Autor: Ampuero Lobato, Julia. 
 La industria naval española hace agua y 2. 
 Todo Cádiz, dispuesto a luchar por su supervivencia     
 
 Pueblo.    02/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

TODO CÁDIZ, DISPUESTO A LUCHAR POR SU SUPERVIVENCIA

La construcción de un superastillero en Puerto Real, posible origen de la crisis de AESA

El año pasado se cerró Matagorda, la única factoría con exceso de demanda de reparaciones y lío

déficit

De nuestra enviada especial, Julia AMPUERO.) Cádiz y su comarca, donde se da uno de los mayores índices de desempleo del país, han sido las primeras en sentir el fantasma de la crisis de la industria naval española, cuyos orígenes están en la crisis de la construcción mundial, la falta de contratación y la cancelación de pedidos debido al descenso del consumo de crudos por las enormes subidas de precio de éstos. Esta situación pilla a los astilleros españoles en plena expansión, embarcados en la construcción de unos superpetroleros que ya dejaban de interesar en el mercado mundial tras la apertura del canal de Suez, y para cuya construcción fueron aprobadas uña serie de realizaciones de grandes astilleros, como ee el caso del Nuevo Astillero, de Puerto Real, de AESA, iniciado en 1973, con la promesa de que iba a ab-sorber mucha mano de obra y, por tanto, reducir e! paro en la zona.. Pero este astillero, con una capacidad de construcción de petroleros de hasta un millón de toneladas, que ha costado once mil millones de pesetas, y que entró en funcionamiento el año pasado, no ha solucionado el problema, sino que —a juicio de 1os trabajadores— ha agudizado la crisis del sector en la zona.

Porque, al ser un astillero supermoderno, necesita menos mano de obra; porque, como los demás, ha estado trabajando muy por debajo de su capacidad productiva, y porque, al entrar en funcionamiento, se cerró la factoría de reparaciones de Matagorda, la única afectaría —según criterio de los líderes políticos y sindicales provinciales— que no ha tenido nunca déficit, que no podía atender toda la demanda dé reparaciones que tenía, demanda que, por supuesto, no acogió Nuevo Astillero, la moderna factoría —según criterio torizadas, que están metidas muy de lleno en el problema y Jo están viviendo paso a paso, cualquier grupo financiero podría poner la factoría de Matagorda en funcionamiento en un mes, y con sólo un desembolso de ocho millones de pesetas. Según ellos, sería una de las soluciones a la crisis del sector, porque daría trabajo en un primer momento a 400 hombres, y a pleno rendimiento a más de mil, ya que al tratarse de una factoría de reparadones el trabajo que requiere es menos mecanizado.

ORIGEN DE LA TENSIÓN

A finales del pasado mes de septiembre, la di

rección de la empresa Astilleros Españoles, S. A. —propiedad del INI en un 50 por 100; el otro se lo reparte la banca privada, entre la que se encuentra el Banco Urquijo, Central, Bilbao, etc.—, comunicó .a los representantes de los trabajadores su intención de presentar expediente de regulación de empleo, y rescindió los pedidos —en el plazo de veinticuatro horas—a las empresas auxiliares de la construcción naval, crecidas al calor y por imperativo- de Astilleros y que puede hacer que la mayoría de estas pequeñas y medianas empresas tengan que cerrar, con lo que cerca de siete mil trabajadores —aparte los de plantilla de AESA— pueden quedar .sin empleo. Ante este anuncio, cundió el pánico entre las miles dé familias que se verían afectadas por una reestructuración de este tipo" y empezaron las manifestaciones de protesta por la calle y las gestiones, asambleas y conversaciones entre los distintos representantes de los partidos políticos, centrales sindicales, trabajadores y autoridades.

Del esfuerzo y la ausencia de partidismos para trabajar todos en una misma dirección nació una coordinadora de los trabajadores en la que estaban representadas todas iás fuerzas locales. Las visitas a Madrid se sucedieron una tras otra, y se entrevistaron con Fuentes Quintana, Oliart, Fernández Ordóñez y Benzo, presidente de Astilleros. Pero la impresión entre todos era pesimista. Las únicas perspectivas en claro que sacaron fue la promesa de la concesión de un crédito extraordinario para atender a la financiación de los pedidos en, cartera y que el Gobierno se ocuparía de hacer los estudios pertinentes para que en el plazo de unos meses se llevara a cabo una reestructuración del sector naval.

REESTRUCTURACIÓN: TERMINO ENGAÑOSO

Así lo califican y así lo entienden todos los sectores implicados en el problema que hemos consultado en nuestra visita a Cádiz. Porque todas las fuerzas políticas y sindicales son plena mente conscientes de que cuando llegue esa reestructuración se va a producir una considerable reducción de! plantillas, y su empeño está en que se mantengan los niveles de empleo actuales, porque consideran que esto es posible si mientras se lleva a cabo una diversificación del sector —para la que harían falta unos tres años—. se enfoca la productividad de los astilleros hacia otro tipo de barcos y ño sólo se hacen petroleros. Consideran que la flota mercante puede ser —si se verifica una planificación racional del sector— una dé las salidas a la crisis en ese período de tres años. Como lo seria también la construcción dé barcos que mejorarán nuestra flota pesquera de cara a ta realización de capturas en aguas más alejadas de las costas de los países que nos ünpiden la pesca con la continua ampliación dé sus aguas jurisdiccionales.

Y justifican todos estas posibles salidas basándolas en que la industria naval española es una industria muy cualificada a nivel mundial, y que dado nuestro alto índice de tecnificación —por el que, nos encontramos en condiciones de competitividad hasta con el Japón—, es más fácil la reconversión hacia la producción de otros productos.

A este respecto, un miembro del comité provincial del PTE, con alta incidencia en la provincia, nos decía que no hay ningún astillero en el mundo que sea capaz de llevar adelante el plan «Kalingas», ideado por Irán para la construcción de una planta licuadora ae gases y una flota de buques de transporte de esos gases. Estos buques, mas sofisticados que los petroleros, tendrían una Capacidad de 125.000 metros cúbicos equivalente a un petrolero de 270.000 toneladas), y se podrían hacer en España, con lo que habría trabajo para toda la bahía de Cádiz e incluso Algeciras hasta 1981, año en que, según todas las previsiones, ya estaría superada la crisis naval mundial y, por tanto, normalizada la demanda.

OTRAS ALTERNATIVAS

Un grupo de titulados superiores y medios, de la factoría de Puerto Real, de Astilleros Españoles, asi como las dos ´ centrales sindicales que más fuerza tienen ahora mismo entre los trabajadores del Metal de Cádiz —CSUT y USO-han elaborado independientemente alternativas de solución al conflicto de los astilleros que en las líneas generales de visión iel problema coinciden, y que en algunos aspectos ya se han expuesto aquí. Construcción de buques de pequeño y mediano tonelaje, vuelta a 5a actividad de reparaciones en los astilleros, fomento de la flota mercante y pesquera, desarrollo, de la exportación de buques y tecnología, reestructuración de la industria auxiliar, y reconversión del sector, diversificando su producción para mantener el pleno empleo, y donde esto no sea posible —la mayoría de las centrales son conscientes de que es inevitable una reducción de la capacidad de producción— poner en pie industrias de otro tipo que no dependan del sector como ocurre ahora en toda esta comarca.

A MODO DE RESUMEN

La dependencia de ta bahía gaditana, y fundamentalmente Cádiz y Puerto Real de la. construcción naval es prácticamente total por la carencia de otro tipo de industria. Que los astilleros , de Cádiz se ven envueltos, por un lado en la marejada de la crisis económica mundial y por otro, en la falta de financiación derivada de la reestructuración económica nacional. Que en estos momentos se cuestiona la estabilidad de unos puestos de trabajo que son vi. tales para la supervivencia de la zona, porque miles de trabajadores y sus familias se, verían afectados por la crisis y toda la economía gaditana seguirla al hundimiento del sector, porque a nadie escapa la estrecha ligazón del Comercio y los servicios con esta industria. Que la reciente concesión por parte del Gobierno de unos- miles de millones; de pesetas no ha hecho cambiar ´nada ni en el ánimo ni en las perspectivas de los ¡gaditanos, porque por un lado todavía no se conoce con exactitud en qué se va a emplear ese dinero y por otro, todo el mundo es consciente en Cádiz de que ese crédito soló es un pequeño balón de oxígeno que puede prolongar la vida de los astilleros dos o tres meses mas, pero en modo alguno va a resolver su problema; todos en esta zona opinan «no se ha solucionado nada; sólo se ha aplazado el asunto». Por último, la solidaridad que el pueblo gaditano ha demostrado estos días ante Ja amenaza de la pérdida dé los puestos de trabajo sigue incólume si las intenciones de Gobierno en política naval no se esclarecen. Porque, en definitiva, se trata de la supervivencia o la muerte de todo un pueblo. De un bello pueblo, por cierto.

 

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