Autor: Moya, Aurora. 
 Colonia Mahou: 60 familias, sitiadas por los grandes propietarios. 
 ¡Seguimos enterrados!     
 
 Diario 16.    23/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Colonia Mahou: 60 familias, sitiadas por los grandes propietarios

¡Seguimos enterrados!

Las sesenta familias -de la colonia Mahou continúan en e] astado de sitió que empezó hace cuatro años,

cercados por" las óbras de los grandes propietarios de la zona y con la sombra de la expropiación

rondándoles. "No sabemos qué va a ser de nosotros ^-manifestaron los vecinos a D16—. Los camiones

pasan entre las casas sin consideraciones, no hay ninguna seguridad con las obras: ya se ha despeñado

algún niño por los terraplenes que dejan. Y sobre todo, que nos quieren dejar sin casa."

E! estado del barrio es desolador. Barro por todas partes, viviendas aisladas sobre grandes terraplenes, no

hay agua... "El gerente de urbanismo nos ha dicho que hará todo lo que pueda para intervenir a nuestro

favor. Pero a la hora de ver soluciones sólo encontramos dos Mininos: que la Junta dé terrenos o que el

Ministerio construya viviendas."

La historia que se repite

El caso de la colonia Mahou, que se encuentra incluida en el polígono 20, de la avenida.de la Paz, es una

demostración más del gran negocio urbanistico qué inmobiliarias y grandes .propietarios han podido

llevar a cabo amparados en la aprobación en 1968 del Plan Especial de la Avenida de,la paz y a costa de

miles de familias inquilinas o pequeños-propietarios que se han visto obligados a abandonar sus viviendas

por regla general a cambio de ridiculas indemnizaciones y sobre las cuales se levantan ya o se levantarán

grandes edificios de lujo.

La colonia Mahou, que tiene más de sesenta años de existencia, limita con Clara del Rey, Parque de las

Avenidas y Corazón de María. Es decir, en el centro de una zona caracterizada por su nivel medio^alto.

La colonia fue creada en un primer momento por la fábrica de cervezas Mahou para sus trabajadores.

Estos, que ai principio sumaron unas- trescientas familias, fueron dejando paso a otros habitantes.

Todo el polígono se encontraba en manos de .pequeños propietarios, excepto una zona propiedad de

Fabregas.

Todo para el gran propietario

En el 68 se aprueba el Plan Especial de la avenida de la Paz y la colonia Mahou se ve incluida en él como

parte del polígono 20. La actuación que se debía llevar en el barrio era la de Juntas de compensación. Es

decir, los propietarios del polígono, unidos en una junte, deciden las indemnizaciones a dar a los

expropiados y las aportaciones d« cada propietario en las futuras edificaciones. Este sistema, muy

beneficioso para «1 grao propietarío, anula pácticamente al pequeño, qué´ acaba saliendo de la junta al no

contar con recursos para construir.

En 1973, una nota pegada en el cristal de un bar informa a los vecinos de la Mahou que hay una junta de

compensación y que ésta paga indemnizaciones a los inquilinos de 70.000 pesetas. Los inquilinos se

reúnen a través de la parroquia y,deciden hablar con la Junta. Los grandes propietarios que la forman son,

entre otros, el Banco de Bilbao, el Banco Urquijo, Fábregas, Siemens y la Seda de Barcelona, según los

vecinos pudieron saber.

La primera propuesta vecinal consistió en que la Junta gestionase un crédito con el Banco de Crédito a la

Construcción. No se llegó a un acuerdo y la situación continuó estacionaria. Dos años después se aprueba

el que la actuación sobre la colonia se, haga por fases, es decir, dividiéndola en varias partes. Los vecinos

recurrieron porque encontraban la medida "con la finalidad de dividirnos y como un sistema fácil para

terminar con él barrio sin dar una solución a sus habitantes"

Camiones y escritos

"Desde entonces, la situación está como se puede ver: ya están concluyendo con la primera fase y,- las

obras nos tienen cercados. Los camiones pasan .entre las viviendas sin ninguna necesidad. Los vecinos

están indignados. A todo esto,nosotros hemos dirigido escritos a toda autoridad competente. Incluso al

Rey y a Suárez. Nada.

Aquí somos todos familias modestas.^ Jubilados y obreros sin cualificar. No sabemos qué van a hacer con

nosotros, pero parecen dispuestos a no dejarnos vivir en paz. El gerente de urbanismo ha dicho que nos

ayudará. Eso es lo que tienen que hacer, que aquí siempre salimos perdiendo los mismos."

 

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