Autor: ;González Frías, Mercedes. 
 Terminó en Madrid la "Marcha de los parados". 
 "Somos trabajadores no mendigos"     
 
 El Imparcial.    21/03/1978.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Terminó en Madrid la «Marcha de los parados»

«SOMOS TRABAJADORES NO MENDIGOS»

LA frase «estamos demostrando que somos muchos más que los empresarios que hace poco se reunieron en este mismo lugar», comenzaba el acto final de la «marcha de los parados» (o «el primer paso de una larga marcha por el puesto de trabajo», que diría uno de los oradores). El Palacio de los Deportes de Madrid era un hervidero de personas. Los cálculos oscilan desde 12.000, según el Gobierno Civil, a 30.000, según los organizadores. Hubo quien se quedó fuera. Banderas de todas las regiones y nacionalidades, pancartas en las que se leía mayoritariamente «un puesto de trabajo para todos» y «no a los expedientes de crisis», y sologans repetidos al unísono.

Las intervenciones de miembros de la comisión organizadora interprovincial fueron seis, mientras que en la presidencia del acto, bajo una gran pancarta que decía «concentración contra el paro; por el pan, el trabajo y la libertad», se sentaron 32 personas, todas ellas de la comisión organizadora procedentes de los diversos puntos de España. Al principio del acto se presentó a las personalidades asistentes, mientras que en el transcurso del mismo se leyeron las distintas adhesiones, algunas de las actuales —caso de la de Víctor Diaz Cardiel, del PC E, fueron abucheadas por los asistentes.

Entre los presentes figuraban diversos senadores y diputados, entre ellos Xirinachs, Villar Arregui, Donato Fuejo y Juan Barranco, entre otros, así como los secretarios generales de la ORT, José San roma y del SU, José Miguel Ibarrolla (entidades organizadoras del acto); mientras que entre los que enviaron su apoyo al acto destacan el obispo Iniesta y el ex comandante Otero, Alfonso Sastre, la COPYME y Miret Magnalena, también presente, entre otros.

En cuanto a incidentes, sólo reseñar algún pequeño revuelo sin importancia, resueltos por el servicio de orden, integrado por cerca de 3.000 personas, algunos gritos esporádicos de miembros de Convención Republicana y un incidente provocado por un señor de cierta edad que exhibía en

•• ´Se echó la culpa del problema al Gobierno y a los empresarios

Se votaron resoluciones «puño en alto» y se puso a China como ejemplo

el centro del Palacio varios recortes de Prensa con ofertas de trabajo, que fue retirado por el servicio del orden.

La Fuerza Pública, que no intervino en ningún momento, hacía patente su presencia en los alrededores del Palacio de los Deportes y en otros puntos estratégicos de la ciudad, como en Atocha, a donde se dirigiéronlos asistentes a la marcha una vez finalizada ésta para dirigirse a sus lugares de origen.

CONVIDADOS DE PIEDRA, NO

Entrando en materia, el primero en intervenir fue Javier Urroz, que «ya estamos en Madrid, convertida hoy en la capital de la lucha contra el paro». «Obreros andaluces y extremeños alzados contra el paro, contra el patrón y contra el cortijo», para añadir más adelante: «Hoy, 19 de marzo, miles de trabajadores, como los empresarios en su día, vamos a tomar también resoluciones importantes; vamos a dar una respuesta a la CEOE, y vamos a decir al Gobierno que los parados nos hemos unido para defender nuestras reivindicaciones y que de ahora en adelante no vamos a ser convidados de piedra.»

Félix Rivera, de Andalucía, puso gracejo al acto en su intervención, hablando fundamentalmente de los problemas que tiene la región, terminando su intervención con un poema escrito por él mismo en el que, dijo, «se recoge el sentir de todos los trabajadores de Andalucía», poema que terminaba diciendo que «el grito de Andalucía sólo se puede callar con una reforma agraria y un Gobierno popular».

Por su parte, el economista de la ORT José Maria Pérez Prim, asesor de la marcha, desgranó los datos que han hecho necesario este acto, al tiempo que criticaba duramente a los empresarios y el Pacto de la Moncloa. Dijo que, mientras en 1973 había 200.000 parados, ahora hay 1.370.000, según datos oficiales, mientras que hay otros 1.500.000, que los economistas llamamos desanimados, que no encuentran trabajo, es decir que hoy, de cada 100 TRABAJADORES, 10´ están en paro. Después de echar la culpa de la crisis a los empresarios y al Gobierno, dijo que el problema tiene solución, citando el caso de China como ejemplo, lo que provocó un cerrado aplauso de los asistentes.

Después de leer los

comunicados de apoyo, provenientes del Partido Carlista, la USO, el Sindicato Libre de la Marina Mercante, CNT, UGT, USO, MC, OIC y AC, entre otros, hizo uso de la palabra Carmen de Pablo, que centró el significado del acto en base a las reivindicaciones por las que se había convocado; basados en tres puntos concretos, impedir que aumente el número de parados, que se tomen medidas contra el paro y se dé unas condiciones de vida dignas a los parados, y que se tomen medidas encaminadas a crear puestos de trabajo, para terminar diciendo que «estamos pidiendo un puesto de trabajo y el Gobierno del gran capital no puede convencernos de que estamos pidiendo demasiado», para añadir más adelante que «somos trabajadores, no mendigos».

Jesús María San Martín, de Navarra, fue el encargado de leer a los asistentes un proyecto de resolución que fue aprobado «puño en alto», a petición del mismo, por todos los asistentes. En el citado proyecto de resolución se hace balance de la situación del paro y se pide mejorar las condiciones de vida de los trabajadores en paro y de sus familias; defender el puesto de trabajo y estimular la creación de un mayor número de puestos de trabajo. «Nuestro programa reivindicativo -se dice— y de lucha persigue aliviar nuestra situación, recuperar la esperanza de una vida digna por medio del trabajo a que tenemos derecho, y asegurar el empleo.»

Por último intervino Cristino Domenech, que hizo un resumen político del acto y de su significado.

Por último, los asistentes, puestos en pie, cantaron «La Internacional», a cuyo efecto fue repartida entre los invitados la letra impresa, y se disolvieron sin incidentes.

AMADOR RIVERA

Y GONZÁLEZ-FRÍAS

(Foto: MIGUEL VIDAL)

 

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