Autor: Hernaiz, Eduardo. 
 Objetivo de la OCDE. 
 Trabajo para los jóvenes     
 
 Pueblo.    17/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

OBJETIVO DE LA OC DE TRABAJO PARA LOS JÓVENES

Jiménez de Parga no espera conflictos graves por la supresión de horas y empleos suplementarios

PARÍS. (De nuestro corresponsal, Eduardo HERNAIZ.)

Una reunión, mantenida con representantes de los inmigrados españoles en Francia, ha puesto punto final al viaje del ministro de Trabajo, Manuel Jiménez de Parga, venido a París para asistir a la conferencia sobre el para de ios jóvenes. El cónclave ha tenido lugar durante el jueves y viernes pasados, en la sede de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico).

Se ha desarrollado a nivel ministerial y respondió a una propuesta efectuada ante ei citado organismo internacional por el secretario de Estado norteamericano, Cyrus Vance, en ocasión del último Consejo de Ministros de la OCDE, celebrado el pasado mes de junio. La reunión entre el ministro español y los trabajadores no figuró, en un principio, dentro de la agenda de Jiménez de Parga, sino que fue solicitada por estos últimos. Por esta razón, el titular de Trabajo amplió su estancia en París, renunciando a su presencia en la reunión del Gabinete celebrada ayer en Madrid.

La Conferencia sobre el Paro de los Jóvenes vino a expresar, de una manera más o menos coincidente, la extremada preocupación por el asunto, originando una serie de análisis que confirman, como primer dato, una cifra alarmante: más del lo por 100 de la población activa de los países de la OCDE son jóvenes sin empleo. Como causas principales se apuntan la repercusión de la recesión económica de 1974, la evolución del potencial demográfico y la incidencia de factores estructurales.

Entre las medidas más comentadas en el seno de la conferencia se encuentran la atención del sector publico, incentivar a empresas que den trabajo a loa jóvenes, fomento de obras da infraestructura local, reforzar los servicios de información y orientación sobre las oportunidades reales del mercado del trabajo y la reducción de la jornada laboral.

LAS MEDIDAS DE MADRID. — El ministro español de Trabajo se refirió a las medidas que el Gobierno de Madrid tiene en estudio o en vías de realización para hacer frente a estos problemas. Aunque las enumeró en cinco apartados, dos de ellos requieren más atención. El primero alude a la política de mano de obra activa y, encuadra puntos de tanta raigambre popular como las horas extras, el pluriempleo y el anticipo a los sesenta años de la edad de jubilación.

Comentando con los corresponsales españoles la cuestión de eliminar el segundo empleo, Jiménez de Parga se expresó en los siguientes términos: «Se trata de entender y aplicar la solidaridad de la clase trabajadora, porque, en lucha contra la inflación, la eliminación del paro es el bien de todos y cada uno de los trabajadores.. Asimismo, el ministro dijo no esperar conflictos graves por la supresión de horas y empleos suplementarios.

El otro apartado se refiere a la orientación profesional y ocupacional. en el que destaca la puesta en servicio de una red de conexión institucionalizada entre la administración escolar y la laboral en los puntos claves de la salida del aparato educativo. Dicho más sencillamente, establecer una colaboración entre el Ministerio de Cultura y el de Trabajo para indicar a los jóvenes que inician una preparación o carrera cuáles serén las especialidades que encuentren meior y más rápida acogida en el mercado del trabajo. Sin ir más lejos. Jimenez de Parga se refirió al número de licenciados en Filosofía, cantidad tan excesiva que hac» imposible la colocación inmediata. Por el contrario, en Medicina la demanda actual de trabajo es sensiblemente inferior.

La Administración española ha hecho público asimismo en el curso de esta conferencia la puesta en marcha de un programa experimental consistente en facilitar la contrata c i ó n temporal por un plazo máximo de dos años de personas que desempeñen un trabajo por vez primera. Para estos empleos el Estado satisfará el 50 por 100 de las cotizaciones que se devenguen con cargo a la Seguridad Social.

El mismo beneficio acogerá a todas las contrataciones temporales —con preferencia a jóvenes— de acogidos al subsidio de desempleo a partir del 1 de noviembre pasado. Como se sabe, para hacer frente a estas prestaciones, el Gobierno ha dispuesto cien mil millones de pesetas, de los que cuarenta mil corresponden a la Seguridad Social, y el resto, al Estado.

Resumiendo: la conferencia de la OCDE ha puesto de manifiesto que la preocupación por el desempleo de las nuevas generaciones tiene una razón capital: garantizar la continuidad de la sociedad en que vivimos. O sea, procurar —desde los órganos rectores de cada país— que la contestación juvenil no encuentre más argumentos que los de los dulces años. De no ser así, de la revolución idealista se pasaría a la exigencia de cambios radicales que ofrezcan un sistema social capaz de satisfacer las demandas de las nuevas fuerzas. Y que para ello es necesaria una racionalizada política de empleo. Pero pronto.

 

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