Plazo de dos años para aprobar el texto articulado de la ley de Seguridad social  :   
 Se ampliarán los beneficios a los mutilados y a los retirados y jubilados, así como a los trabajadores de temporada. 
 ABC.    15/12/1963.  Página: 89-90. Páginas: 2. Párrafos: 51. 

PLAZO DE DOS AÑOS PARA APROBAR EL TEXTO ARTICULADO DE LA LEY DE

SEGURIDAD SOCIAL

SE AMPLIARAN LOS BENEFICIOS A LOS MUTILADOS Y A LOS RETIRADOS Y JUBILADOS, ASI COMO A LOS TRABAJADORES DE TEMPORADA

Interesante debate en el seno de la Comisión que estudia el proyecto.

Ayer prosiguió el estudio del proyecto de ley Je Bases de Seguridad Social. El punto sexto de la Base Preliminar fue modificado con arreglo a las enmiendas presentadas por los señores Martín Sanz, Nadal y Martín Muñoz. Quedó redactado así:

/´Por el Ministerio de Trabajo se organizarán en forma adecuada los servicios e instituciones que hayan de llevar a cabo los oportunos estudios jurídicos, sociológicos, económicos y estadísticos de la Seguridad Social, asi como los de simplificación y racionalización de las operaciones y trámites administrativos que exijan su desarrollo y aplicación."

El séptimo, tras la intervención del señor Muñoz Samper, acerca de la amplitud de plazo para presentar las cuentas y balances, queda de la siguiente forma:

"Las cuentas y balances de la Seguridad Social, aprobados por el ministro de Trabajo, serán presentados por éste al Gobierno y publicados seguidamente en el Boletín Oficial del Estado dentro del año siguiente a aquel en que se refieran."

La propuesta del señor Nuño Blato para que sea suprimido el punto octavo, fue rechazada por la ponencia, y después de intervenir los señores Villar Palasí y Abella y Latnple, se le dio la siguiente redacción:

"El Gobierno dictará las disposiciones necesarias para coordinar los órganos y servicios de la Seguridad Social con los que cumplan funciones afines a aquella, de Previsión Social, de Sanidad Pública, Educación Nacional y Beneficencia o Asistencia Social."

Al llegar al punto noveno fueron discutidas numerosas enmiendas, y la nueva redacción concretada en los siguientes términos:

"El Gobierno, a propuesta del ministro de Trabajo, previo informe de la Organización Sindical y el dictamen del Consejo de Estado, aprobará en el plazo de dos años el texto o textos articulados en desarrollo de las Bases _ que seguidamente se establecen, sin perjuicio de las potestades que, conforme al apartado IV de la Base Preliminar y al articulo 14 de la ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado, corresponden al Ministerio de Trabajo."

También se acordó acomodar, en su momento, la definitiva numeración de las Bases como consecuencia de alteraciones producidas. Se entró a continuación en el estudio de_ la Base primera, que contiene las declaraciones generales del proyecto, terminando en este punto la sesión de la mañana.

LA SESIÓN CELEBRADA POR LA TARDE

La tercera sesión de estudio del proyecto de ley de Bases de la Seguridad Social empezó con el examen de la Base primera.

Con respecto al articulo i de esta Base hizo uso de la palabra e! señor Martín Sanz, que analizó la complejidad del problema de la Seguridad Social y la estabilidad social y política que aquélla proporciona. Estima, no obstante, que este proyecto de ley tiene defectos, y que si bien hay que dedicar la máxima cantidad de la renta nacional para la Segundad Social, debe dársele también la máxima eficacia.

Como resumen de sus palabras se mostró contrario a la redacción del proyecto.

Seguidamente interviene el señor Borrachero para manifestarse en contra de la redacción del artículo, dando amplias razones por las -que estima lícita la existencia de legítimo lucro en la colaboración de entidades que tradicionalmente han venido prestándola con competencia y eficacia.

A continuación, el señor Alvarez Molina, en la defensa de su enmienda, también plantea el problema de si es posible tolerar el lucro en los Seguros Sociales y especialmente en el de Accidentes del Trabajo.

Adopta dirección favorable al lucro, al menos en el último ramo citado. La ponencia, en su informe, se muestra favorable al espíritu y la letra del proyecto, contrarios a que el remedio del infortunio del trabajador pueda ser objeto de ganancia para^entidades mercantiles. El trabajo no es "una mercancía que se compra ni se vende,, y así lo tiene declarado reiteradamente la doctrina pontificia, y así lo dice también de forma expresa nuestro Fuero del Trabajo, sino un medio natural dado por Dios al hombre para poder ganar su subsistencia y la de sus familiares.

El problema, según el informe de la ponencia, consiste en considerar si es admisible una gestión mercantil en el Seguro de Accidentes del Trabajo que dé lugar a un posible beneficio para los socios de la entidad aseguradora. Sienta su criterio "de que el lucro no es admisible cuando, en clefinitna, se trata .de una reparación de los daños sufridos por la población laboral de un país.

La ponencia rechaza las enmiendas propuestas al artículo primero, que queda redactado como estaba.

En el segundo se acepta una enmienda del señor Martín Muñoz, con la que queda redactado así:

"En la fijación de su ámbito protector, de la´ clase y cuantía de las prestaciones que hayan de otorgarse, y en la determinación de sus recursos y régimen financiero, tenderá a promover la justicia social proclamada por los principios fundamentales del Movimiento Nacional, y a favorecer una justa y equitativa redistribución de la renta nacional en armonía con el desarrollo económico del país."

Sobre el articulo tercero se plantea un amplio debate, y, al aceptar una enmienda, queda definitivamente redactado así:

"La participación real y efectiva en la gestión de la Seguridad Social de los trabajadores y empresarios se garantizará a través de sus representantes sindicales, y se ajustará a las normas y procedimientos reguladores de la representación sindical."

En el artículo cuarto se acepta la enmienda terminológica del señor Lamata que reemplaza "Organismos sindicales" por "Organización sindical".

En la discusión del artículo quinto, el señor Allende, en su enmienda, pide el dar un ámbito nacional y generalizado a la Seguridad Social, sin conectar el derecho a participar en sus beneficios con ninguna otr¡ consideración independiente de la de nació nalidad.

El señor Yagüe pide que se incluya a lo trabajadores ´de temporada, que es aceptada

Se acepta una enmienda del señor Jor daña Fuentes, en e¡ sentido de que los estu drantes seguirán rigiéndose por la Ley ds Seguro Escolar.

-El señor Díaz Llanos propuso se extendiesen los beneficios de la Seguridad Social a los militares y a los retirados o jubilados, ya que consideraba no existía motivo alguno de eliminación, sino que, por el contrario, su inclusión venía impuesta por el Fuero de los Españoles y por el noveno de los Principios del Movimiento Nacional, según el cual todos los españoles tienen derecho a la asistencia y a la Seguridad Social.

El señor Abella, en representación de la ponencia, aceptó la enmienda formulada por el señor Díaz Llanos, que fue aceptada por la Comisión.

QUIENES TIENEN DERECHO A LOS BENEFICIOS DE LA SEGURIDAD SOCIAL

En definitiva, el artículo 5.° quedó redactado así:

"Tendrán derecho a los beneficios de la Seguridad Social todos los españoles, cualesquiera que sean su sexo, estado civil y profesión,´ que residan en territorio nacional y estén incluidos en algunos de los apartados siguientes:

a) Trabajadores por cuenta ajena en las distintas ramas de la actividad económica, mayores de catorce años, fijos y eventuales, o de temporada, sea cual fuere su categoría profesional y la´´forma y cuantía de la remuneración que perciban.

b) Trabajadores por cuenta propia o autónomos, sean o no titulares de empresas individuales o familiares, mayores de dieciocho años, que figuren- integrados como tales en la entidad sindical a la que corresponda el encuadramiento de su actividad, y reúnan los requisitos que de modo expreso se determinen.

c) Socios-trabajadores de cooperativas de producción.

d) Servidores domésticos.

e) Estudiantes, conforme con la Ley del Seguro Escolar.

/) Funcionarios públicos, civiles y militares, en cualquier situación."

Sin apenas debate quedan aprobados lo= artículos 6.* y 7.°

En el estudio del 8.° se aceptan enmiendas de los señores Muñoz Campos y Núñez Samper, ya que, como dice la ponencia, no se pueden congelar los futuros Tratados y Convenios internacionales, en que la concesión de la reciprocidad puede constituir una de las condiciones del Convenio mediante la cual se logre igual beneficio para los españoles que trabajen en países americanos, lo cual no es desconocer beneficio alguno a esa serie de países hermanos, especialísimamente protegidos en nuestro sistema jurídico, sino dejar libertad al Gobierno para una estimación internacional de la concesión de cada uno de los beneficios.

LA COTIZACIÓN

Se aceptan varias enmiend_as al artículo o.", y al discutirse interviene la _ señorita Sedeño solicitando que se precise la persona que trabaje en dos o más empresas no cotice más que en una. La ponencia estima que la propuesta de la señorita Sedeño de que los trabajadores en varias empresas puedan voluntariamente afiliarse por cada una está aceptada en su espíritu, ya que esa afiliación no solamente es potestativa, sino obligatoria. En cuanto a su deseo de establecer la compatibilidad con todo régimen de previsión no estructurado en el proyecto, si es en un régimen voluntario, nada en él se opone a esa compatibilidad, y si es obligatorio se encuentra ya implícito.

Con respecto al artículo 10, los señores Allende, Tena Artigas, Muñoz Campos, Nadal, Hernández Navarro, Ferrer Ripollés, Núñez Samper, Martín Muñoz, Fugardo y Barcena, que con unos u otros matices propugnan la incorporación al régimen general de todos los trabajadores por cuenta ajena, buscando una unificación de beneficios.

La Ponencia, en su informe, hace constar que tanto ella como el Gobierno y todos los procuradores sentirían una gran satisfacción establecer lo solicitado, pero el proyecto actual no puede considerarse como la definitiva nota de nuestra seguridad social, sino como un paso o avance en el camino que aún queda por recorrer en la misma, paso que ´ha de estar condicionado y limitado por las posibilidades financieras del régimen y por la carga,que nuestra propia economía puede soportar. Una generalización repentina-del régimen general tiene que; conducir a una de es_tas dos consecuencias: o a una disminución de prestaciones dentro de un régimen de reparto que las haga insuficientes o inoperantes, o a una necesaria elevación de los porcentajes de cotización que resulte excesivamente gravosa para la economía.

Téngase, además, presente que toda superación de los límites de la posibilidad económica de un régimen, al repercutir sobre la situación económica genera], afecta, en primer lugar, directa o indirectamente, a los más necesitados, y que todo quebranto de la estabilidad y solidez de un régimen económico provoca casi siempre una situación de desempleo mucho más grave que las limitaciones actuales de los beneficios de la seguridad social.

LOS TRABAJADORES DEL MAR

En cuanto al artículo II, se acepta la proposición dd señor Barrena de incluir a. los trabajadores del mar.

El señor González Sáez solicita que esta Ley comprenda también en el régimen general a los trabajadores del campo. - El señor Jordana de Pozas se suma a las palabras del señor González Sáez y se extiende ampliamente en sus razonamientos. Pide que se consigne en el proyecto que cuando las condiciones económicas lo permitan, los trabajadores agrarios quedarán incluidos en el régimen general.

El señor Martín Sanz pide que se organice la compensación con carácter local y provincial. La Ponencia estima que tal sistema no puede fraccionarse y s_ók> tiene eficacia mediante una compensación nacional, en virtud de la acumulación de resultados en todo el territorio.. El señor Lample se une a la tesis de los señores González Sáez y Jordana de Pozas y pide paridad en el régimen de prestaciones.

El señor Fueyo analiza las estructuras del campo y de la industria y solicita una nueva redacción en orden a la raridad de ambas estructuras. Intervienen nuevamente el señor Martin Sanz y el señor Allende. En nombre de la Ponencia, el señor Abella analiza las diferentes legislaciones extranjeras en la materia y cómo, salvo en los dos grandes países superindustrializados, el régimen de seguridad social en la industria y en el campo, es paralelo a la del proyecto que se estudia. Y también hace ver que este proyecto no es una meta, sino una etapa en la total perfección y extensión de la seguridad social.

TEXTO DEL ARTICULO

El artículo II quedó definitivamente redactado así:

"Tendrá también la consideración de régimen especial el de los trabajadores del mar, así como la Seguridad Social Agraria, que encuadrará a los trabajadores dedicados a las actividades agrícolas, forestales, pecuarias y del mar, así como a los empresarios de pequeñas explotaciones que cultiven directa y personalmente sus fincas. Se organizará este régimen sobre la base de ía solidaridad nacional, estableciéndose un adecuado sistema de compensación al que contribuirá el Estado mediante las aportaciones que al efecto se determinen.

En la regulación de ambos regímenes especiales se tenderá a la paridad de derechas y prestaciones con el régimen general.

Al efecto, el ministro de Trabajo, previo informe de la Organización Sindical, elevará al Gobierno, antes del 31 de diciembre de 1964, los correspondientes proyectos de ley que regulen ambos regímenes."

Al llegar a este punto de la discusión se acordó suspender los debates para reanudarlos el lunes a las nueve de la mañana.

Imposición de condecoraciones portuguesas.

El embajador de Portugal ha . impuesto, en las primeras horas de la tarde de ayer, en los salones de la Embajada, las insignias de la Cruz de Don Enrique el Navegante al general del Ejército español don Luis Morenés Carvajal, al teniente coronel don Ángel Muñoz Muñoz, y al comandante don José Odriozola Barón; coronel de Aeronáutica don Gabriel Peña Márquez, teniente coronel don Enrique Zórnoza Tejedor y comandantes don Juan Manuel Cabezas Suárez, don José Ramón Roig Porras y don Antonio Cabellero Gómez; teniente coronel de la Guardia Civil don Salvador Pujanda González, y alto ´personal de la Dirección de Seguridad, don José de Diego López, subdirector del Centro; teniente coronel don Luis del Barrio Gener, don Marino Arroyo Matute, don Jacinco Martin Herrero y don Vicente Reguengo González.

El embajador pronunció unas palabras, diciendo que la sencillez del acto no era incompatible con la sinceridad y la cordialidad. Añadió que era un honor para él mostrar, en nombre del jefe del Estado portugués, su gratitud y la del país por los méritos que han contraído los acreedores a esta distinción: un gru. o selecto de funcionarios españoles que, con motivo del viaje que realizó el presidente, hace dos años, a España, prestó los servicios de seguridad, y otro grupo, porque son motivos distintos, de oficiales que colaboraron con la Embajada en sus relaciones de carácter militar. Todo ello—añadió—demuestra la unidad de sentimientos, la gratitud y el aprecio que nos une. Inmediatamente procedió a colocar las insignias e hizo entrega de los diplomas a los galardonados.

En nombre de los condecorados dio las gracias nías sentidas el subdirector general de Seguridad, don José de Diego. Dijo que sabían valorar la distinción de que eran objeto, que pone de manifiesto, una vez más, el afecto de la nación portuguesa por España, y cuyos vínculos de los dos pueblos cada vez se afianzan más. Recordó el calor popular con que el presidente de la República portuguesa fue acogido en nuestra Patria, y dijo que España y Portugal, defensores de la civilización cristiana y occidental, han de permanecer siempre unidos por vínculos inquebrantables. Formuló, finalmente, votos por el embajador, el jefe del Gobierno y el presidente de la República, portuguesa, y dedicó un recuerdo a los qué" luchan por el honor y la gloria inmarcesible de la República de Portugal.

Asistieron el director general de Seguridad, don Carlos Arias, jefe de los galardonados, altos funcionarios de su departamento y numerosos invitados.

NUEVOS CARGOS EN LA DIRECCIÓN DE PRENSA Por sendas órdenes del Ministerio de Información y Turismo, aparecidas ayer en el "Boletín Oficial del Estado", se nombra subdirector general jefe de los Servicios Informativos de la Dirección General de Prensa a don Manuel Camacho y de Ciria, y secretario general de la misma Dirección, a don Pedro Segú y Martín.

 

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