Autor: Fernández, Julio. 
   Continúan en Alianza Popular las críticas a los resultados electorales     
 
 Ya.    26/06/1986.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Continúan en Alianza Popular las críticas

a los resultados electorales

CARVAJAL

BUn gesto inusual.—Osear Alzaga se ha visto sorprendido porque su decisión de someter su cargo a la

voluntad de su partido haya sido interpretada, quizá por lo poco común que resultan estos gestos en la

política española, como un afán por romper Coalición Popular.

Madrid /Julio Fernández

Más despacio que entre democris-tianos y liberales, pero no con menos energía, empiezan a producirse

reacciones dentro de Alianza Popular a los resultados de las elecciones del pasado domingo. A las

declaraciones de Juan Ramón Calero y de Arturo García Tizón se unieron ayer las del secretario general

de AP de Andalucía, Gabino Puche, partidario de estudiar a fondo los resultados, que considera negativos.

Los jóvenes líderes aliancistas que encuentran el éxito aprietan el paso pidiendo responsabilidades dentro

de AP.

Mientras, Osear Alzaga, presidente del PDP, expresó ayer su contrariedad y sorpresa por las interpreta-

ciones que se han dado a su decisión de poner la presidencia a disposición del partido para facilitar el de-

bate sobre las elecciones. Alzaga niega haber dirigido su gesto hacia Manuel Fraga, al que expresa su ma-

yor respeto y afecto.

El amplio Comité ejecutivo del PDP, unos sesenta miembros, entre ellos los 30 nuevos parlamentarios, se

reunirán el sábado y el domingo para realizar un profundo debate sobre las consecuencias de las eleccio-

nes, el futuro de este partido centrista, la conveniencia de tener voz propia en el Parlamento y las

relaciones con los demás partidos de la Coalición Popular.

Al día siguiente, lunes, la Junta directiva nacional de Alianza Popular examinará también los resultados

electorales y las decisiones de sus socios democristianos. Esta reunión puede ser, sorprendentemente, más

agitada que la del PDP, debido al estado de ánimo producido en AP en los últimos días.

Los jóvenes piden cambios

Los jóvenes dirigentes de algunas comunidades autónomas, precisamente los que siempre han expresado

mayor incompresión hacia la alianza con PDP y PL, han comenzado a verter fuertes críticas sobre los

resultados electorales y piden un estudio detallado de las causas, incluyendo la necesidad de renovar el

partido.

Arturo García Tizón, Antonio Hernández Mancha y su principal colaborador en Andalucía, Gabino Pu-

che, y el presidente regional de Murcia y secretario de Acción Territorial, Juan Ramón Calero, figuras

consagradas en el séptimo y todavía reciente congreso de AP, han sido los primeros en levantar la voz pi-

diendo cambios.

Esos cambios, expresamente recogidos en las resoluciones del congreso, no sólo se dirigen hacia las rela-

ciones con democristianos y liberales, sino también y muy concretamente a la modificación de la

estructura central de AP, quitando peso de lo que se llama «aparato del partido», que, en su opinión, no se

ajusta al modelo social y cultural que propugna el liberalismo conservador.

Estas tesis son respaldadas por un importante sector del partido que podría agruparse en la reunión de la

Junta directiva nacional, como ya

ocurrió hace unos meses respecto a los modos cómo se toman las decisiones dentro de AP en concreto, la

abstención propugnada en el referéndum de la OTAN.

Hernández Mancha, portavoz en el Senado

La carrera de estos jóvenes dirigentes dentro de AP parece imparable, y ayer se conocía que Antonio

Hernández Mancha, bajo cuya dirección los populares han progresado notablemente en las elecciones an-

daluzas, podría ser elegido portavoz del Grupo Popular en el Senado cuando acceda a uno de los puestos

de senador en representación de comunidades autónomas que les corre-ponden a AP, PDP y PL en

Andalucía.

El secretario general de AP en Andalucía, Gabino Puche, que acompañaría a Hernández Mancha en la re-

presentación andaluza en el Senado, declaró ayer que los resultados obtenidos por Coalición Popular en

las elecciones generales son «franca-

mente insatisfactorios», y añadió que es necesario que AP realice a nivel estatal un análisis profundo de

las causas de los mismos.

«Al menos —precisó— se deberían haber obtenido los mismos resultados que en Andalucía, donde

hemos subido en el parlamento 11 diputados, a pesar de que esta comunidad tiene fama de ser un feudo

del PSOE. Entiendo que los resultados de las generales no son buenos y propongo que se realice un

análisis en profundidad, con todo lo que pueda acarrear.»

Las interpretaciones en torno a la primera reacción del PDP a los resultados electorales han sorprendido y

contrariado a Osear Alzaga, quien ayer, en una nota pública, desmintió que su actitud y la del consejo de

dirección de su partido signifiquen una ruptura ni una crítica a Manuel Fraga.

El PDP explica su actitud

«La reflexión y el debate —afirma el líder democristiano— son obligados en el seno de un partido

político tras unas elecciones generales, y ver en el mismo afán de ruptura es dedicarse al viejo deporte de

inventar el maniqueo para facilitar su vapuleo.»

«Lo que hemos hecho —sigue Alzaga— es algo muy sencillo y que no trata de ser ejemplo para nadie, y

muchísimo menos contra nadie.

Las explicaciones del presidente del PDP señalan a que la reflexión abierta en su partido tiene como ob-

jetivo «mejorar al servicio de lo único que importa, las necesidades y las aspiraciones de los ciudadanos».

De todos los malentendidos, Alzaga señala uno que especialmente le cuesta trabajo comprender:

«Quisiera en particular deshacer un equívoco. Quienes han visto en mi actitud un intento de cuestionar la

figura de Manuel Fraga, por quien siento el mayor respecto y afecto, están completamente equivocados.

Jamás me he inmiscuido ni me inmiscuiré en la vida interna de otros partidos. Y menos de aquellos con

los que mantenemos lazos de cooperación.»

 

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