Autor: Marlasca, Manuel E.. 
 Arespacochaga, después del "streaking" salarial del Ayuntamiento. 
 Si hay huelga es porque habrá piquetes     
 
 Pueblo.    16/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

"SI HAY HUELGA ES PORQUE HABRÁ PIQUETES"

«De haber sabido que iba a haber "pacto de la Moncloa", el 32 por 100 de subida de masa salarial se hubiera repartido de forma bien distinta»

«Estamos totalmente de acuerdo, porque es de justicia, con un salario base de 25.000 pesetas»

Si hay huelga es porque habrá piquetes.» Has. ta entonces, justamente hasta que Arespacochaga pronunciara esa frase, Enrique Villoría, con ligeras matizaciones por parte del alcalde, había hecho una especie de «streaking» salarial, en base a los datos facilitados por la Intervención General. Hasta la rueda de Prensa habitual de los jueves habían llegado los periodistas y el propio Villoría, segundo teniente de alcalde, con un tema palpitante: huelga de los 20.000 funcionarios municipales. Y el tema cerraba la rueda de Prensa, como una gran traca final. Arespacochaga había dejado hablar a su teniente de alcalde, que fue desgranando dato tras dato. «No es exacto que el 32 por 100 dé mejora salarial de este año haya repercutido solamente en clases altas.»

Y Villoría ofreció cifras. Luego, el alcalde manifestó que, indudablemente, si el Ayuntamiento hubiera sabido qué iban a existir los «pactos de la Moncloa», hubiera, repartido ese 32 por 100 de forma distinta. Y aclaró que, por supuesto, como lo viene demostrando, el Ayuntamiento está de acuerdo con la petición, que considera justa, de 25.000 pesetas de salario base. «En todo caso —terminó diciendo Arespacochaga— tengan la seguridad de que, dentro de los limites qué nos marqué la ley, la mejora salarial se volcará en las partes más necesitadas.»

Se había desarrollado casi en plan amistoso la rueda de Prensa, de cuyos demás , temas da puntual noticia Adrián Guerra Y saltó el tema esperado: los funcionarios municipales habían anunciado huelga para los próximos días lunes y martes. En la tarde de ayer —la rueda de Prensa, como habitualmente, se celebraba por ¡a mañana— tenían prevista una asamblea en la que se decidiría si habla o no huelga. Enrique Villoría, segundo teniente dé alcalde, ocupado siempre en asuntos de personal, representante del Ayuntamiento en muchas de las gestiones habidas entré las centrales sindicales y la Casa de la Villa, esperaba las preguntas y había ido documentado para su contestación. El alcalde, mientras sonaba la primera pregunta sobre el tema, daba vueltas a una octavilla. Entonces comenzó la contestación refiriéndose a ella:

—El tema de la huelga tiene todo el aire de algo bien preparado desde fuera del Ayuntamiento. Aquí, en esto que han publicado, se dice incluso que, si hay huelga, estará prohibido jugar a las cartas y que no se debe ir a los bares. Después hablan de que con su manifestación en la plaza Mayor consiguieron el aumento salarial; y eso no es cierto, porque ya estaba solicitado y prácticamente concedido.

Y cedió la palabra a Enrique Villoría, qué llevaba guión y documentos para su intervención. Arespacochaga, durante la intervención de su teniente de alcalde, no hablaría prácticamente más que para matizar algo. La historia que desemboca en la amenaza del conflicto, podría resumirse en los siguientes puntos:

El tratamiento del Ayuntamiento con el personal ha quedado anticuado en razón de la legalización de las centrales sindicales. La Corporación tiene la intención de, además de la representación que esas céntrales tienen en las comisiones de personal y régimen interior, establecer mecanismos para que, por elección, queden representados los trabajadores.

En los primeros días de octubre el alcalde mantuvo una entrevista con el ministro del Interior, en la que se puso de relieve la necesidad de elevar el límite legal de los gastos presupuestarios de personal, al objeto de posibilitar los aumentos retributivos qué eran aspiración de los trabajadores, de 25.000 pesetas de salario basé.

En 10 de octubre, la Alcaldía-Presidencía se dirigió al director general de Administración Local, solicitando le fuera, permitido al Ayuntamiento de Madrid elevar él límite de gasto de personal hasta él 61 por 100 del presupuesto ordinario dé ingresos, establecido hasta entonces en un 48 por 100.

Con fecha 18 de noviembre contestaron a esta solicitud, autorizando la elevación solicitada, aunque condicionándola a los «pactos de la Moncloa».

Con posterioridad, los reales decretos sobre política salarial y el que articula parcialmente la ley 41/1975 de Bases del Estatuto dé Régimen Local en lo relativo, entre otros extremos, a los funcionarios públicas locales, impide la subida, habida cuenta de qué, según Intervención dé Fondos Municipales, la subida experimentada por la masa salarial bruta durante el presente año es ya del 32 por 100.

No obstante todo es-to, la Alcaldía-Presidencía dirigió un escrito al ministro del Interior, en el que «se consideran de justicia las aspiraciones de loa funcionarios de niveles inferiores a obtener una retribución de 25.000 pesetas mensuales, en jornada normal de trabajo y sin cómputo de antigüedad».

Y se argumenta para su solicitud la indeterminación que se desprende de la contestación de Administración Local, ya que, si bien se obliga a respetar los «pactos de la Moncloa», no se contemplan en ellos ni en el real decreto-ley de Política Salarial mínimos vitales para los trabajadores, aunque si los techos salariales máximos.

Luego, tras estos seis puntos básicos de la actuación del Ayuntamiento en el tema. Villoría aclararía, que incluso dos funcionarios de Administración Loca] habían explicado a los representantes dé centrales sindicales los alcances que para el Ayuntamiento tiene el «pacto de la Moncloa. Fue en esa reunión, celebrada el pasado lunes, cuando sé produjo la primera amenaza verbal de huelga por parte de los funcionarios. «Es una amenaza —matizó Villoría— de difícil respuesta, si no cambia el decreto-ley que ha llevado en realidad a esta situación.»

El alcalde, por su parte, que dejó hablar a Villoría sin interrumpirle, tomó la palabra después de que su segundo teniente de alcalde hubiera terminado la exposición y antes dé que surgiera otra pregunta dé los periodistas:

—Quiero decirles a ustedes, una vez conocidos todos éstos extremos, que el Ayuntamiento ha interpretado siempre como reivindicación justa y atendible las veinticinco mil pesetas de salario mínimo. Y, en segundo lugar, parece claro quela huelga no va contra el Ayuntamiento, sino contra el Poder legislativo, puesto que ha sido ese Poder «1 que ha hecho el «pacto» que impide la subida salarial.

Tras esta declaración de Arespacochaga comenzaron las preguntas sobré el tema. Concretamente, PUEBLO quería saber si eran ciertas las declaraciones de Comisiones Obreras, central que ha convocado la huelga, en el sentido de que ese 32 por 100 en que se cifra el aumento de la masa salarial durante 1977 ha beneficiado mucho a las clases altas, mientras prácticamente no lo han sentido las bajas. Villoría sacó el documento de Intervención General, «que es el único Cuerpo —dijo— que puede dar estos datos».

«Lo que dice Comisiones Obreras no es exacto. Según estos datos de Intervención, que son cifras medias, hay coeficientes inferiores que se han beneficiado en más de ese 32 por 100. Por ejemplo, en auxiliares de Administración, con el coeficiente 1,7 ha subido entre un 21,57 y un 28,28 por 100, por debajo de ese 32. En Parqués y Jardines, los coeficientes 1,3, con sueldos anuales de 378.000 pesetas, han subido entre un 42,41 y un 40,32 por 100, mientras los del coeficiente 1.5 ha sido la subida del 37,55. Es cierto que ¡os letrados consistoriales han tenido una subida del 80 por 100. Pero deben tener en cuenta, en primer lugar, que son solamente cinco y, sobre todo, que tienen una dedicación muy grande, porque emiten muchos informes y, sobre todo, tienen que defender a la Corporación en los tribunales. Con esa subida, cobran unas 100.000 pesetas redondas, que no creo sea demasiado para unos letrados con esa dedicación.»

Luego Villoría aclaró que parte de esa subida del 32 por 100 se va en subidas legales. Por ejemplo, funcionarios que piden prolongaciones de jornadas, porque realmente son necesarios en esas condiciones, y entonces les tienen que aumentar por prolongación de jornada y por dedicación exclusiva. Se prolongó luego la entrevista, intentando saber distintos sueldos, entre los que se contaba el del secretario general. Arespacochaga puntualizó: -Lo que es seguro es que no percibe nada que no esté previsto en la ley.» Finalmente, PUEBLO quiso saber si ese 32 por 100 podía haber sido repartido de otra forma.

Y el alcalde contestó, tajante: «Claro que sí; y pueden tener la seguridad de que si el Ayuntamiento hubiera sabido que se iba a producir el «pacto de la Moncloa», ese 32 por 100 se hubiera repartido de forma bien distinta.» Con la aclaración, por parte de Villoría, de que un 20 por 100, aproximadamente, de los funcionarios está afiliado a centrales sindicales; que otro 20 por loo milita en asociaciones profesionales, y que las centrales socialistas no quieren dialogar en presencia de la central independiente, se daba por finalizada la rueda de Prensa. Antes de levantarse, Arespacochaga tomó la palabra:

«Si hay huelga es porque habrá piquetes...»

Era la guinda...

Manuel E. MARLASCA

 

< Volver