Autor: García Franco, María Luisa. 
   Garaicoechea sostiene que Arzallus debe dimitir     
 
 Ya.    27/06/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Garaicoechea sostiene que Arzallus debe dimitir

I horno no está para bollos.—La* acusaciones entre oficialistas y críticos del PNV ya han saltado a ´la

calle. La reunión del miércoles del Euskadi Buru Batzar fue bastante tensa, por lo que dio a entender el

portavoz oficial. Nadie sabe cómo puede acabar esta crisis interna.

Bilbao/M. L. García Franco

El ex lendakari Carlos Garaicoechea sugirió ayer en los pasillos del Parlamento de Vitoria que Javier Ar-

zallus debería dimitir tras el fracaso electoral del PNV. La figura del ex presidente del Gobierno vasco

cobra de nuevo actualidad en un momento en que la crisis interna del partido atraviesa una fase de

especial turbulencia y miembros de los dos sectores enfrentados intercambian acusaciones sobre la

responsabilidad de unos y de otros en los resultados adversos del 22 de junio.

Para Carlos Garaicoechea la responsabilidad del resultado electoral de un partido la tienen sus dirigentes,

y en estos casos, dijo, la dimisión es lo habitual en política. «El señor Unírmela —añadió— ha dimitido

hoy en el PSA, como lo hiciera el señor Rojas Marcos hace unos años».

Garaicoechea ha hablado primero de los críticos nacionalistas que sugieren que Arzallus debería dimitir.

Lo mismo dijo et alcade de Vitoria, José Ángel Cuerda, el pasado lunes. «En política los errores se pagan

con dimisión.!

Es muy posible que los críticos planteen esta sugerencia en la asamblea nacional extraordinaria que el 12

de julio celebrará el PNV en la localidad vizcaína de Artea. La asamblea fue convocada a petición de la

dirección de los partidos nacionalistas vizcaínos, en la reunión que en la tarde del miércoles mantuvo la

ejecutiva del PNV en Bilbao. El objetivo de esta asamblea no es analizar los resultados electorales, sino

debatir los planteamientos políticos elaborados por la denominada «comisión de los 12», para afrontar

definitivamente

la crisis por la que atraviesa el partido.

Tras la reunión de la ejecutiva del PNV, su portavoz, Javier Aguirre. afirmó que los dos sectores naciona-

listas funcionan ya como dos fracciones distintas. «Porque —dijo— mientras una parte de los militantes

ha robado horas al sueño para meter papeletas en sobres y repartirlas en

los buzones, otra ha intentado arruinarla; mientras unos, después de conocer los resultados, estaban con el

corazón roto, otros permanecían festejando con champán la derrota del PNV y saludando públicamente a

una carabana de HB que celebraba su victoria en la noche del 22 de junio.» Carlos Garaicoechea

respondió ayer a esas manifestaciones del por-

tavoz de la ejecutiva nacionalista negando que dentro del PNV hubiera dos partidos. Para el ex lendakari,

dé ser esto cierto, el segundo también tendría que disponer de órganos y reuniones. Sin embargo, la

existencia de dos formaciones políticas diferenciadas en el seno del PNV ha sido señalada también por los

críticos de Vitoria.

Garaicoechea prefirió ayer no contemplar la hipótesis de creación de una fuerza política similiar a la que

formarán los expulsados del PNV de Navarra de cara a las elecciones forales y municipales. El ex

lendakari hizo un llamamiento a la serenidad para llegar a soluciones, algo que no se consigue, en su opi-

nión, acudiendo a actos de guerra y medidas de represalia.

A Garaicoechea le parece «pueril» decir que el fracaso electoral del PNV obedece a una supuesta contra-

campaña del sector crítico. «Cuando se pierden 170.000 ó 90.000 votos —señaló— en relación a

anteriores elecciones, es cuando los críticos, si se me apura, podemos ser 20.000 ó 30.000.» Para el ex

lendakari, «el revés electoral estriba en el respaldo por parte de los votantes de una línea determinada de

la que, naturalmente —dijo—, son responsables los partidos y no la oposición».

Sin embargo, en la valoración de los resultados la ejecutiva nacionalista hacía hincapié en el sabotaje a

los votos del partido con una campaña en Vizcaya, Álava y Navarra, «con un número de votos nulos que

nos ha causado la pérdida de un diputado en Vizcaya».

La ejecutiva nacionalista consideraba como causa de los resultados adversos la abstención —2 por 100

mayor que en 1982—, los conflictos internos del partido, el desencanto político y hasta el buen tiempo en

la jornada electoral. El día 12 se debatirá no sólo la solución a la crisis interna, sino también la revisión de

la política del partido, redactada hace nueve años.

 

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