Así, hoy tenemos dos bloques de problemas: uno, constituido por el Estatuto Vasco, las autonomías y el

terrorismo, y el otro, por el paro, la crisis económica y el Estatuto de los Trabajadores, auténtica

constitución del mundo del trabajo. De ambos depende la consolidación de la democracia y de ahí que,

visto el fracaso de la política monocolor, la desarrollada por el Gobierno desde el mes de marzo, la

cuestión crucial que se plantea es si será capaz Suárez de sentarse a negociar y hallar la cooperación

sincera con todos los afectados.

En conclusión, la democracia ha avanzado en lo político y no en ¡o económico-social, de forma que,

mientras el Rey declara en Ginebra que el trabajo debe ser para el trabajador y no al contrario, la triste

realidad que nos ofrecen estos tres años en este campo es que el trabajo no sólo sigue siendo mercancía,

sino una mercancía rara y escasa.»

NICOLÁS REDONDO (UGT).— «El Gobierno debe ser más receptivo. Yo diría Políticos, intelectuales,

escritores y artistas valoran su actuación

De los artistas encuestados sólo uno (Joan Miró) afirma tener simpatía por Suárez que,

lamentablemente, el presidente Suárez no ha cumplido una misión fundamental para un Gobierno, que es

llenar el profundo vacío sindical. Estimamos que es uno de ¡os más graves problemas que tiene el país

actualmente y que hace falta que «e permita a las centrales sindicales realizar la función que les

corresponde y dejen de ser organizaciones, marginadas de la vida social.

Para ello es perfectamente claro que se necesita, un marco legal de relaciones democráticas; que hace

falta a su disposición una serie de dotaciones económicas como puede ser la devolución del patrimonio,

tanto histórico como acumulado. Creo «íue, lamentablemente, en eso. Suárez no ha estado acertado. El

Gobierno tiene que eer mucho más receptivo y cubrir lo que hasta ahora ha sido un fallo fundamental:

mantener a este país con el grave desarrollo industrial que tiene y con los graves problemas de tipo

económico y social, «en este profundo vacío sindical.»

Es urgente que se den planes muy concretos para limitar el paro, así como que K aplique una ley eficaz

sobre el seguro de desempleo. Hace falta una política concreta con unas mayores inversiones en la

actividad privada y pública; planes de reducción de la jornada de trabajo; prohibición del pluriempíeo;

reducción de horas extra; planes concretos para jóvenes y au-Biento de la edad escolar.

Los temas laborales han estado abandonados. Yo creo que han estado muy condicionados por situaciones

de tipo político. Pero la verdad es que en el campo estrictamente laboral o sindical, el desfase debe ser

una preocupación de tipo colectivo. No se puede seguir así porque estimamos que las centrales son los

instrumentos que deben estabilizar la democracia, con responsabilidad.»

MANUEL ZAGUIRRE (USO).— «Forzoso valorar su talla de hombre de Estado. Es forzoso valorar la

talla de hombre de Estado que Suárez ha demostrado en estos tres años, en lo que se refiere al papel que

ha jugado en la transición de la dictadura a la democracia.

Hay dos temas, no obstante, en los que el balance aparece claramente negativo: El bloqueo al desarrollo

de la libertad sindical y el progresivo deterioro de la situación económica.

Ciertamente, si estos dos últimos temas no tienen tratamiento adecuado y soluciones inmediatas, veo muy

difícil que el actual Gobierno Suárez cumpla íntegro el plazo tLe mandato que recibió el uno de marzo

pasado.»

D JOSÉ MIGUEL IBARROLA (SU).— «Ha descargado la crisis sobre Jos trabajadores. Juzgar este

período significa juzgar la forma en que las clases dominantes en España han asegurado la hegemonía en

el período de transición de la dictadura a la democracia burguesa. Esa hegemonía ha sido producto del

consenso a que se han prestado partidos de la izquierda parlamentaria y eso le ha permitido conservar casi

Intacto todo e! poder en un proceso de cambio político sometido a fuertes tensiones sociales.

UCD, con Suárez a su frente, ha conseguido en este período, por obra y gracia del pacto social, ir

descargando las más graves consecuencias de la crisis económica S9bre los trabajadores y las clases más

humildes. Esto, con el apoyo de la patronal CEOE, que hoy se identifica abiertamente con su política.»

ANTONIO GALA.—«Nadie debe acometer empresas superiores a, sus posibilidades. Hay una pieza de

teatro que pone aprueba la resistencia física de los actores: «El Tenorio». Cuando el actor no tiene

suficiente "fuelle" llega al cuarto acto sin voz. Por mucha habilidad que despliegue, por muchos trucos,

por mucho pragmatismo si no sabe colocar la voz en dcn.de •debe, se quedará afónico. T esto no hace

referencia alguna a la mala calidad de la obia. ni al bajo nivel de la representación, ni a la inicialmente

buena predisposición del público, ni a las bisoñez del resto de la compañía. Se trata de una cuestión

profesional muy simple: Nadia debe acometer empresas superiores a sus propias posibilidades, aunque

sean infinitos los halagos a su alrededor y sus personales aspiraciones. Aunque sea infinita, incluso, su

buena voluntad.»

JOAN MIRO.—«Siento simpatía personal por Suárez. Ya siempre he sido un demócrata y siento una

simpatía personal hacia el presidente Suárez.»

EDUARDO CHILLIDA.—«Mi valoración no es buena. Prefiero esperar a que se discuta el Estatuto

vasco para dar una opinión sobre estos tres años de Gobierno del presidente Suárez. Sin embargo, puedo

anunciar que mi valoración de este período no será demasiado buena.»

JUAN DE AVALOS.-"La valoración no es muy positiva. Los artistas tenemos una idea muy

revolucionaria de las cosas y, por esta razón yo me suelo reservar el dar opiniones políticas. Sin embargo,

creo que la actual situación de nuestro país nos está llevando al desastre por la irresponsabilidad de

muchas gentes.

La valoración de estos tres años está presente y no es muy positiva. Pienso que la culpa de lo que ocurre

no es de los políticos, sino del pueblo, que vive de manera irresponsable.

Yo veo las cosas desde el prisma de los artistas, que vivimos per amor a lo que hacemos y tenemos un

gran espíritu de superación que hecho de menos en el pueblo español. Falta respeto a la colectividad y por

eso es necesaria una política de concienciación que forme a ciudadanos y patriotas, no a señoritos

españoles.»

LUIS SÁNCHEZ AGESTA (catedrático jubilado de Derecho Constitucional),— «Dicen que el Poder

cansa y desgasta. La verdad, no llevaba la cuenta de que han pasado esos tres años. Han pasado tantas

cosas que parecen que fueran muchos más. Ha habido dos elecciones generales, unas municipales, dos

referéndum y hasta han pasado tres promociones por las Caites de distinto carácter.

Pero hay que decir también que nada más que tres años, porque es un milagro de estabilidad en tiempos

de tan profunda crisis nacional e internacional.

Dicen que el Poder cansa y desgasta. Mi deseo es que el presidente no haya perdido los resortes de

esperanza e ilusión que son necesarios en estas horas críticas de la vida política.»

MANUEL FRAILE CRIVILLAS (profesor de Derecho Constitucional),—*Ha conseguido pasar de un

sistema autoritario a. otro democrático. Como presidente del Gobierno, Adolfo Suárez es la persona que

ha conseguido la viabilidad del reformismo como método para pasar de un sistema autoritario a otro

democrático. Esto es inédito en nuestra Historia e incluso en la mundial. Su habilidad para el pacto, para

el contacto directo entre personas y fuerzas políticas, son, sin duda, uno de los factores que más han

contribuido a lograr ese resultado.

Como gobernante hace un estudio simultáneamente próximo y lejano de les problemas, aspecto quizá

importante, muy personal a su forma de Gobierno. La transición refleja toda ella esa impronta y aunque

todavía queda por realizar una fase, cabe pensar que su resultado pueda ser semejante a lo anterior.»

CARMEN CONDE.—«Sin el Rey y Suárez no hubiera sido posible la transición. Sin el Rey y sin el

presidente Suárez no hubiera sido posible la transición en nuestro país hacia una democracia. Esto es lo

que todos los españoles deben tener en cuenta. Los sucesivos Gobiernos del presidente Suárea han tenido

excesivos problemas, algunos pasados y otros presentes, paya poder impulsar los cambios y conseguir

gue la transición llegara a una estabilidad democrática.

Pienso que sin toda, la serie de obstáculos heredados del pasado y sin otros nuevos que surjan cacia aja,

seguramente y gracias a ]a labor del presidente Suárez. de sus Gobiernos y. sobre todo, del Rey.

hubiéramos llegado antee a la democracia.»

NURIA ESPERT.—«Me parece positivo. En general, lo que se ha hecho en estos tres años me parece

positivo. Para nuestra normal impaciencia, la urgencia y la normal tensión del país ,es quizá escaso ¡o

realizado hasta ahora, pero de ningún modo negativo el paso del presidente Suárez por el Gobierno.»

ANTONIO MINGÓTE—«Me niego a juzgar la labor política. No soy tan irresponsable como para juzgar

a Adolfo Suárez sin tener idea (que no la tengo tal vez porque el asunto no llega a, apasionarme) de los

condicionamientos, limitaciones, coacciones y dificultades con que tiene que enfrentarse.

No quiero parecerme a esos irritados señores de la derecha que le llaman rojo porque no les quita las

plsiolas a los de la ETA, ni a esos irritados señores de izquierda que ie llaman fascista porque no le corta

el pelo al cero a Blas Pinar.

Me niego a juzgar la labor política de los políticos aunque si puedo comentar lo aburridos y tristes que

resultan en general. Me parece que la democracia no tendrá "-a fortaleza suficiente si los políticos no

logran que los ciudadanos nos interesemos en su elaboración. No digo yo que una sesión del Congreso

tenga que ser como una película del gordo y el flaco, pero entre eso y el espectáculo aburrido y mediocre

que se representa en la casa de los leones hay un término medio.»

LOLA FLORES.—"No entiendo de política. No puedo opinar porque no soy política y la cosa está

muy tergiversada. La situación está mal y no sé hasta dónde puede llegar, para bien o para mal. Al

presidente Suárez no puedo juzgarle estando el país como está. Yo no entiendo de política, sólo entiendo

de paz y tranquilidad, por eso me siento muy deprimida y tengo mucha pena de todo lo que está pasando e

España. Hace falta tener mucha fe en Dios y esperar, porque nuestro país no se merece esto.»

JOSÉ LUÍS COLL.—«Adolfo Suárez es un buen tuerto. A mí me parece que comen el país de los ciegos

el tuerto es -rey. Adolfo Suárez es un buen tuerto.»

Efe informa, por último, que Pedro La Entralgo, Camilo José Cela-. Migue] Del bes, Antonio Huero

Vallejo, Dámaso Alonso, Rafael Alberti, Salvador Dalí y J García Nieto no lian contestado a la cuesta.

Manifestaron, en general, que opinión no era importante.

 

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