Inflación, salarios, productividad     
 
 Pueblo.    26/06/1963.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Inflacion, salarios, productividad

UN diario madrileño insinúa, en un breve comentario, que la reciente subida de salarios, unida ai menor ineremento de la productividad, provoca el peligro de una inflación que debe cortarse en interés de todos.

Parece, pues, según la mentalidad que dicho diario refleja, acusarse al sector laboral de la pérdida del poder adquisitivo de la moneda.

NO dudamos de la influencia de la subida de salarios en el aumento de la masa monetaria en circulación. (La disminución de la productividad no se ha producido.) Creemos, sin embargo, exagerado el considerar tal hecho, absolutamente necesario desde un punto de vista humano, como causa única o principal de un fenómeno que tiene orígenes muy complejos. Vamos a Citar algunos: la subida de salarios puede, en muchas ocasiones, compensarse con una proporcional disminución de los beneficios percibidos por el sector empresarial; la inflación se provoca cuando éste no renuncia al margen acostumbrado de ganancia, sino que intenta subirlo en el mismo porcentaje que aumentó el coste de la mano de obra. Y otro: la inflación se provoca también, de forma notable, por el porcentaje de gastos superfluos, considerados individual y colectivamente. EXAMINANDO las estadísticas europeas se siente la vergüenza de percibir que España, uno de los países con menor renta nacional de. todo el continente, ocupa el tercer lugar de la clasificación mundial, en cuanto a gastos superfluos. Esperamos que el diario aludido reconozca que dichos gastos no suelen producirse en casa de los poseedores de salarios bajos, sino que el lujo y el despilfarro se dan con mucha mayor facilidad, cuantía y gravedad en las clases pudientes. Envilecen el dinero, en todos los sentidos, quienes lo ganan o reciben sin esfuerzo; no quienes para poseerlo en la cantidad mínima necesaria para su subsistencia deben realizar jornadas agotadoras de trabajo.

COPIAMOS de la carta pastoral publicada por el señor obispo de Bilbao.

don Pablo Gúrpide, en ocasión de la encíclica "Water et magistra": "El lujo y el despilfarro entre las clases pudientes provocan a los que carecen de lo nenesario para llevar una vida humana digna, y crean una situación patológica en el organismo social." Invitamos a nuestro colega, y al sector que representa, a meditar sobre estas palabras, desprovistas de pasión sectaria. La inflación es un mal que sufren más los poseedores de ingresos pequeños y fijos; no son ellos quienes la provocan o crean. Hay que dirigir tos tiros contra otra parte.

 

< Volver