Declaraciones del ministro de Trabajo acerca de la mutualidad de previsión agraria  :   
 "Transformará las condiciones sociales de la población campesina e influirá favorablemente en la producción". 
 ABC.    13/05/1959.  Página: 59-60. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

ABC. MIÉRCOLES 15 Di MAYO DE 1959. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 69

DECLARACIONES DEL MINISTRO DE TRABAJO ACERCA DE U MUTUALIDAD DE PREVISIÓN AGRARIA

´Transformará las condiciones sociales dfe la población campesina e influirá favorablemente en fe producción"

E/I ministro de Trabajo, D. Fermín Satis Ch¡ño, con motivo de la creación de la Mutualidad Nacional de Previsión Agraria´, ha hecho a un redactor de la agenda Cifra unas interesantes declaraciones, refiriéndose en primer término -a los -móviles de esta decision législativa. El Sr. Sanz Orrio digo durante la entrevista: —nL,a evolución de la -seguridad .social agraria había de -acelerarse por consigna expresa del Candillo. Precisábase Henar el badbé que significaba la diferencia entre la pfofe.cc´kín. concedida al trabajador agrícola y al que presta sus esfuerzos en otras actividades económicas. Ciertamente, se .presentan -dificultades de. orden técnico y material para ílevar al campo tocia la complicada red- de "actividades de la .seguridad sk>cia,l moderna, y ésto justifica un desfase en los primeros momentos, pero la situación no .podia prolongarse más de la cuenta, El Caudillo, una vez más, ha apreciado «sto GÍ3n justeza y nos ha dado las órdenes pertinentes de marcha.

—Ños ha .sorprendido la rapidez en la acción. Suponemos en ello, una causa poderosa. ¿Cuál.ér?

—En realidad eso ya está contestado. La {Ablación trabajadora del campo representa hoy más o «leños el 47 por too de la total activa del-país. Los pasos que hay que dar ftanit iacarjowaria al sistema, áft s«¿uridád social tienen que se* ífecrdMt» y a ritmo vivo.

—¿ Pero esta Mutualidad se hallaba prevista en el tantas veces anunciado Kan Nacional de Seguridad Social?

—Algunos encontrarán que los métodos con que iniciamos esta marcha pueden no ser ortodoxos en su acoplamiento al ´total sistema que alude la pregunta, ahora que estamos hablando constantemente de racionalizar la administración -de los Seguros, con arreglo a un plan previamente calculado en sus detalles. Pero en nuestro -obrar ya está previsto el acoplamiento de los Seguros del campo con la total seguridad social española. Un prurito de perfección en la forma ño tranquilizaría nuestras conciencias ni justificaría el retraso antes advertido. La Mutualidad Nacional de Previsión Agraria va a lievar a ´tina masa ingente de población trabajadora -unos beneficios que anhela hace tiempo. _ Los tanteos que hemos realizado nos permiten afirmar .que noy no hay otro medio práctico ttan eficaz para lograr el objetivo y nos hemos decidido a utilizarlo. Tal vez desde un ángulo teórico alguien achaque una falta de •armonía con 1o quí prevemos pueda_ser el futuro plan. En suma: mientras realizamos la labor inaplazable ya encontraremos soluciones—pero sin pararnos—para el ajuste armónico que en su día se requiera.

—¿Qué alcances, en lo sociai_y en lo económico le atribuye, señor ministro, a la nueva Mutualidad?

—Supone «na profunda transformación en las condiciones sociales -del trabajador agropecuario y su familia. Pero ademas creo .firmemente que al contribuir de nía-ñera poderosa a la redención´del campesino en el agro, la Mutualidad y su. obra de -seguridad social tendrán un influjo benéfico en la producción/ Una de las cosas que más está contribuyendo a la .despoblación del campo español radica precisamente en la situación ante las contingencias infortula "¡¿a f-n nue hoy se encuentra

el obrero agrícola, en patente desigualdad con el que trabaja en la industria, en el comercio y en toda clase de servicios económicos. Se ha nivelado mucho la vida rural con la ciudadana en otros aspectos e incluso en lo que afecta a retribuciones del trabajo, que se han acercado y en ocasiones superan a las qae percibe el obrero industrial. Pero queda este factor decisivo de k seguridad social, que hay que atender. Además, al llevar al trabajador agrícola ios beneficios de la sanidad social, de la formación profesional de la juventud, etc., etc., sin duda que las consecuencias, no sólo sociales y económicas, sino de orden moral y cultural, han áe ser muy favorables para la Nación. De ahí la ilusión con que estamos trabajando en la puesta en marcha del instrumento.

—¿ Puede decirnos cuál es, a su juicio, la nota más característica de la nueva Institución ?

—´La cualidad más original e interesante del nuevo sistema de Mutualismo Agrario quizá sea la incorporación de los campesinos autónomos a la totalidad de los beneficios sociales y económicos de los seguros y de la previsión. Es asi porque estos trabajadores autónomos tienen características muy peculiares, con factores propios social-econóniicos, derivados de la realidad estructurar de nuestro agro.

Esta realidad es la dts. IJJBS ayewss.fwp w» España empresarios agrícolas. Sólo alcanza esta´ categoría tfti 7 por loo de la población agrícola activa, es decir, unos trescientos mil patronos. En cambio, los campesinos autónomos, verdaderos trabajadores independientes, constituyen el 51 por 100 de la totalidad del censo •agrícola y ganadero. Suman cerca de dos millones, cifra a la que también se aproxima la suma de trabajadores dependientes, fijos y eventuales.

—«Conocemos la amplitud de las prestaciones y la economía de los medios. ¡ Cómo ha sido posible conciliar ambas cosas?

—Con la Mutualidad se persigue cubrir todas las prestaciones generalmente aceptadas como fundamentales dentro de los.más modernos sistemas actuales de seguridad social.: Para ello hemos partido de" realidades ciertas y de posibilidades concretas. Todas nuestras apreciaciones, tanto desde el ángulo social cuanto en su proyección económica, han sido objetivas, conducentes a resultados precisos y a medidas prácticas. Por eso no será necesario que nuestro sistema mutualista agrario -sufra en el futuro modificaciones sustanciales ni en su esencia ni acaso en su aplicación,

—Con ser amplias las prestaciones, en su número y en las bases mínimas de su cuantía, ¿no existe ningún temor actuarial o técnico para bacilar en la implantación ín-tegra e inmediata?

—Repito: Hemqji pretendido y queremos llevar la seguridad al campo; una seguridad que permita al trabajador agrario dedicar con tranquilidad y confianza su esfuerzo al trabajo que constituye su medio «jé. vida y ia forma de !>u cooperación a b? sociedad, sin los´ sobresaltos de un -presenté incierto ,y ->fe un mañana oscuro.

—Entre las dificultades que habrán tenido que superar ¿puede destacar aquella que haya resultado más difícil?

—El mayor escollo que ha habido que sal-var es la forma de financiación. Teníamos que pensar con criterio distinto al seguido en ¡os restantes seguros sociales, por .lo que se refiere al sistema, aplicación y recaudación de las cuotas. Las modalidades, completamente diferentes, del agnj no´permiten la liquidación dijecta mediante porcentajes sobre salarios, a causa de esas variadas -modalidades que presentan Jas remuneraciones campesinas. El trabajador fijo, además del jornal, percibe generalmente otras retribuciones complementarias en especie. Con todo, sería el caso más sencillo, porque los trabajadores eventuales acentúan si problema con las complejidades que entraña su movilidad, incompatible con responsabilizar positivamente al patrono de la -liquidación directa de las cuotas. Y todavía los autónomos presentan un problema de máa difícil solución administrativa, ya que no puede apreciárseles exactamente salario. Sus remuneraciones, siempre variables, vienen traducidas exclusivamente en forma de productos. Por las .mismas razones, tampoco la aportación patronal podía ser liquidada mediante una relación inmediata y automática con el -sistema de salarios. Necesitaba procedimientos más adecuados.

—¿Podemos conocer esos procedimienjtos?

—De momento puedo anticipar que era preciso un sistema unificado, que simplificase los procedimientos, asegurándoles eficacia y equidad.´ La solución se ha logrado, y en breve aparecerá en el Boletín Oficial.

—; Qué otro punto cree usted que interesa destacar en relación con el Mutualismo Agrario?

---£n primer término, r^caltar 1n nrpmiira

con que lia actuado el Servicio Nacional de Seguridad Social Agraria. No es demasiado frecuente, a pesar de que en lo social todo va de prisa, que el raudal de las ideas se encauce, sólo en unos meses, en los diques He la legislación positiva. Ha sido enorme y compleja su tarea. Para llevarla a cabo se requiere no- sólo preparación técnica, sino también gran voluntad. -Una voluntad firme, capaz de salvar los obstáculos y de encarnar con reciedumbre la idea de justicia social al servicio de los hombres del campo en primer lugar, pero también en beneficio de la propia economía agraria.

Quiero también-^-agregó el señor ministro—aprovechar la oportunidad que amablemente me brinda para llevar al ánimo de todos nuestros colaboradores, especialmente de los facultativos sanitarios y los técnicos de la Seguridad Social, las empresas en general y las actividades privadas dedicadas a ciertos aspectos de la Seguridad Social, que vamos a proceder con toda la cautela conveniente para no herir intereses respetables en cuanto sean compatibles con los altos fines sociales que se persiguen. Estoy persuadido que nuestro actuar ha de redundar en beneficio de todos y cada uno.

La Mutualidad—concluyó el señor Sanz Orrio—no va a montar costosos aparatos administrativos, sino .que principalmente utilizará la colaboración sindical entusiasta y eficacísima. Es sabido que desde los primeros tiempos dicha., Organización ofreció al Estado su esfuerzo desinteresado y valiosísimo, sin el cual sería muy difícil llegar a todos los puntos de nuestra geografía rural. Queremos utilizar las experiencias obtenidas en la industria para que la Administración y sus costes se lleven a cabo de acuerdo con el mejpr sentido económico. No hay que olvidar que la Organización Sindical Agraria va a támar también a su cargo todo el aspecto representativo político del Mu-tualismo agrario. Desde que nuestro Régimen inició su obra gigante de seguridad social, no lia tenido colaborador más leal que los Sindicatos.

Sobre todo, tratándose del campó, estimo imponible toda acción en esta materia divorciada de la red sindical. En ella descansará1 nuestra ´Mutua Nacional y con ella ha de triunfar para bien del hombre del campo español.

 

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