Líneas generales del proyecto de ley de Seguridad Social  :   
 Corrige deficiencias financieras y busca la unificación de riesgos y prestaciones. 
 ABC.    19/10/1963.  Página: 59. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

tión de la Seguridad Social. Nadie tiene mayor interés que ellos en el resultado de la gestión, subrayó. Y a este propósito elogió la actividad de las Juntas Rectoras de las Mutualidades, en las que patronos y obreros, que persiguen un mismo objetivo, se afanan en ja búsqueda de soluciones. Señaló que el sistema de capitalización, antes utilizado para el financiamiento, va a ser sustituido por el de reparto, que exime de la formación de grandes reservas y dota al esquema de agilidad y dinamismo.

Finalmente el ministro enfocó una de las cuestiones que han suscitado mayor ambiente polémico en torno al proyecto: el de la desaparición de cualquier ánimo de lucro. "Ningún camino debe apartar de su meta a los fondos destinados a la Seguridad Social", dijo. Ninguna cantidad puede distraerse, puede quedar fuera de órbita. Y añadió: "No es tolerable en 1963. Y esto no es socialismo. Aún más. Puedo decir que este sistema es de los menos socialistas del mundo. No hay socialización, sino desprivatización absoluta del régimen de seguridad social." Por último, el señor Romeo aludió a otro de los principios fundamentales de la ley: la participación del Estado, que por primera vez se reconoce formalmente. La incorporación al Presupuesto de parte de las cargas del sistema es lógica si se tiene en cuenta que es un instrumento de política social, un elemento importante en la redistribución de la renta.

A continuación el ministro respondió a las preguntas que le fueron formuladas. Sobre la Seguridad Social agraria, dijo que queda fuera de este proyecto. Seguirá en vigor el sistema actual, aunque se estudia un plan adecuado a las peculiares circunstancias de este sector laboral. En respuesta a otra interpelacióun, se refirió de nuevo al Seguro Obligatorio de Enfermedad, una de las cuestiones más batallonas en esta reforma. Habló de la supresión del petitorio y de la facultad de elección de facultativo en las tres especialidades siguientes: medicina general, pediatría y ginecología. Son médicos—dijo—que están, por razones obvias, más cerca de los enfermos que cualesquiera otros. Y con esta libertad de elección tratamos de dar calor humano al sistema. Aprovechó el ministro la oportunidad para hacer un gran elogio del Seguro de Enfermedad, subrayando que los vicios y los defectos son pequeños, insignificantes, comparados con la grandeza de la tarea realizada. El nivel sanitario—dijo—en el campo del trabajo ha subido sensacionalmente en los últimos años.

En cuanto al régimen de transición, señaló un plazo de dos años para la desaparición de las llamadas entidades colaboradoras en este Seguro, y de un año en otros aspectos anotados en la ley.

Dijo el ministro que, en cuanto a los funcionarios públicos—había sido interrogado sobre este punto—, se está elaborando ya un sistema de Seguridad Social Y, por fin, hizo una llamada a la unidad de todos los españoles para la puesta en marcha del plan, que "tiene que ser la culminación de los esfuerzos de toda la nación". Resaltó cómo el extraordinario impulso que el proyecto encierra permite hacer compatibles una etapa de desarrollo económico con ésta que se inicia de desarrollo social. Y lamentó haber tenido que afectar a parcelas determinadas de intereses, habida cuenta que el objetivo perseguido busca el interés general de la comunidad, el bien común.

 

< Volver