Autor: ;Ampuero Lobato, Julia. 
 RENFE: Durante dos horas (de 8 a 10). 
 Paro total  :   
 Afectó a todos los trenes que cubren la geografía española. 
 Pueblo.    22/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

RENFE: Durante dos horas (de 8 a 10)

PARO TOTAL

Afectó a todos los trenes que cubren la geografía española

De una media de 3.000 viajeros en la estación de Chamartín, sólo acudieron 300. Amenaza de bomba en un tren de Tortosa, que resultó falsa.

Aplauso unánime de los viajeros a los trabajadores´ al finalizar la huelga. A las diez de la mañana todo volvió a funcionar con absoluta normalidad.

Los viajeros se solidarizaron con los trabajadores.

La organización y condiciones de seguridad fueron perfectas, según tos trabajadores.

MADRID. (PUEBLO, por Rosa DE FEDERICO y Julia AMPUERO.)—Esta mañana, de ocho a diez, han realizado el paro previsto los trabajadores de Renfe de toda España, unos setenta mil ferroviarios. El paro afectó a la llegada de mas de treinta expresos y a la salida de todos los trenes rápidos a punto de partir. También repercutió en los reajustes de horario de todos los demás trenes.

El paro se desarrolló sin ningún accidente y con toda normalidad. Esta mañana, en la estación de Atocha, José Alonso Pérez, representante del Pleno Provincial de Madrid y senador del PSP por Madrid, ha explicado:

«Este paro ha sido la respuesta a la propuesta drástica de la empresa de «lo toma o lo deja», que no responde a las reivindicaciones que los ferroviarios habíamos pedido.

A finales del año pasado se firmó el primer convenio colectivo de ,1a Renfe, pero a la hora de firmarlo fuimos conscientes de que no eran óptimas las conclusiones obtenidas, pues algunos compañeros dijeron que habíamos cedido bastante. Pero el conseguirlo era un hecho muy importaste para los ferroviarios,»

«Efectivamente —continúa José Alonso—, vemos que se ha conseguido la unión de los ferroviarios. Tenemos un Pleno representativo apoyado por todos los ferroviarios y hay unanimidad de acción y respaldo a este Pleno, de la mayor importancia- para todos los» trabajadores ferroviarios, porque entendemos que el conseguir la posibilidad de representación con la empresa todos unidos nos da las mayo res posibilidades de defensa.»

— Pero ¿nos puede explicar más detalladamente a qué es debido este paro en concreto?

—En consecuencia, del primer convenio quedó por discutir el punto nueve, en el que hay una serie de reivindicaciones, unas de tipo económico y otras sociales. Los ferroviarios, solidarios en nuestras desgracias, fundamos una de las primeras mutualidades en España y nos tiene muy disgustados el que hace dieciocho meses salió un decreto en el que se pretendía solucionar los derechos que corresponden a los represaliados que incluye a las viudas de los ferroviarios que murieron por efecto de una depuración, que en muchos casos fue de inmediata ejecución. Y en este aspecto, esperamos que el propio Gobierno tome nota de nuestro paro de hoy, porque es el Gobierno el que lo tiene qne solucionar.

—¿Cuáles son las reivindicaciones planteadas?

— Las reivindicaciones de tipo económico son: una paga única extraordinaria, que pedíamos en principio de diez mil pesetas, que rectificamos en catorce mil trescientas y de la que solamente nos dan seis mil pesetas, y que pretendíamos añadirla a los represaliados y jubilados. Otro punto es añadir conceptos que no están incluidos en el valor de la hora extraordinaria. El 1, 2 y 5 de septiembre la empresa presentó una solución con un «lo tomas o lo dejas» que no responde á las pretensiones democráticas del país, sino a un totalitarismo. Entre las condiciones del convenio firmado en diciembre dei 76 está la revisión dé salarios a finales de este año coa ei acuerdo que allí se determinó de que este aumento fuese dé dos puntos por encima del aumento del coste de la vida (el diecisiete por ciento). Pensamos que la drástica medida de la empresa ha sido un reto a la unidad de los ferroviarios. Otra razón que ha hecho aceptar este tipo de negociación, que se espera sea aplicada a primero de enero de 1978.

EN CHAMARTÍN

Al dar por concluido el paro de los trabajadores de RENFE esta mañana a las diez, hecho que íue anunciado con un megáfono por un representante de los ferroviarios, los aplausos resonaron largamente en el amplio vestíbulo central de !a estación madrileña de Chamartín. La impresión de ese momento es que los1 empleados del ferrocarril se sentían satisfechos por la forma en que se había desarrollado ese paro parcial de dos horas y porque se había producido una respuesta total y masiva de los compañeros de toda España al sumarse a esta convocatoria que hace unos días había realizado el Pleno General de Representantes Ferroviarios, organismo unitario e independiente, apoyado por todas las centrales sindicales.

Este paro protesta, que ha afectado no sólo al personal de estaciones y a los que atienden a los trenes, sino a todo el personal de´ oficinas, se ha producido como consecuencia de no haber obtenido ninguna respuesta de la empresa tras las conversaciones que mantuvieron con ella los representantes de los trabajadores los días 1, 2 y 5 de este nles, », las reivindicaciones laborales, y sociales que le habían planteado. Tan sólo los hombres que atienden a los servicios de seguridad y algunos auxiliares —como el de aire acondicionado, de las unidades— se han mantenido en sus puestos.

Hasta el momento de redactar esta información no se tienen noticias de que se haya producido ningún accidente. Tan sólo al poco rato de haberse iniciado el paro en la estación de Tortosa se recibió una llamada anónima anunciando que se había colocado un artefacto explosivo en el tren, número 2709, que hace el recorrido Tortosa-Valencia. Pero tras efectuarse un registro´ minucioso de todas las unidades de dicho tren, pudo comprobarse que se trataba de una falsa alarma.

Por lo que respecta a la estación madrileña de Chamartín, en ,1a que, como ya hemos dicho, el orden era absoluto, hay que reseñar, como dato anecdótico y comparativo que de los tres mil viajeros que habitualmente utilizan sus servicios, , hoy sólo ¡o han hecho unos trescientos. En el tren Talgo, estacionado en la vía, que tenía su salida a las ocho de la mañana, había tres viajeros sentados tranquilamente esperando a que el paro terminase.

 

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