Autor: Tomás Marco, Juan José. 
   Unidad y libertad sindical     
 
 Ya.    24/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

MUNDO DEL TRABAJO UNIDAD Y LIBERTAD SINDICAL

LA libertad sindical, como un derecho fundamental de los trabajadores, ha comenzado a ser realidad. Los trabajadores, por medio de sus .sindicatos o asociaciones, tienen abiertos ante sí los caminos de su participación en la vida social y laboral. Resulta algo extraño que después de tanto tiempo de ser reclamada y exigida por todos los demócratas la justa libertad sindical, algunas voces se alcen ahora, tras de la puesta en práctica de aquellas libertades sindicales, propugnando la unidad sindical, el sindicato único. No se aclara si obligatorio o no ni con qué fines y objetivos, pues es evidente que no todos los hombres del trabajo tienen la misma concepción de la empresa, de la economía y de las relaciones laborales. Y todos tienen derecho a ser oídos y a estar presentes con sus alternativas y 0frecimiento de soluciones. Como ocurre en el aspecto político. ¿A quién se le ocurriría ahora pedir que vayamos a la unidad política, al partido único? No se venga a caer ahora en el viejo estribillo zarzudero y agudamente irónico de "la libertad proclamo y pido en alta voz y muera el que no [líense igual que pienso yo". Pero no; tal alternativa adulterante y falseadora de la democracia verdadera ya n» puede darse a la altura de nuestros días.

EL problema de la mudad o la pluralidad sindical tiene un claro planteamiento. Si por unidad sindical ha de entenderse una forma de verticalisino y de sometimiento ii una estructura única, excluyente, es evidente que ello no significaría ningún avance para los trabajadores. Tal situación sería regresiva y cercenaría el derecho a la libertad sindical y, por lo tanto, atentaría a lina de las libertades del hombre, cual es la libertad de formar «ms sindicatos o asociaciones libremente. Por otra parte, la pluralidad sindical es, además de un derecho, una realidad latente.

1 OS problemas surgen desde el momento en que esa libertad sindical puede conducir a una división de los trabajadores en su acción y en sus planteamientos reivindicativos. En una reciente mesa redonda con representantes de las demás centr.xlos sindicales planteé, en representación de la Confederación del Trabajo Comunitario (CTC), este problema cuando estaba a punto de ser publicada la ley 19/19T7. sobre libertad de asociación sindical. Nosotros decíamos, y lo hemos sostenido después públicamente y expuesto en estas columnas, que la libertad sindical no debía traer la división entre los trabaja llores, y para ello considerábamos y consideramos que los trabajadores, por medio de sus sindicatos, tienen que esforzarse en buscar el medio idóneo para que la libertad sindical no desemboque en la desunidad de acción. Este es un problema que sólo en el tiempo y con la acción inteligente de los dirigentes sindicales se podrá resolver si de verdad se quiere conjugar la libertad sindical con la unidad de acción, como la OTC propugna.

PARA lograr la unidad de acción en el pluralismo sindical hace falta crear el órgano adecuado que tome democráticamente las resoluciones. Las centrales tendrían que aceptar esas resoluciones democráticamente tomadas. V* en otro aspec>,;> tendrían que dejar de ser expresión, de alguna manera, de planteamientos influenciados por tendencias políticas y sus correspondientes partidos. Mientras el esfuerzo por incrementar la afiliación a las centrales sea sobre la base de esquemas exeluyentes a fin de lograr el predominio en ta acción sindical no se podrá hablar de unidad sindical ni siquiera de unidad de acción. Estas serán imposibles de alcanzar y las disensiones crecerán ante los problemas. Hay que partir del respeto a la libertad sindical y después tratar de construir el esquema necesario para una expresión y potenciación de la acción sindical conjunta, democráticamente elaborada, que no pueda contundirse con un nuevo verticalismo ni con un sindicato único, al que aspire a dominar una sota central sindical a fin de imponer su ideología.

A partir de esa libertad y de ese pluralismo, la base da la CTC son los sindicatos comunitarios de trabajadores de cada empresa, con autonomía y capacidad de obrar y decidir, potenciada por la Confederación del Trabajo Comunitario medíante los oportunos asesoramientos técnicos, ayuda solidaria y asistencia para afrontar los problemas de su empresa, que ellos conocen y viven directamente, sin manipulaciones ni injerencias extrañas y mucho menos partidistas.

Juan José TOMAS MARCO

>De la Comisión Ejecutiva de la CTC)

 

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