El Instituto Nacional de Previsión conmemora su LIII Aniversario  :   
 Presidió la sesión extraordinaria el ministro de Trabajo, que pronunció el discurso. 
 ABC.    28/02/1961.  Página: 59-60. Páginas: 2. Párrafos: 33. 

ABC. MARTES 28 DE FEBRERO . DE .1961. .EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 59

EL INSTITUTO NACIONAL DE PREVISIÓN CONMEMORA SU LIII ANIVERSARIO

Presidió la sesión extraordinaria el ministro de Trabajo, qué pronunció un discurso

En la Sala Maluquer, de !a sede del Instituto Nacional de Previsión, este organismo celebró ayer sesión con motivo del Lili aniversario de su ley fundamental. Ocupó la presidencia el ministro de Trabajo, don Fermín Sanz Orrio, y con el se hallaban el presidente del Instituto, Sr. Labadie Otermin; el director, D. Licíno de la Fuente, y el presidente de la Organización Iberoamericana ele Seguridad Social, señor Orellana.

En primer lugar, el Sr. Labadie pronunció unas palabras en las que, aludiendo a la presencia del señor Orallana, dijo:

"En la sesión conmemorativa del LII aniversario el Instituto se adhirió a los acuerdos de Quito, inspirados por la entidad que él preside, al objeto de establecer un régimen de reciprocidad entre todas las Instituciones del mundo iberoamericano.

Damos ?a mayor importancia a este acontecimiento, ya que como españoles mucho nos importa lo que pasa en el nuevo continente, pues en él 200 millones de hermanos nuestros luchan por hacer de sus pueblos países cuyo desarrollo alcance los niveles de vida que consideramos indispensables.»

Y prosiguió:

"Pero aún hay otras circunstancias cu el orden interno que contribuyen a dar a la fecha de hoy una especial singularidad desde el punto de vista económico.

Parque dichas circunstancias nos, pueden ser propicias en la coyuntura .que vivimos, debemos aprovechar inteligentemente dicha oportunidad en este orden después de que prácticamente han finalizado las medidas de estabilización monetaria.

E! cambio de coyuntura pudo habernos afectado peligrosamente en nuestro régimen financiero, ya que es evidente que la estabilización, a! aminorar la rápida expansión con que avanzaba nuestra economía, frenó igualmente nuestros ingresos, aunque los gastos aumentaran, como han aumentado por un proceso biológico inevitable.. Felizmente, con la ayuda del Gobierno, de los ministros de Hacienda y de Trabajo, a los que debemos sincera gratitud, heñios vencido los delicados problemas presentados.

Por ello nos importa mucho, como administradores de la seguridad social, el rumbo que ha de tomar el anunciado plan de desarrollo.

Estamos seguros de que el Congreso´ Sindical que hoy comienza partirá en el examen del plan, que ocupará lugar fundamental en sus deliberaciones, de unos previos y elementales presupuestos políticos.

No cabe duda de que la seguridad social es el medio mas eficaz y justo de redistribución de la renta nacional

Creo interpretar el sentir de mis compaperos del Consejo con estas reflexiones que ofrecemos a nuestro ministro con la promesa de que en este sugestivo quehacer para la vida futura de la Institución que representamos, estamos dispuestos a servirle a él y a nuestro Caudillo."

ENTREGA DE PREMIOS "INOCENCIO JIMÉNEZ"

Después se procedió a la entrega de premios "Inocencio Jiménez", premios provinciales a los inspectores y empresas modelo. Luego el ministro impuso varios Medallas de la previsión popular, ya continuación el director del Instituto, señor De la Fuente, pronunció unas palabras para decir que el Instituto Nacional de Previsión ha estado presente y activo en la vida nacional y en la vida del trabajo de 1960, haciendo honor de verdad a la gloriosa historia de sus 53 años.

Cuando España prepara el gran estirón de un plan de desarrollo económico, creemos que políticamente es de vital necesidad que exista una completa integración del desarrollo social con el desarrollo económico.

El plan de Seguridad Social que corresponda a los nuevos supuestos económicos que ese desarrollo produzca ha de ser preparado, estimulado y suscitado conjuntamente. En esta línea estamos al lado del Gobierno para aconsejar, para orientar, para urgir y para realizar.

INTERVENCIÓN DEL SEÑOR ORELLANA

Dio luego una conferencia el delegado de. Organización iberoamericana, señor Orellana.

Examinó el panorama de la Seguridad Social en Iberoamérica, y dijo que el Instituto Nacional de Previsión español ha servido para que muchos países del nuevo continente y de otras paites del mundo recojan sus experiencias y con esa base planifiquen luego su respectivo sistema de Seguridad Social.

Al referirse a la seguridad social de los trabajadores agrícolas, manifestó que, según un estudio de la Oficina Internacional del Trabajo, son muy pocos los países que lian extendido a los mismos los beneficios del Seguro. De ahí que se siga con mucho interés el ejemplo español. También ha de ser muy valioso para las instituciones iberoamericanas el ejemplo dé la profunda reforma de la estructura administrativa del Instituto Nacional de Previsión, con la que se están modernizando las técnicas operativas para que la gestión resulte más ágil y económica.

Estas realizaciones, lo mismo que la creación del Seguro del Servicio Doméstico y la más activa participación de los empresarios y trabajadores en el gobierno del Seguro, constituyen pasos firmes hacia la nueva proyección de la Seguridad Social que el ministro de Trabajo, señor Sanz Orrio, anunció en su discurso inaugural del III Congreso Iberoamericano, celebrado en Quito.

Finalmente, resaltó la actuación de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social, nacida en" Madrid, haciendo un llamamiento para que todos los hombres de Latinoamérica, de España y Filipinas, emprendan una decidida lucha para la redención del trabajador iberoamericano a través de las instituciones de Seguridad Social.

DISCURSO DEL MINISTRO DE TRABAJO.

Cerró el acto el Sr. Sanz Orrio con un discurso, en el que dijo, entre otras cosas:

Pocos conceptos han sufrido transformaciones más amplias y. hondas que el definidor de la actividad de este Instituto. La Seguridad Social llega hoy a todos los miembro; de una comunidad nacional, atendiendo no sólo a liberarlos de la miseria, sino a conservar y acrecentar su potencialidad.

Pero entonces advertimos que la Seguridad Social es asi toda la actividad de los poderes públicos.

Naturalmente, en presencia de un estadio tan vasto es preciso fijar programas para los que, como este Instituto, han de cubrir objetivos concretos. Podríamos decir que el propósito actual de la Seguridad Social es prevenir y en su CASO, remediar los riesgos de situaciones en las que un ciudadano activo se encuentre por un cierto tiempo o indefinidamente, sin poder mantener o recuperar un nivel de existencia, determinado, bien propio individual o de las personas a su cargo.

Aun así, tendremos todavía que aceptar por diversas circunstancias nuevas limita; clones que reduzcan el alcance de nuestro obrar; siempre que estos objetivos más asequibles a nuestra acción sean via apta para llegar al objetivo óptimo.

Veamos si nuestro Instituto se halla en ese buen camino. Sentimos aumentar nuestra veneración por los pioneros arriscados, que, en una sociedad incomprensiva, supieron, con el apoyo de algún Gobierno—sobre todo, con el del gran español Primo de Rivera—, obtener los escasos logros que hasta el Movimiento pudo apuntarse la previsión social española.

Al alborear el siglo que vivimos llegó a España la implantación del Seguro de Accidentes del Trabajó.

Pero casi cuarenta años después, a los treinta de crearse este Instituto, y pese a que durante ellos transcurrieron varios de una República llamada de trabajadores de todas clases, aparte del Seguro citado, apenas balbuceaban en la nación un retiro obrero pesetero, unas mutualidades y cotos escolares que integraban el bizarramente llamado Régimen de Libertad Subsidiada y ,un modestísimo Subsidio de Maternidad pagado a medias entre empresarios y trabajadoras. De entonces acá, en contraste con esta pequeña historia, es mucho lo que puede ofrecerse a la contemplación de propios y extraños. Aun en pleno fragor dé la batalla de liberación, el 9 de marzo de 1938, es decir, más de tres años antes.de proclamarse la famosa Carta del Atlántico, al final de cuyo punto quinto están las dos

palabras históricas que bautizaron el novísimo movimiento social, se promulgaba el Fuero del Trabajo.

Pero hay un aspecto en la labor del Instituto en que los progresos no son tan patentes. Aludo a la tarea de investigación, información y asesoramiento que, como sucesor en cierto modo del Instituto de Reformas Sociales, desarrolló con entusiasmo el Instituto en los cinco primeros lustros de su existencia. Precisamente la necesidad de reforzar este aspecto que sin duda es uno de los que determinaron la creación del Instituto,.ha sido objetivo expreso de la reforma orgánica del año 57.

La reforma del año 1957, deliberadamente, adoptó un carácter provisional. Había que enfrentarse con la existencia de dos organizaciones independientes una de otra: el Instituto y las Mutualidades, operando sobre sectores protegidos comunes y realizando actividades, unas complementarias y otras similares, pero siempre necesitadas de coordinación y a veces, inclusive, de unificación que evitase duplicidades. Se habían despertado, como ocurre en estos casos, las rivalidades y suspicacias en el interior y las fáciles críticas en el exterior. Pero indudablemente la solución no era destruir. La institución veterana, este Instituto de Previsión, con su solera, su gran montaje y preparación, su acervo de labor y de patrimonio, había de respetarse desechando injustas imputaciones de.anquilosamiento, de frialdad burocrática y de falta de dinamismo, de espíritu. Pero también las jóvenes mutualidades que irrumpieron en la escena social.de España con garbo extraordinario habían sabido ganar prestigio entre empresas y trabajadores. No era solución que uno de los órdenes absorbiese´ al otro, pues en ambos se daban cualidades que requiere todo sistema de seguridad social, ya que si el Instituto ofrecía elementos de generalidad y de racionalización, las Mutualidades, por su lado, venían a atender el principio de la participación directa del asegurado, con un calor y eficacia indudables, con unas notas de humanidad y de entusiasmo, notables, con la. base firme que ofrece el compañerismo, la solidaridad profesional.

El Ministerio, en colaboración con el Instituto y las Mutualidades, desarrolla incesantes estudios orientados hacia la nota final de redactar un plan sistemático de seguridad social. Pero entretanto, dedica su atención a resolver una serie de problemas parciales planteados en cada uno de los Seguros Sociales y en las actividades peculiares de índole mutualista.

Se han sentado los jalones para el próximo establecimiento de un nuevo seguro social—el de paro-—, habiéndose montado ya un importante subsidio que atiende a los ceses parciales o totales, ocasionados por circunstancias económicas, añadido al que ya existía para situaciones de origen tecnológico. Se ha dado entrada en el campo de la actividad de la Seguridad Social al tratamiento del fenómeno migratorio.

Se ha iniciado una labor de ordenación de conexión y estadística entre los Organismos de Seguridad

Social, los de Empleo y los de Formación Profesional, en colaboración estrecha con la. Organización Sindica!, que va a permitir implantar en España un censo, laboral auténtico, unos Organismos de colocación adecuados, un documento base de identidad de la vida laboral: la cartilla profesional.

El servicio doméstico, primero; después, los trabajadores autónomos, y ahora la población trabajadora agrícola de carácter eventual que en su conjunto equivalen, más o menos, a la masa de población protegida antes de estos años se han incorporado al régimen nacional de Previsión,

Las amplias instituciones que se están montando para desarrollar la Seguridad Social en estos grupos tienen personalidad propia; en muchos casos, serán administradas por el Instituto.

España se ofrece como un oasis de orden y de paz en un mundo agitado, que consiente, como decía monseñor Fulton Sheen en la Televisión barcelonesa, que la tercera parte de sus habitantes se vaya a la cama todas las noches con hambre. Pero España no puede. salvarse sola. Hemos hallado el camino, pero no para nosotros solos. Debemos mostrárselo a los demás con nuestro ejemplo y ofrecerles, si para la salvación común se necesita, incluso nuestro sacrificio.

Franco ha conseguido una transformación nacional de la que las gentes con edad bastante puedan dar testimonio. Transformación que, aparte de los frutos ya obtenidos, ofrece las perspectivas de un porvenir claro. Hemos de defender lo ya conseguido, y más aún las esperanzas en el mañana. Aún tenemos largo camino que recorrer. En España hay muchos agravios que reparar y muchas desigualdades sin .causa que rectificar. Mucho, en fin, que laborar por la prosperidad de todos. A ello hemos de dedicarnos cada uno en nuestros puestos.

 

< Volver