Autor: Pérez Montes, Ezequiel. 
   La salud de Franco     
 
 Triunfo.     Página: 49-50. Páginas: 2. Párrafos: 4. 

LA SALUD DE FRANCO

Una entrevista a doña Pilar Franco Bahamonde realizada por Ezequiel Pérez Monte para «El Ideal Gallego» fue reproducida en numerosos periódicos españoles a través de un resumen de Logos. La entrevistada decía: «"Ayer visité a mi hermano y lo encontré pero que muy bien. Acudí al pazo por la tarde. Se pasó casi toda la tarde paseando arriba y abajo por el pazo. Se subía las cuestas que era un contento. Entonces me enfrenté con el doctor Pozuelo, y le pregunté: ¿Pero es que va tan bien?, y me respondió: "Señora, Su Excelencia va mejor día por día" (...).

Doña Pilar —preguntaba el entrevistador—, usted ha estado siempre en la cuarta o quinta fila de popularidad familiar, ¿cómo se explica que de un tiempo a esta parte venga ocupando lugares de privilegio en los medios informativos? «Mire, hijo, esta reciente popularidad no significa nada. Un día acudes a entregar los premios a ios pescadores deportivos, por ejemplo, y al día siguiente cuatro clubs de la especialidad quieren que repitas. Un día presidí en Valencia e! Jurado de un festival de la canción.

Bien, pues en la jornada siguiente todos los festivales pretendían lo mismo. Yo paso al mendigo a mi casa. Le abro y, si puedo, le ayudo» (...). Doña Pilar, ¿qué características esenciales distinguen a Franco en el ámbito familiar? «Pues, mira, que es mejor que todos los demás. No es apasionado ni rencoroso».

¿El peor momento para usted en relación con la reciente enfermedad de su hermano? «Cuando la hemorragia. Yo estaba en Iblza, en el campo. Me buscaron por todas partes para decirme que el Caudillo estaba grave, cuando yo creía que ya estaba bien. Y pude venirme a escape a Madrid, gracias a haber aprovechado un vuelo "charter" de regreso. Llegué a Madrid, fui a la clínica y ya había pasado el momento crítico». ¿Hay algún familiar influyente en el ánimo de su hermano? «Creo que no. El es muy suyo y lo que cree que debe hacer lo hace por encima de la voluntad del mundo entero, ¿le ha visto preocupado muchas veces? «Nunca. Cuando en la guerra las noticias no eran buenas y discutía con sus generales, les decía: "Vamonos a la cama, que mañana, con el sol veremos las cosas de otra manera"».

¿Cómo se llaman ustedes actualmente en la familia? «Pues, yo, le llamo Paco, y él me llama Pilar». Doña Pilar, ¿se aconseja Franco de alguien? "En Jos cambios de Gobierno, sí. No sé con quién se aconseja, pero algunas veces los consejos no son rotundamente buenos. Escríbelo así, te lo pido yo". ¿El acto más importante de su hermano como Jefe de Estado, a juicio de usted? "Para mí, haber salvado a España en aquel momento comunista y, sobre todo, el haber sabido permanecer neutral en la guerra mundial, en contra de la opinión de casi todos los españoles" (...}. Señora, con toda la sinceridad del mundo, respóndanos, por favor, ¿qué fue lo primero que dijo el Caudillo, tras haberse recuperado de su grave enfermedad? "Estas palabras: Poderes y el Príncipe. Eso dijo, de verdad". Doña Pilar, vamos a hacer, si usted me lo permite, un repaso al carácter de los hermanos Franco: ¿´Don Nicolás? "Un hombre muy animado. Un juerguista sempiterno. Le digo a usted que lo escriba así. Póngalo, que si me riñe, me río".

¿Don Ramón, que en paz descanse? "Un poco metido en sí y con gran talante, como demostró al volver de Buenos Aires". ¿Don Francisco? "Se ha hecho el molde de él, y después se ha roto. Es incomparable".

¿Doña Pilar? "La vida me ha tratado mal. Me quedé viuda con diez chiquillos y trabajé para ellos. Pero las penas me duran poco; estoy siempre de buen humor".

(...). Permítame que varíe el tema de la charla. ¿Ve usted, señora, en su sobrino don Nicolás Franco Pascual del Pobil, un auténtico futuro político? "Pues, pues..., puede tenerlo. Es un chico trabajador y le gusta la política. Sin embargo, te voy a decir que yo tengo seis hijos varones y no quiero que, en vida de su tío al menos, se dedique ninguno a la política". Comprando, señora, ¿qué hay del asunto de un barco a fletar por orden de Su Excelencia? "Hijo, tú has oído campanas y no sabes dónde. Verás. Durante mi estancia en Argentina fueron a verme notables núcleos de republicanos, hoy pensionistas jubilados en Argentina. Doña Pilar —me dijeron—, queremos ir a morir a España; pedimos al Generalísimo que nos ponga un barco gratis. Ya se lo dije a mi hermano... y piensa poner el barco". ¿Cómo son las relaciones de usted con el marqués de Villaverde? Tengo que proclamar bien alto que Cristóbal me ayuda muchísimo en mis obras de caridad, y lo hace siempre que se le pido. Tiene un gran corazón y ha operado gratuitamente muchos casos que le he llevado. Tat es la verdad. ¿Sabes lo que le ocurre a Cristóbal?, que tiene a veces un carácter violento. Pero a veces también conviene". ¿Y qué tal se lleva usted, doña Pilar, con la primera danta de España? "Mi cuñada Carmen y yo nos llevamos perfectamente. Es la mejor persona del mundo. Es una primera dama excepcional, detalle que reconoce y admite toda España" (...).

Señora, de una vez ¡por todas, ¿está Su Excelencia en el uso de la voz, o entra en lo posible que la haya perdido? "Rotundamente, no. No la ha perdido. Mi hermano tiene voz, pero un poco baja. Me conduzco con sinceridad si te digo que no sé si está dando lecciones de fon latría"».

También es entrevistado el marqués de Víllaverde por el mismo periódico: Doctor, yo le ruego que, de forma sencilla y tajante, me explique qué es lo que ha padecido el Caudillo. "De acuerdo, amigo. El Caudillo ha tenido tromboflebitis, posiblemente complicada, porque se consideró necesario aplicar medicamentos anticoagulantes, que produjeron una gastroíaría o hemorragia gástrica" (...). ¿Quién forma el consejo médico? "Pues también se lo voy a decir: tres catedráticos de Patología Médica, un especialista de vascular periférico, un internista endocrinólogo-dietólogo, personas todas ellas que pedirían la asistencia de ios especialistas del caso si ello fuese necesario". Por favor, doctor, entienda la pregunta como meramente informativa. Tras treinta años la gente se pregunta por qué no ha venido al pazo el doctor don Vicente Gil. Y mi concretísima interrogación es esta: ¿se saluda usted con don Vicente Gil? "Me saludo con don Vicente Gil. ¿Por qué no? El es un profesional. V es mucho más: es casi como un hijo de la familia de mi suegro. Y en esta consideración, ¿qué tengo yo que ver?". Entendido, doctor.

¿Está Franco tan bien como cualquier hombre normal de su edad? "Franco está mejor que cualquier hombre normal de su edad. Y sepa usted que ayer mismo ha visto por la ´tele´ las regatas de trineras de La Coruña"».

El diario «Levante», de Valencia publicaba el domingo una entrevista con el doctor Muñoz Gatero, uno de los médicos de la ciudad sanitaria francisco Franco que atendió a Franco durante su convalecencia en aquel lugar. Algunas de sus respuestas fueron: «"A mi juicio se encuentra en plenas condiciones físicas y mentales. Continúa en posesión de una capacidad total y absoluta de reacción mental; está en condiciones de seguir rigiendo los destinos de España; eso es indiscutible. Tiene una mente total y absolutamente clara. ¿Que si he visto rezar al Jefe del Estado? Personalmente, le he visto comulgar los días que se celebraba misa en su habitación. Es de suponer que por su bien conocido catolicismo rezara con frecuencia"».

 

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