Constructores: "un programa sin cimientos". 
 El problema se agravará aún más     
 
 Diario 16.    27/12/1976.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Constructores: "Un programa sin cimientos"

El problema se agravará aún más

Constructores y promotores consultados por D16 coinciden en señalar que la elogiable filosofía que

inspira la legislación sobre vivienda social puede venirse abajo por una deficiente instrumentación y el

confusionismo legislativo.

En el Seopan —entidad sindical de las empresas de la construcción— expresaron señalar que los fondos

financieros que se destinan a la vivienda social pueden ser quitados a la restante edificación.

Otra crítica común de los constructores y promotores es la falta de suelo.

El suelo necesario para llevar a cabo el programa de viviendas sociales —cifrado como mínimo en 9.000

hectáreas— no existe de momento a precios asequibles, aseguran los promotores constructores.

Filosofía elogiable: ¿Y el dinero?

Las fuentes consultadas por D16 manifestaron, sin ningún tipo de reservas que la filosofía que inspira el

programa de vivienda social —se trata de construir 450.000 viviendas en casi cuatro años— es altamente

positivo. "Cumple los dos requisitos fundamentales en todo programa de viviendas: financiación a largo

plazo y financiación al comprador."

Los estudios de los equipos de los profesores Salgado Torres y Lasuén Sancho ya habían llegado a esta

conclusión. López Rodó tiró abajo un plan nacional de viviendas basado en esta filosofía.

Una poilitica de viviendas como la que se propugna será inoperante si no se resuelve antes el problema

del suelo y sí no se da al sector público dinero suficiente a través de una previa reforma fiscal.

Para un programa coyuntura! de algo más de tres años, el Instituto Nacional de la Vivienda subvencionará

a los adquirentes en los próximos diez años con 361.677 millones de pesetas, cifra que se habrá de sacar

del Tesoro Público, con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Y ese dinero no existe. O se hace

la reforma fiscal o el programa es inviable desde el punto de vista financiero.

Señalan también los constructores que los recursos financieros de bancos, Cajas, etcétera, son

Insuficientes. A la construcción de viviendas se pueden destinar unos 130.000 millones de peseta* al año

en financiación a largo plazo. La vivienda social, según los expertos consultados, se come cerca del 86

por 100 de esta cantidad, es decir, 112.000 millones de pesetas al año. ¿Cómo se van a financiar las

restantes viviendas protegidas y libres? Además los préstamos hipotecarios de viviendas Ubres de las

Cajas de Ahorro ya no se computan en el coeficiente de Inversión, lo que puede provocar un

desabastecimiento de este tipo de viviendas.

Confusionismo

Para los constructores promotores, una legislación tan prolija y confusa —más de 200 páginas del "B0E",

incluyendo las normas técnicas— tiene defectos esenciales que pueden frenar a los promotores de

vivienda social. En el Seopan expresan así su opinión:

"La instrumentación del crédito a medio plazo para el promotor puede también convertirse en un escollo

insalvable: él promotor debe recoger los préstamos concedidos a cada uno de sus futuros adquirentes,

para presentarlos a la entidad prestamista. Aprobados por ésta y por el Instituto Nacional de la Vivienda,

podrá percibir anticipos proporcionados al avance de las obras.

Nacionalizar el suelo

En tua programa de esta naturaleza —de tipo coyuntura! y que hipoteca las acciones del Ministerio de la

Vivienda hasta 1987—, el más grave defecto, en opinión de los promotores, es que 110 se aborda el tema

del suelo.

En su inmensa mayoría, el encarecimiento de la vivienda viene determinado por la elevación del precio

del suelo. Pero el proceso especulativo sobre el suelo edificable no se aborda.

La especulación llega a tales niveles, dijo un constructor a D16, que en ocasiones con el producto

obtenido de vender todos los pisos de una promoción no hay dinero para comprar el solar del otro lado de

la calle.

"El primer paso en toda política racional de viviendas sería la nacionalización

o municipalización del suelo."

Disponibilidad de suelo a precio asequible y financiación al comprador a muy largo plazo (puede eer

veinticinco años). Ahí está la solución al problema de la vivienda. Lo demás son parches que pueden

distorsionar y hundir a un sector porque la solución ha de ser global y no parcial, dicen las fuentes

consultadas. Los recursos financieros necesarios para esa financiación a largo plazo sólo pueden existir si

se da un vuelco al sistema financiero. Y la piedra angular del nuevo sistema debe ser la reforma del sector

asegurador.

En casi todos los países occidentales gran parte de los fondos inmobiliarios, a largo plazo proceden de las

reservas técnicas de las compañías de seguros y de las mutualidades, que gozan de esta manera de unas

colocaciones muy seguras y suficientemente rentables.

Para que ello pueda darse se precisa:

— Eliminar la obligatoriedad de Invertir tales reservas en determinados activos mobiliarios (Deuda

Pública, obligaciones, etc.), ordinariamente de muy escasa rentabilidad. Y que además plantean un agudo

problema de relación entre primas y prestaciones que hace que el sector asegurador se desenvuelva

en nuestro país muy por debajo de los restantes países. Primas caras y prestaciones comparativamente

ridiculas.

— Revisar te vigente legislación hipotecaria y registra!. En la actualidad la propiedad inmobiliaria y las

hipotecas tienen una transmisión onerosa, compleja y larga. Se requiere una mayor flexibilidad de

liquidez de la Inversión inmobiliaria e hipotecaria, rebajando sus costes y agilizando los trámites.

— Actualización mediante su vinculación a un índice de precios —indexación— de las cantidades

pendientes de amortizar. El proceso inflacionario al que están sometidos todos los países aconseja su

introducción para asegurar la rentabilidad de las inversiones a largo plazo en monedas sometidas a

constantes pérdidas de capacidad adquisitiva (Gran Bretaña acaba de Introducirlo).

 

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