Autor: Río López, Ángel del. 
 Por la ruta del chabolismo de Madrid. 
 Miseria y marginación al borde de la carretera de Andalucía     
 
 Ya.    09/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

POR U RUTA DEL CHABOLISMO DE MADRID

MISERIA Y MARG1NACION AL BORDE DE LA CARRETERA DE ANDALUCÍA

Los vecinos han adosado grandes carteles en sus chabolas pidiendo viviendas dignas "Aquí se paran los

extranjeros y nos hacen fotografías como si fuéramos bichos raros" "Tenemos que recoger con cubos el

agua que entra por las paredes" Un matrimonio anciano: "Vivimos mal, pero preferimos que no nos echen

de aquí, ¿adonde íbamos a ir con 7.000 pesetas de pensión?"

"Queremos viviendas dignas." "¡Ya está bien! Queremos viviendas". En varios puntos de la zona han

colocado estos carteles rei-vindicativos. Con letras grandes, para que todos lo vean; con letras rojas, para

ser más llamativos. Se han cansado de colocar las mismas frases en (tartas y dirigirlas al desaparecido

Ministerio de la Vivienda, y ahora las cuelgan en las fachadas de sus chabolas, como una denuncia

pública de lo que no debe tener Madrid.

Es un amplio grupo de chabolas a la altura del kilómetro 9 de la carretera de Andalucía, a la salida de

Villaverde y a punto de entrar en esa carretera que conduce hasta el antiguo pueblo de Vallecas, donde se

enclavan otros puntos chabolistas como los de la Celsa o el Pozo de] Huevo.

La carretera de Andalucía divide a la zona en dos. "Aquí ge paran los extranjeros para nacernos

fotografías c o m o si fuéramos bichos raros. Nos creen gitanos, pero no lo somos. Nos hacen una foto y

encima nos echan unos duros, como si fuéramos mendigos. Somos familias trabajadoras, con escasos

recursos, con viviendas que ni siquiera pueden llamarse tal, pero no mendigamos, ni estamos dispuestos a

hacer de "suvenirs" fotográficos."

Los carteles reivindicativos se han colocado junto a la carretera, en los lugares más visibles, para que no

pasen desapercibidos. "Señor, estamos cansados de denunciar nuestra situación. Esto no es vivir. Cómo se

puede consentir que varias personas vivan como nosotros. No tenemos agua ni servicio?. Vivimos entre

montones de basura, acosados por muchas enfermedades, discriminados. Heñios puesto esos carteles de

denuncia. La idea ha salido de nosotros. Hace muy poco vinieron unos señores de una asociación de

vecinos para pedirnos que fuéramos hasta el Ministerio a manifestarnos. No« daban doscientas pesetas a

cada uno. Dijimos que no, que lo que necesitáramos pedir lo haríamos por nuestros propios medios; no

queremos ser causa de nadie."

Es mediada la tarde y hace calor entre este conglomerado de cartón, latas, maderas y muy poco yeso. Cae

un sol de justicia y los vecinos han encharcado las calles para combatir la penuria de polvo y sudor. Los

pequeños, descalzos, desnudos, corretean de un lugar a otro, negros, curtidos, ajenos a todo cuanto les

rodea. Juegan a amontonar latas roñosas, se balancean sobre improvisados columpios, se meten en

barreños de cinc para refrescarse, chapotean en estas reducidas "piscinas", guardan turno y al final se

ponen perdidos de barro.

 

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