Autor: Dávila, Carlos. 
 En vísperas de la salida de Suárez. 
 Cunde el desánimo en UCD     
 
 ABC.    02/07/1982.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

JUEVES 22-7-82

NACIONAL

En vísperas de la salida de Suárez

Cunde el desánimo en UCD

MADRID (Carlos Dávila). Aunque ayer se daba por segura la marcha de Adolfo Suárez, la impresión a

última hora es que habían aumentado las presiones cerca del ex presidente para que permanezca en UCD.

Fuentes cercanas ideológicamente al duque de Suárez Insistían- en que tras la escisión del sector más

conservador, los democristianos de Óscar Alzaga, Suárez poseía menos «razones objetivas» para

abandonar el partido que él fundó en 1977. La impresión más extendida es que el ex jefe de Gobierno

espera conocer las decisiones de Landelino Lavilla para anunciar su postura, inclinada, desde luego, al

abandonismo, pero que podría modificarse si Lavilla ofrece a Suárez garantías suficientes de que su

permanencia en UCD no será, en el futuro, demasiado incómoda. En definitiva, y como decía ayer un

ministro del Gobierno: «Los dos (Lavilla y Suárez) están observando cómo el otro mueve sus fichas.»

Pero la permanencia de Suárez es cada vez más difícil en la práctica. Landelino Lavilla, que mantiene sus

contactos con diferentes centristas, sugiere a sus interlocutores que «se olviden del duque», consejo que,

claro está, es desoído sistemáticamente por todos los que creen que la baja de Suárez pone a UCD, al

borde mismo de la desaparición. Podría darse el caso de un Gobierno mantenido teóricamente por una

«mayoría» parlamentaria, que no cuenta, sin embargo, con partido. Esta es la situación nada improbable

que parece cada vez más posible, tras la presentación en sociedad del Partido Demócrata Popular y el

abandono be los suaris-tas. La mayor duda estriba en conocer ahora cuántos políticos de UCD pueden

seguir at duque de Suárez en su presumible fuga hacia un partido-bisagra de vocación centroizquierdista.

Los detalles «técnicos» que parecen haber retrasado el anuncio de la decisión son, en realidad, un

eufemismo tras el que se esconde la «recolecta» de voluntades que los asesores y consejeros de Suárez

están realizando por todas las provincias españolas. Hay que pensar que la salida en masa de franquistas

es más difícil tras la marcha de los moderados del Partido Demócrata Popular. El nuevo partido, que

fundaría Suárez, Centro Democrático y Social no se había inscrito todavía ia pasada semana, pero

conocidas las enormes facilidades de trámite, esta condición es un paso irrelevante que puede

cumplimentarse en cualquier momento.

DUDAS SOBRE SUAREZ

En UCD ha cundido el desánimo. Un miembro del Comité Ejecutivo me decía: «No me atrevo a levantar

el teléfono no vaya a ser que me informen del abandono.» Lavilla tiene ultimado la formación del nuevo

Secretariado, pero también él esperará unos días antes de anunciar públicamente su composición. Se da

por seguro, desde luego, el nombramiento de Eugenio Nasarre, colaborador estrecho de Iñigo Cavero,

para la Secretaría de Información, de la que hasta ahora era responsable el embajador de España en

OTAN, Javier Rupérez. Landelino Lavilla ha despachado con todos los secretarios actuales, alguno de los

cuales como Juan Manuel Reol (Política Territorial) no ha sido confirmado. La designación de los

secretarios depende también en buena parte de la salida de Adolfo Suárez, que cuenta con algún ejecutivo

centrista en el viejo «aparato», que quizá podría apoyar al ex jefe del Gobierno en su nueva aventura

partidista.

Al margen de la duda que ya he mencionado sobre el número de los centristas que podrían acompañar a

Suárez, se plantea otra que afecta directamente a la estabilidad parlamentarla y, por tanto, al intento de

Landelino Laviila de prorrogar el mayor tiempo posible la legislatura. ¿Qué fórmula elegirá Suárez para

continuar en el Congreso? Fuentes políticas creíbles aseguran que continuará en el Grupo parlamentario

Centrista y votará con ef Gobierno hasta la disolución de las Cortes. No es impensable, sin embargo, que

los diputados y senadores de la nueva escisión pasaran al Grupo Mixto, donde se encontraría con sus

antiguos compañeros del Partido de Acción Democrática, alguno de los cuales como Luis González Seara

siempre ha estado dispuesto a suscribir cualquier proyecto político que encabezara Suárez. UCD tiene

ahora mismo en puridad ciento treinta y siete diputados, aunque los parlamentarios de Alzaga no hayan

causado baja en el Grupo parlamentario. Él partido que aún sostiene al Gobierno padece, pues, de

debilidad extrema en el Congreso, debilidad que puede dar al traste con la negativa de Calvo-Sotelo a

remodelar su Gabinete ministerial. En UCD se piensa que el presidente, presionado por Lavilla y los

centristas de mayor peso específico dentro del partido, no tendrá más remedio que abrir una crisis

gubernamental y recomponer el Gobierno en los primeros días de agosto.

ASAMBLEAS DE NUEVOS PARTIDOS

Este fin de semana se anuncian dos asambleas constituyentes: la del Partido Demócrata Popular y la del

Partido Demócrata Liberal. El primero, que lidera indiscutiblemente Osear Alzaga, tiene vocación

testimonial y confesional a pesar de que sólo tres de los firmantes de la Comisión Gestora son de origen,

inequívocamente, democristiano. Han sorprendido las manifestaciones del dos veces ex ministro con

Adolfo Suárez, José Manuel Otero Novas, quien, con arrebato, ha tachado de «franquistas» a todos los

que se quedan en UCD. Otero ha seguido hasta ahora una trayectoria política irregular. Fue colaborador

de Fraga como director general de Política Interior, después se convirtió en íntimo colaborador de Suárez

y, finalmente, se alineó en las filas del sector más conservador de UCD, tras el que fue su gran éxito

parlamentario: el Estatuto de Centros Docentes, una fey polémica y controvertida, alguno de cuyos

artículos han sido rechazados por el Tribunal Constitucional. Ahora, Otero, pasa con escaño, armas y

bagajes al Partido Demócrata Popular.

La otra agrupación, que se constituirá formalmente el sábado, es la de los liberales de Antonio Garrigues.

Aún este día, no se compondrá la Gestora, porque el PDL espera la definitiva decisión de los liberales que

permanecen en UCD y que están dispuestos a apoyar al presidente Lavilla, siempre y cuando éste logre

hacer del participo centrista una asociación política mismamente habitable para los militantes de ideología

liberal, que son —como se recordará— los únicos acusados de doble militancia.

No obstante, democristianos que aún permanecen en UCD, incluso los suaristas, cuentan con fundaciones

paralelas tan caracterizadas como los clubes liberales que han sido, sin embargo, objeto de todas las

diatribas lanzadas por los partidarios de que UCD hubiera sido un partido monolítico, homogéneo y de

síntesis. Pero ni siquiera este deseo parece posible.

 

< Volver