Líneas generales del proyecto de ley de Seguridad Social  :   
 Corrige deficencias financieras y busca la unificación de riesgos y prestaciones. 
 ABC.    24/10/1964.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

LINEAS GENERALES DEL PROYECTO DE LEY DE SEGURIDAD SOCIAL

Corrige deficiencias financieras y busca la unificación de riesgos y prestaciones

PARTICIPACIÓN DEL ESTADO EN LAS CARGAS Y DE LOS ADMINISTRADOS EN LA GESTIÓN

Desaparición de entidades colaboradoras en plazos máximo de uno y dos años,

según su naturaleza

El ministro de Trabajo, don Jesús Romeo Gorrín, ha celebrado una conferencia de Prensa para exponer las lineas generales del proyecto de ley de Seguridad Social que recientemente lia pasado a las Cortes para su estudio y dictamen. Acudieron representantes de ía Prensa. radio v televisión, asi como numerosos corresponsales extranjeros.

J´.l señor Romeo hizo una breve exposición del nuevo régimen de Seguridad Social, proyecto de gran trascendencia. ´´Una ley—dijo—además de mandar debe convencer, y -vi hay una ley que necesita del asenso de todos es ésta. Por eso, a través de los órganos de difusión, tiene que llegar a todos los rincones del país.´"

Señaló el ministro (|ue «•! primer problema que plantea siempre una disposición es el cíe su necesidad. "¿Es necesaria esta lev ?" se preguntó. Y a continuación expuso una .serie de razones por las cuales considera absolutamente necesaria la revisión :i fondo del sistema cíe seguridad social español. El sistema, añadió, necesitaba sistematización, tanto como ganar en altura. Nacido realmente con «.´! Fuero del Trabajo, se limitaba en mucho-; casos a la consideración de situaciones v riesgos individuales.

Concretamente el Seguro de Enfermedad permitía la coexistencia de un.i serie de prestaciones—con un motivo común, un único riesgo social: que el trabajador no puede aportar el .salario ri su hogar—distintas según las causas: enfermedad común, enfermedad pro-felona!, accidente, desempleo, etc. Se refirió seguidamente al Seguro de Vejez, por. e! que ,se reciben simultáneamente prestaciones en la correspondiente mutualidad v en el Instituto Nacional de Previsión. Orgamos distintos para cumplir idéntico objetivo. Aludió después a la disociación entre salarios reales y salarios de cotización, disociación perniciosa, causa de muchas desigualdades. Tendrá que subsistir, dijo, pero jnin imizándola.

Don Jesús Romeo subrayó la situación que había creado la aparición de organismos inicialmente deficitarios y las deficiencias financiera» de que adolecía el anterior sistema. Por otra parte, dijo, es patente la irregularidad e insuficiencia de algunas prestaciones. En caso de accidente de trabajo no puede bastar con atender a los daños físicos ocasionados. Es preciso ir más allá, llegar a la rehabilitación.

Otro punto aludido por el ministro en su conversación fue el de la necesidad de que los propios asegurados participen en la gestión de la Seguridad Social. Nadie tiene mayor interés que ellos en el resultado de la gestión, subrayó. Y a este propósito elogió la actividad de las Juntas Rectoras de las Mutualidades, en las que patronos y obreros, que persiguen un mismo objetivo, se afanan en ja búsqueda de soluciones. Señaló que el sistema de capitalización, antes utilizado para el financiamiento, va a ser sustituido por el de reparto, que exime de la formación de grandes reservas y dota al esquema de agilidad y dinamismo.

finalmente el ministro enfocó una de ¡as cuestiones que han suscitado mayor ambiente polémico en torno al proyecto: el de la desaparición de cualquier ánimo >Je lucro. "Ningún camino debe apartar cíe su meta a los fondos destinados a la Seguridad Social", dijo. Ninguna cantidad puede distraerse, puede quedar fuera de órbita. Y añadí.´): ´´No >.-.-> tolerable en 1963,?. Y esto no es socialismo. Aún más. Puedo decir que este sistema es de los menos socialistas del mundo. No hay socialización, sino despriratización absoluta del régimen de seguridad social." Por último, el señor Romeo aludió a otro de los principios fundamentales de la ley: la participación del Estado, que por primera vez se reconoce formalmente. La incorporación al 1´resupuesto de parte de las cargas del sistema _es lógica si se tiene en cuenta que es un instrumento de política ¡.ocia], un elemento importante en la redistribución de la renta.

A continuación el ministro respondió a las preguntas que le fueron formuladas. Sobre la Seguridad Social agraria, dijo que queda fuera de este proyecto. Seguirá en vigor el sistema actual, aunque se estudia un plan adecuado a las peculiares circunstancias de este sector laboral. En respuesta a otra interpelación se refirió de nuevo al Seguro Obligatorio de Enfermedad, una de las cuestiones más batallonas en esta reforma. Habló de la supresión de! petitorio y de la facultad de elección de facultativo en las tres especialidades siguientes: medicina genera!, pediatría y ginecología. Son médicos—dijo—que están, por razones obvias, más cerca de los enfermos que cualesquiera otros. Y con esta libertad de elección tratamos de dar calor humano al sistema. Aprovechó el ministro la oportunidad para hacer un gran elogio del Seguro de Enfermedad, subrayando que los vicios y los defectos son pequeños, insignificantes, comparados con la grandeza de la tarea realizada. El nivel sanitario—dijo—en el campo del trabajo ha subido sensacionalmente en los últimos años.

En cuanto al régimen de transición, señaló un plazo de dos años para la desaparición de las llamadas entidades colaboradoras en este Seguro, y de un año ert otros aspectos anotados en la ley.

Dijo el ministro que, en cuanto a los funcionarios públicos—había sido interrogado sobre este punto—, se está elaborando ya un sistema de Seguridad Social. Y, por fin, hizo una llamada a la unidad de todos los españoles para la puesta en marcha del plan, que "tiene que ser la culminación de los esfuerzos de toda la nación". Resaltó cómo el extraordinario impulso que el proyecto encierra permite hacer compatibles una etapa de desarrollo económico con ésta que so inicia de desarrollo social. Y lamentó haber tenido que afectar a parcelas determinadas de intereses, habida cuenta que el objetivo perseguido busca el interés general de la comunidad, el bien común.

 

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