El final del Suarismo. 
 Un "tapado" reciente     
 
 Diario 16.    30/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Un «tapado» reciente

Fue la primavera pasada cuando, coincidiendo con el estallido de la llamada «guerra de los barones»

centristas, el actual vicepresidente económico del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, surgió como

«tapado» o posible alternativa centrista al relevo de Suárez en la cabeza del ejecutivo.

Calvo Sotelo había entrado, sin embargo, en la etapa de la transición como un hombre de Adolfo Suárez,

a quien sirvió incondicionalmente durante el proceso de formación de la UCD, tras haber protagonizado

algunas aventuras políticas con los aperturistas moderados, en la última etapa del franquismo.

La imagen de marca de este madrileño de cincuenta y cuatro años, casado y con ocho hijos, es

tecnocrática y empresarial. Tras graduarse como ingeniero de Caminos fue presidente del consejo de

administración de RENFE, director general de Perlofil, S. A., consejero ejecutivo de La Seda de

Barcelona, S. A., vocal de Ferrovial, S. A., consejero del Banco Urquijo y consejero de la Unión de

Explosivos de Río Tinto, S. A.

En la última declaración de Hacienda Calvo Sotelo manifestó un patrimonio de 38 millones de pesetas y

una renta anual de más de cinco millones.

Durante la dictadura fue procurador en Cortes en representación de los empresarios del Sindicato

Nacional de Industrias Químicas, trabajó con Federico Silva Muñoz en la gestión económica de temas

relacionados con el desarrollo.

Se inició en la política en 1942, integrándose en las Juventudes Monárquicas de Joaquín Satrústegui.

También militó en la Asociación Nacional Católica de Propagandistas, y fundó, en 1957, Unión Española,

que fue un intento fracasado para participar como grupo en la política.

En 1975 fundó Fedisa junto con Fraga, Areilza, Pío Cabanillas y José Luis Álvarez como figuras políticas

aperturistas de aquel momento.

Días después de la muerte de Franco, Carlos Arias Navarro le nombró ministro de Comercio, en el mismo

Gobierno que incorporó a personajes como Suárez, Fraga y Areilza,

Calvo Sotelo fue luego ministro de Obras Públicas en el primer Gabinete Suárez, cargo del que dimitió

por indicación del presidente para gestionar sus intereses en la formación de UCD.

Fue elegido diputado por Madrid en la legislatura y portavoz del grupo parlamentario centrista en el

Congreso, hasta febrero de 1978, fecha en que fue nombrado ministro para las Relaciones con la CEE.

En la última remodelación gubernamental de septiembre de 1980, tras el debate de la moción de censura,

cedió ese cargo a Eduardo Punset y pasó a desempeñar la vicepresidencia para Asuntos Económicos,

configurándose como el hombre fuerte del nuevo Gabinete.

 

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