Autor: Pablo, F. L. De. 
 Suárez, en la presentación de su partido. 
 "Me fui de UCD porque es incapaz de dar respuesta a los problemas del país"     
 
 Ya.    01/08/1982.  Página: 3, 6. Páginas: 2. Párrafos: 45. 

Suárez, en la presentación de su partido

«Me fui de UCD porque es incapaz de dar respuesta a los problemas del país»

«Me he ido de UCD porque hay demasiados proyectos políticos y concepciones ideológicas diferentes,

incapaces de ponerse de acuerdo para dar respuesta a los problemas de! país», afirmó Adolfo Suárez al

iniciar la rueda de prensa en el hotel Ritz, ante la que presentó el manifiesto político del Centro

Democrático y Social, nuevo partido con el que se lanza a la arena política para tratar, fundamentalmente,

según él mismo dijo, de estabilizar la democracia, que, a su juicio, está en riesgo.

Profundizando en las razones de su salida del partido que fundó para formar una nueva opción política,

Adolfo Suárez comenzó por afirmar que no cree que UCD sea un proyecto invalidado y mucho menos

teniendo al frente a Landelino Lavilla. Pero las diferentes concepciones políticas y personales de muchas

personalidades centristas entiende que le hicieron difícil y seguirán haciendo difícil la acción de gobierno

y de partido e imposibilitarán los compromisos parlamentarios que UCD pudiera asumir. «Espero, no

obstante —agregó—, que cierren su crisis y que demuestren que tienen voluntad política de cumplir lo

que se proponen.»

Calvo-Sotelo se opuso a que reasumiera la presidencia

Adolfo Suárez explicó que a él no le habían quitado el centro, puesto que siempre estaría en ese espacio

político. «Siempre elijo lo que me hace más persona. He huido de la comodidad, optando por el camino

más incómodo, en lugar de ser un miembro durmiente de UCD.»

Explicando por qué Calvo-Sotelo se opuso a que Suárez reasumiera la presidencia del partido, manifestó

que él le había propuesto una operación de renovación total, que pasaba por un controlestricto de los

poderes del partido. Pero Calvo-Sotelo no aceptó, entre otras razones, porque dijo que «había sectores

extrapartido que podían sentirse incómodos conmigo, aparte de que él no mostró su disposición para que

yo reasumiera la presidencia, ya que podía transmitirse la imagen de que se trataba de un pulso por el

poder entre él y yo, que tampoco estábamos dispuestos a que se difundiera. Porque yo tampoco quería

reflejar la imagen de que la solución era un simple cambio de personas, y menos en un pulso contra el

presidente del Gobierno, que podría haber llegado a dimitir, dando así lugar a un proceso político grave

para la estabilidad de la democracia.»

«Lo que sí quería —añadió Suárez— era una renovación total en la cúspide, porque entendía que había

muchos responsables de la crisis, aparte de la responsabilidad que tuviéramos los que habíamos sido

presidentes de UCD, y que entendía debían tener también la generosidad de dar un paso atrás y asumir

posiciones secundarias. Por otra parte, los tres estábamos de acuerdo en lo que había que hacer, menos en

ese punto de quién asumiría la presidencia, y desde luego, sin prescindir de nadie, aglutinando a todos. Yo

no soy el ángel exterminador. Quizá nuestro afán renovador no era totalmente asumido por Calvo -

Sotelo.»

Por qué dimitió del Gobierno

Suárez explicó las razones de su dimisión en la presidencia del Gobierno, nega_ndo, en primer lugar, la

hipótesis de que le hubieran obligado presiones militares. «No había ni un solo militar que se atreviera —

dijo—, y si lo hubiera habido, habría encarcelado al que lo hubiera intentado. Mi dimisión tuvo su raíz a

mediados de 1980, donde ya flotaba un ambiente de que todo valía, con tal de que se machacara a Suárez.

Ese parecía ser el objetivo de todas las fuerzas

Eolíticas, que, además, me achaca-an falta de diálogo. Pero no me dolió que me descalificaran otras

fuerzas políticas, sí, en cambio, que lo hicieran mis propios compañeros, los que llamaban «barones» del

partido. Eso me ratificó que mi permanencia en el Gobierno era muy difícil, sobre todo con un grupo

parlamentario donde continuamente aparecían operaciones dispuestas a quitarme, apoyados por sectores

económicos y otros grupos sociales. Kran demasiadas fuerzas para hacer imposible la acción de Gobierno

y mi resistencia al frente dei mismo podía poner en peligro la democracia. Renové el Gobierno en

septiembre del 80, pero a los quince días se demostró que la operación era imposible. Pero no recibí

presiones de sectores algunos ni tenía conocimiento directo de un posible golpe militar. Si lo hubiera

sospechado no habría dimitido, y, en todo caso, no habría hecho la propuesta de sucesor que hice.»

«No se me ha dicho directamente que algún sector se opusiera a que retomara la presidencia de UCD,

pero he leído en la prensa que algún dirigente empresarial o algún mando militar así se ha expresado.

Tengo que afirmar que mi capacidad de estar presente en la vida pública no me la va a coartar nadie

mientras siga teniendo ilusión.»

Suárez afirmó que Iñigo Cavero había dicho en el Congreso a Rodríguez Sahagún que si el volvía a

ocupar una parcela de poder en el partido, éste no tendría financiación.

La democracia, amenazada

Preguntado por qué entendía que la democracia podía estar amenazada, Suárez dijo que todos

«Nuestro partido nace para alcanzar la mayoría o ser la oposición. Sobre su salida del Gobierno: «No

había un militar que se atreviese a presionarme; si lo hubiera, lo habría encarcelado»

Suárez, en la presentación de su partido

Si me lo piden, apoyaré al Gobierno hasta el fin de la legislatura

teníanlos esa sensación de riesgo, porque el sistema aún no esta suficientemente consolidado. Hay dalos.

eom> todo lo que se ha generado en torno al 23-F y ciertas actitudes de sectores económicos y militares.

Y sobre lodo, la generalizada actitud de echar ¡a culpa al sistema de los problemas (|ue son propios de

todas las democracias iHvi´ienluli s. ,i-i ii mu el intento de bipolarización de la vida española. Justificando

pur que se encerró eij la Moncloa antes del voto efe censura. Suárez dijo que ya lo había explicado el

dirigente de un grupo político que acababa de constituirse >se retena a Oscar Alzaga cuando al día

siguiente de las elecciones del 79 empezaron a registrarse problemas en el grupo centrista, porque no se

comulgaba con el programa electoral que habíanlo.-, detendido. -Esto explica -• dijo— los retrasos que

sufrieron algunos proyectil-,. Espero que a Lavilla no le ocurra lo que le sucedió con el movimiento

crítico, que personas que estaban con él tenían su propio proyecto político y ni siquiera se lo habían

comunicado.»

La opción del CDS

En explicación de su proyecto político del Centro Democrático y Social, comenzó Suárez por rechazar el

excesivo afán de clarificación de que algunos hacen gala, que para él es csi sinónimo de radicalización.

«en donde se encuentran --dijo— muchas, personas incapaces de reflexionar y muy dadas, sin embargo, a

o linearse detrás de conceptos fáciles, como patria, bandera, etc.».

~No hemos mantenido conversaciones con ninguna fuerza política. A partir de este momento inicial,

comenzaremos la captación de militantes. Buscaremos la colaboración de los que estén dispuestos a

asentar la democracia, a que toda la ciudadanía asuma su compromiso de vivir en libertad y solidaridad, y

colaboraremos con aquellas fuerzas que respeten nuestras condiciones básicas. En todo caso — agregó—,

nuestra política de alianzas quedará definida en el congreso constituyente que tendrá lugar a finales de

septiembre.»

Recursos del CDS

Señaló Suárez que lo?, recursos económicos del partido no provenían de Iberoamérica ni de ningún otro

partido de parecida ideología. Son aportaciones de ¿ti personas que han solicitado un crédito de cien

millones de pesetas, con el aval de sus bienes personales. Si no tenemos recursos económicos, haremos

campaña con un «spray» si es necesario y con e! boca a boca, para explicar los peligros que acechan a la

democracia, y cuáles pueden ser las soluciones de salida. Y si no llega nuestro mensaje en estas

elecciones, lo intentaremos en las siguientes. Es una decisión incómoda pero atractiva. No nacemos con

un objetivo coyuntura!, sino con el propósito de alear.zar la mayoría o cíe ser oposición..)

Suárez afirmó que había tenido sumo cuidado en no conectar con nadie de UCD. salvo aquellos que ya

estaban con él, reflexionando en la necesidad de hacer una nueva opción política. Dijo que en Cataluña

había tenido una comunicación del diputado centrista Pujadas, que había conversado antes de lanzar el

partido con Luis González Seara. que está en el grupo de Fernández Ordóñez, y que era su propósito no

interferir en la estabilidad de la estrutura provincial de UCD ni en la de ios municipios o diputaciones que

UCD domina, por entender que es prioritaria la estabilidad de esas instituciones. Declaró su respeto por

Fernando Abril.

Seguirá apoyando al Gobierno

Suárez afirmó que no nacía como partido bisagra, que tenía vocación de partido mayoritano v que

seguirá, si se lo piden, tanto el como quienes le sigan en su partido, apoyando ni (infierno desde el grupo

centrista hasta el término de la legislatura, día a día. y aunquellas propuestas que se sometan a la Cámara

no les gusten.

Solos a las elecciones

Suárez no ve posible una coalición de centro, sobre todo con algún partido recién salido que propugna la

coalición de centro-derecha, «pero tampoco •-•dijo— se puede descartar».

Señaló que no irían en coalición con el PSOE. «No creo que haya nadie que haya sido más atacado por

los socialistas que yo. Pero para mí no es un objetivo esencial impedir que gane el PSOE, porque si así lo

considerara, estaría obligado a colaborar en la formación de un fre.ate antisocialista. La alternativa

socialista es una alternativa a la que. tienen derecho los españoles. No me gustaría que ganaran, pero

nunca prestaré mi colaboración a un frente antisocialista.»

Respeto a Landelino Lavilla

En varias ocasiones, a lo largo de las respuestas en la ruedade prensa, el ex presidente Suárez tuvo

palabras deferentes hacia Landelino Lavilla. >:No niego —dijo— la voluntad política de Landelino

Lavilla de llevar a cabo su proyecto. Lo que estimo es que la persistencia de las familias y la continuidad

en UCD de proyectos políticos personales distintos impedirá la concordia, porque cada grupo acabará

pidiendo su cuota de poder. Por eso he tomado mi decisión y no por odios africanos. Las tensiones

internas entre las familias originarias centristas impedirán la unión en torno a un proyecto político común.

Pero si yo podía ser un obstáculo para la mayoría natural, no creo que esa mayoría natural la cosigan

tampoco con Lavilla.»

Suárez rechazó a quienes se refugian en el mensaje de la clarificación o la bipolarización, «porque

defienden intereses o sirven a sectores que —dijo— no son capaces de renunciar a sus privilegios». Y en

este momento agrego, debe haber sectores capaces de renunciar a esos privilegios para que resplandezca

la libertad. «Creo que hay riesgos para el sistema, porque todavía ríes se ha descubierto la trama civil del

golpe y porque hay comportamientos de sectores que indican que no asumen los riesgos de vivir en

libertad.»

Hay que explicar a los ciudadanos que sobre el sistema pesan demasiados problemas que nos vienen

impuestos desde fuera y que no podemos resolver de la noche a la mañana. En cambio hay que

profundizar en la asunción por todos de la libertad y las reformas que puedan cubrir necesidades que

puedan ser atendidas,. Los riesgos de vivir en libertad son más peligrosos en nuestro país que en otros

países europeos, porque aquí no están suficientemente acreditados ni los partidos ni los políticos. Dicen

que somos mediocres. «Pero también lo son los sectores empresariales o militares. Tenemos que superar

los enfrentamientos personales y convencer al pueblo de que acepte y defienda el sistema.»

Respuesta a Fraga

Respecto a la afirmación de Fraga de que «si Suárez tiene futuro político no sería bueno para España», el

ex presidente centrista dijo que Fraga «me distinguía siempre con sus cariñosos recuerdos, peto que ei

futuro que él tenga, que personalmente no pretende, lo determinarán los electores». «Fraga me dijo una

vez que no tenía nada en la cabeza. Es cieno: tengo pocas ideas, pero claras, y estoy siempre dispuesto a

aprender. El, en cambio, tiene la cabeza tan llena que no le cabe el sentido común. Fraga, no obstante, me

parece una alternativa política. Estratégicamente, o por reflexión, ha cambiado en los últimos tiempos,

pero sus éxitos no son por méritos propios, sino por los desméritos de UCD. Yo le rindo tributo a su

capacidad >ie trabajo y entrega, pero no comulgo casi con ninguno de sus planteamientos.»

Suárez desmintió que hubiera un pacto entre él y Lavilla para hacer dos partidos, y dijo que le bahía

anticipado a Lavilla .-«u propósito de salir de UCD antes de que se reuniera el consejo político, para que

no se entendiera que él era una opción beligerante dentro de las soluciones que se pretendían para UCD.

"No tungo decidido por qué- provincia me presentaré, creo que por Madrid.»

Supremacía de! poder civil

Mientras recibía el «spray» con que le obsequiaban vinos compañeros, como aportación inicial a su

campaña, Suárez respondió una ver. más a las preguntas sobre sus relaciones con los militares. Insistió en

que «no hay más poder que el civil... Los militares tienen la función de todos los servidores del Estado

bajo el mandato del Gobierno, y cualquier afirmación en contra tendría que ser reprimida. Ni siquiera

deben ser consultados, deben recibir órdenes; si acaso, explicaciones.

Autocrítica

Como se le picnera que hiciese la autocrítica de su gestión de gobierno, Suárez manifestó que creía que la

transición se había hecho bien, aunque todavía no había concluido. «Había muchos sectores asustados y

desactivados en los que latía la esperanza de que nuestros propósitos fueran los de implantar una

apariencia democrática. No creyeron que yo fuera a devolver la soberanía al pueblo. Por eso a partir de la

legalización de! PCE las tensiones aumentaron. Se dijo que yo había engañado a los militares,

prometiéndoles que nunca legalizaría al PCE. Eso no es cierto. Lo que les dije fue que con los estatutos

que el PCE tenía entonces, en los que propugnaban la república, yo no legalizaría a ese partido. Después

cambiaron sus estatutos. Yo no engañé a nadie.»

«Creo que desde mi discurso famoso del "puedo prometer y prometo" se ha cumplido mucho de lo que

dije: la Constitución, los acuerdos de la Moncloa, la reforma fiscal, las autonomías. Todo ello fue

puniendo en marcha a los sectores privilegiados, que comenzaron a hacer su propia operación política.

Tuve la dificultad de tener que hacer gobiernos de coalición dentro de mi propio partido.

Tuve los errores derivados de las lagunas de mi formación. «He aprendido que no debo volver a gobernar,

no me gustaría volver a ser presidente, pero yo aceptaré las consecuencias del mandato popular», incluido

el de presidir un gobierno. Mis errores tendría que compartirlos con Iris errores de los demás.

Reticencias sobre la OTAN

Sobre el ingreso en la OTAN. Suárez dijo que respetaba lo que habían mandatado los congresos de UCD.

pero él seguía eslimando que «debía haberse esperado al asentamiento de la democracia para solicitar el

ingreso en la OTAN», que ha sido irás beneficioso para esta organización que para España. «En todo caso

—dijo— debía haberse hecho un planteamiento para que el Parlamento acordara las condiciones. Nuestro

ingreso ya está hecho, pero no ha producido beneficios respecto de nuestra entrada en la Comunidad

Europea ni para resolver el problema de Gibraltar. Mi posición será la que adopte el partido. Pero creo

que habrá que examinar las condiciones de nuestra integración en la organización militar, con

independencia de que el ingreso pueda ser reconsiderado».

Críticas a la LOAPA

Suárez dijo que ni él ni nadie de los que hasta ahora están en su partido habían firmado el recurso contra

la LOAPA ante el Tribunal Constitucional, entre otras cosas porque era un tema que había sido

dictaminado con arreglo al ejercicio de la soberanía por el Parlamento. Pero que entendía que el proyecto

había adolecido de los necesarios contactos y conversaciones con las minorías nacionalistas y otras

fuerzas políticas. «No creo —dijo— que sea imprescindible toda la formulación de la LOAPA.»

Señaló que no iba a hacer la crítica de la acción del Gobierno que ha apoyado y que seguirá apoyando si

se lo piden.

Descartó que fuera a formar coalición preelectoral con las minorías nacionalistas, pero dijo que había que

tenerlas en cuenta para una política de Estado. «Los sentimientos no se pueden reconducir por decreto. Ni

podemos borrar en cinco años un proceso que dura ya más de Í50. Creo que una colaboración del PNV y

la Minoría Catalana, con diferentes matices, es absolutamente imprescindible para ¡a estabilización de la

democracia y estas minorías deben colaborar desde el Estado». Suárez concluyó anunciando que visitará

durante el mes de agcistn todas las provincias españolas para organizar el nuevo partido, que celebrará svj

congreso constituyente en torno al manifiesto que había leído el diputado Jesús Viana, que aparece como

responsable de información en la Comisión (íestora del Centre Democrático y Social.

F. L. de PABLO

 

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