La responsabilidad de los sindicatos     
 
 Informaciones.    31/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA RESPONSABILIDAD DE LOS SINDICATOS

UNO de los principales factores que contribuyen a mantener aún cierto grado de incertidumbre sobre la viabilidad del «pacto de la Moncloa» radica en la ambigüedad de las centrales sindicales que -oscilan entre el «sí, pero no» y el «no, pero sí», sin llegar a pronunciarse claramente en sentido afirmativo o negativo.

Es comprensible que las dos centrales sindicales ma-yoritarias —CC. OO. y U.G.T.—, que se van a disputar la hegemonía en el movimiento obrero en las próximas elecciones sindicales, anden con pies de plomo y midan hasta la última palabra de sus declaraciones. No lo es menos entender la dificultad de su primera tarea sindical, «aceptar el tope salarial», cuando prácticamente están saliendo de la clandestinidad, donde se apretaba al máximo el acelerador de las reivindicaciones sociales. V, asimismo, es lógico comprender que ante cualquier negociación socioeconómica reclamen su participación y discutan sobre el contenido del pacto.

Pero por encima de todo ello está el sentido de la responsabilidad que debe medir exactamente basta dónde se puede llegar en este forcejeo. Porque los dirigentes sindicales tienen la ingrata obligación de decirles a los trabajadores la verdad desnuda sobre el grave momento económico por el que atravesamos.

Lo que no se puede hacer es estar de acuerdo con el «pacto de la Moncloa», pero esperar a decirlo una vez pasadas las elecciones sindicales. Ello sería una estafa al conjunto de los trabajadores y un doble engaño a los propios afiliados a las centrales. Desde ahora mismo hay que señalar que negociar supone hacerse concesiones mutuas, y está claro que si ios trabajadores no ceden en el tema salarial, no hay pacto económico, ni político, ni de ningún tipo.

Se puede negociar o no negociar, pero hay que asumir la responsabilidad de manifestarlo con claridad.

A los trabajadores no les interesa luchar por derrocar al régimen democrático, sino al contrario, luchar por su mantenimiento y desarrollo. Lo que necesitan los dirigentes sindicales es el valor para decir que el sacrificio temporal que se pide a la clase obrera y a todos va a ser la contrapartida para conseguir ventajas a medio y largo plazo de gran trascendencia historie».

 

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