Autor: Domingo, Oriol. 
 El ministro de trabajo, en Barcelona. 
 Vivimos momentos angustiosos, pero la crisis económica no es insuperable     
 
 Ya.    18/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL MINISTRO DE TRABAJO, EN BARCELONA

Vivimos momentos angustiosos, pero la crisis económica no es insuperable

"El simple hecho de que el protagonismo se haya desplazado sobre los hombros de empresarios y trabajadores demuestra que vivimos una hora marcada por el respeto a la realidad" El señor Jiménez de Parga presidió la toma de posesión de los delegados de Trabajo en Barcelona y Tarragona

BARCELONA

(De nuestro corresponsal, Oriol Domingo.)

"Un ministro de Trabajo tiene el deber de defender a los trabajadores, y por lo mismo percibe, como el que más, la necesidad de que las empresas puedan sobrevivir y progresar", ha afirmado Manuel Jiménez de Parga en el discurso que ha pronunciado en la toma de posesión de los nuevos delegados del Ministerio de Trabajo de Barcelona y Tarragona, Juan Draper Mathéu y Joaquín Borrell Mestre, respectivamente. Los delegados saliente y entrante de Barcelona, señores Royo y Draper, han pronunciado unos breves parlamentos. El nuevo delegado barcelonés se ha expresado en catalán, mostrando la necesidad de ser conscientes de la responsabilidad política que hay que asumir en los actuales momentos.

El ministro de Trabajo, por su parte, se ha referido a esta actualidad: "En momentos de transición política, en la hora histórica de avanzar hacia una situación completamente distinta de la que nos ha servido como punto de partida, resulta necesario poseer en alto grado la comprensión hacia los otros y hay que actuar con una gran sensibilidad política. Porque hay que tomar las decisiones después de un proceso de con sultas, de negociaciones, de transacciones, de diálogos, de entendimiento, con el fin de alcanzar una resolución que se aproxime lo más posible al acuerdo entre quienes van a resultar afectados por ella.

Hay que gobernar. No se trata de mandar y ser mandados, que es algo cualitativamente distinto de gobernar y ser gobernado. He aquí la tarea nueva de quienes asumimos en estos momentos cargos de dirección política, por decisión de la voluntad de un pueblo que el 15 de Junio se pronunció tan decididamente por un cambio que significa el deseo de vivir democráticamente, pero donde, como es lógico, aún no han arraigado los hábitos de tal modo de convivencia. Recién nacidos a la democracia, estamos sólo empezando a caminar y tenemos que seguir avanzando, pese a las dificultades, pese a los errores propios de toda empresa que debe ser consolidada "

LA POLÍTICA DEL DEPARTAMENTO

Ha proseguido el ministro: "La política del Ministerio de Trabajo va a tener que ajustarse a este planteamiento. La nueva etapa que España va. a vivir se ha de caracterizar por el diálogo, por el imperio de la razón, el consenso, la negociación. Los órganos de la administración, en consecuencia, han de atemperarse a este nuevo clima. Todos. aquellos que la sirven han de atender, para ser verdaderos y eficaces de! Estado, el nuevo lenguaje de la soberanía del pueblo y el papel que corresponde a las autoridades laborales en el período que comienza a vivir España."

E insistiendo sobre el papel que debe jugar el Ministerio de Trabajo, el señor Jiménez de Parga ha dicho: "El simple hecho de que el protagonismo se haya desplazado sobre los hombros de empresarios y trabajadores demuestra que vivimos una hora marcada por el respeto a la realidad. Nosotros no podemos actuar de espaldas a ella, ni pretender moldearla a nuestro capricho. Hemos de ser puentes de diálogo. Esa expresión que tanto le gusta a un gran poeta de esta tierra catalana, instrumento de coriciliacién, componedores y arbitros. Hemos de servir para reconducir las situaciones, para serenar los ánimos, para hacer valer los intereses generales sobre respetables-intereses particulares. Hemos de dar cumplida prueba de que nos sentimos instrumentos para construir una sociedad en la que el trabajó sea el mayor título ciudadano, el primer deber de todos y la carta de derechos que apareja una forma de participación efectiva y justa en una sociedad bien ordenada y capaz de suprimir las Injusticias due todavía hoy la distinguen."

CONTRA PRIVILEGIOS Y ABERRACIONES

El ministro ha expresado a continuación alguno de los puntos que más atraen la atención de su departamento actualmente: "El Ministerio de Trabajo va a procurar que la programación del empleo y las aptitudes profesionales de los trabajadores estén en consonancia con las necesidades de cada momento. Que quede claro que-vamos a colaborar a construir una sociedad distinta, justa y, por lo tanto, a remover los privilegios y las aberraciones. En consecuencia, vamos a concebir el empleo y la formación profesional como herramientas para la promoción permanente del trabajador, como vehículos de liberación. Y no vamos a desfallecer en nuestro empeño de hacer posible la concurrencia empresarial con la justa distribución de la riqueza, los estímulos económicos con los estímulos sociales."

El señor Jiménez de Parga, finalmente, ha hecho una breve reflexión sobre la situación económica: "Vivimos momentos angustiosos, pero la crisis no es Insuperable. Se camina, el Gobierno camina, con paso firme y con una meta clara en el horizonte. Pero quienes sólo se fijan en el presente inmediato sienten angustia. Un ministro de Trabajo tiene el deber de defender a los trabajadores y por lo mismo percibe, como el que más, la necesidad de que las empresas puedan sobrevivir y progresar. Por eso hay que decir rotundamente que España necesita hoy el concurso de todos."

 

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