Autor: Campuzano, Antonio. 
 Ante la proximidad de las negociaciones. 
 Los funcionarios públicos ultiman sus propuestas     
 
 El Alcázar.    21/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 47. 

Ante la proximidad de las negociaciones

LOS FUNCIONARIOS PÚBLICOS ULTIMAN SUS PROPUESTAS

Hace ya unas semanas, representantes de la Administración y de las organizaciones sindicales de funcionarios, celebraron una reunión con carácter informativo, con el objeto de debatir acerca de la conveniencia o no del incremento de las retribuciones a estos.mismos funcionarios.

El tema gana en vigencia con las constantes peticiones de éstos. En el período 1973-77—nos informan algunos contratados de la Administración—, el crecimiento del nivel de vida ha sido un 83 por ciento, por el contrario el crecimiento del salario administrativo ha sido un 11 por ciento, lo que arroja un incremento negativo del poder adquisitivo de un 72 por ciento, además de soportar aún la cláusula del contrato que dice: «Este contrato no genera derecho laboral alguno». Todo esto saliendo al paso de unas recientes declaraciones del ministro Garrigues Walker.

Pero es interesante encuadrar la cuestión en sus justos términos.

Las retribuciones del funcionario de la Administración se hacen efectivas en virtud de dos conceptos: retribuciones básicas y retribuciones complementarias. Las básicas son fijas y comprenden sueldo base, trienios y pagas extraordinarias. Las complementarias, en cambio, están sujetas a variaciones que se pueden dar de unos organismos a otros, bien sea Administración Pública u otros organismos varios, cupiendo en este caso la insertación de pagos en calidad de incentivos, prolongación de jornada, etcétera, dando lugar en este sentido a la manipulación, arbitrariedad y discriminación, pues en este apartado tienen cabida todo tipo de emolumentos.

Esta ordenación retributiva sufría el 30 de marzo de este mismo año una innovación. La Administración considera improcedente la división de las retribuciones en básicas y complementarias y se traza un objetivo: unificar el concepto de las retribuciones, pasando las complementarias a básicas progresivamente en un plazo de cuatro años.

Además se introduce el concepto de «grado», que a juicio de la Administración no pasaría de ser el 6,7 por ciento del sueldo base, trienios y pagas extraordinarias.

Con este motivo y ante la inminencia de las negociaciones, prácticamente la totalidad de las centrales sindicales están elaborando unas alternativas a la propuesta de la Administración.

COMISIONES OBRERAS

La propuesta se basa en los siguientes puntos:

Establecimiento de un sistema de negociación y congelación del decreto-ley del 30 de marzo. Disolución de la Junta de Retribuciones y, a su cambio, establecimiento de cauces de negociación. Información y publicidad inmediata de los criterios para retribuir a los funcionarios.

Eliminación de cualquier forma de retribuir a funcionarios con cargo a fondos extrapresupuestarios, estableciendo comisiones que investiguen la procedencia y cuantía de estos fondos. Garantizar un sueldo base mínimo de 15.000 pesetas y unas retribuciones reales mínimas de 30.000 pesetas. Mínimo de pensión equivalente a 15.000 pesetas.

Aumento del complemento de ayuda familiar.

Elevación a 350.000 pesetas del mínimo exento del IRTP. Establecimiento de servicios de guarderías y control de patronatos de casas para construcción de viviendas sociales.

CSUT

La Confederación de Sindicatos Unitarios de Trabajadores presenta, al contrario de las demás centrales, una alternativa global, con medidas permanentes.

La CSUT, como sindicato de clase, ha defendido y defiende la democratización de la Administración Pública hasta restablecer en ella el principio de su función social de servir a los intereses de los administrados. Ello entraña que deben de llevarse a cabo profundas reformas y transformaciones que adecúen las estructuras y relaciones administrativas a la nueva situación económica y sociopolítica existente en el país.

Ciertamente las condiciones de vida de los funcionarios públicos han venido empeorando progresivamente durante los últimos años, y ésto ha afectado fundamentalmente a los colectivos más indefensos, auxiliares, contratados, interinos y eventuales. También es cierta la existencia de grupos y cuerpos de privilegio en la Administración, que han gozado de toda clase de facilidades para emplear su cargo público en beneficio propio y acumular prebendas personales ilimitadas.

De esta forma, se llega a la formación de grandes diferencias: en los niveles altos la acumulación de prebendas derivadas del cargo, que ha creado un estilo propio de trabajo administrativo y, en los niveles más inferiores, un relajamiento y desidia general, abandono de las responsabilidades administrativas que hacen del lugar de trabajo un medio de ociosidad habitual.

Ante ésto la CSUT de la Administración expone lo siguiente:

a) El problema básico manifestado por los empleados públicos hoy son las bajas retribuciones que quedan desactualizadas con respecto al acelerado crecimiento de los precios.

b) Necesidad de una profunda reforma democrática. Los dos graves problemas que aquejan a la Administración son la corrupción de los cargos y el relajamiento y abandono de !as tareas administrativas, frutos del intervencionismo y dedocracia del antiguo régimen.

Una Administración saneada no puede obtenerse de Decretos Reales o Reformas legislativas, sino que es preciso levantar una corriente de responsabilidad y control.

c) La cuestión no puede plantearse simplemente como sí o no a una reivindicación concreta, sino que dada una jornada determinada, ésta ha de derivar un nivel de retribuciones y revisable, que permita una vida digna, así como una toma de conciencia del funcionario que corrija la dejación antisocial actual.

d) La lucha reivindicativa del funcionario público traería consigo una dinámica favorable a la Administración, ejerciendo un control sobre la conducta administrativa de la jerarquía, exigiendo la desaparición de la corrupción.

e) Demandamos la apertura de cauces de negociación entre los representantes directos de los funcionarios y centrales sindicales con interlocutores válidos déla Administración Pública.

UGT

Unión General de Trabajadores presenta la siguiente alternativa:

Congelación y paralización del decreto-ley de 30 de marzo y los catorce decretos de desarrollo restantes. Subida lineal para 1978 de 10.000 pesetas brutas, alrededor de 8.500 netas y que no llegue a cubrir el índice de coste de vida.

Apertura de negociaciones que desemboquen en un nuevo sistema retributivo, con el expreso deseo de que estas negociaciones tengan lugar antes del 30 de junio de 1978, fecha en a que se aprobarán los presupuestos del 79.

SINDICATO UNITARIO

«En primer lugar, queremos desde aquí señalar, quizá un poco al margen de este problema en concreto, la inutilidad del acto de la Moncloa, en cuanto concierne al interés del trabajador, al que ata de pies y varios, restando variables, al propio tiempo que obstruye la movilización y dificulta la negociación.

Ya metidos en el tema de las retribuciones, tenemos que denunciar la probada amarillez de las asociaciones corporativas que dialogaron con representantes de la Administración en las ultimas semanas de septiembre.

Por otra parte y, según noticias que han podido llegar hasta nosotros por diversos conductos, parece que las autoridades administrativas tienen ultimado un proyecto de retribuciones para el próximo año 78, que en líneas generales plantea lo siguiente:

Aumento del 19 por ciento de la masa salarial correspondiente al personal en activo.

Mejora de las retribuciones básicas y transformación de algunas retribuciones complementarias básicas. Distribución del 19 por ciento de aumento inversamente a los actuales niveles retributivos, es decir, aumentando en mayor porcentaje a los cuerpos más bajos.

Creemos que es absolutamente demagógica la interpretación que hace la Administración de su propuesta. El presuponer que la aplicación de subidas presentadas es inversamente proporcional a las categorías y, por lo tanto, ayuda a reducir las diferencias salariales, es falso. Para aclarar este concepto conviene poner un ejemplo de dos sueldos:

a) sueldo de 1.000.000 de pesetas año.

b) sueldo de 200.000 pesetas año.

Si incrementamos un 23 por ciento el sueldo «a» y un 15 por ciento el sueldo «b», obtendremos una subida de 50.000 pesetas al año para elprimero y de 46.000 para el segundo. Tendríamos en una primera etapa unos sueldos de 1.150.000 pesetas al año y 246.000 pesetas año. Apliquemos de nuevo el mismo sistema: el 15 por ciento de

 

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