Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   ¿A qué se juega?     
 
 Informaciones.    29/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

¿A QUE SE JUEGA?

Por Abel HERNÁNDEZ

LA U.G.T., sindicato socialista, ha empezado a repartir por Madrid una pega tina que dice con letras rojas: «No al "pacto de la Moncloa"; 25.000 pesetas de salario mínimo, 8.000 pesetas de aumento lineal, cuarenta horas semanales; tío al despido libre; jubilación, sesenta años. Unete.,> Los otros sindicatos se muestran también hostiles y combativos. El más receptivo es el sindicato de inspiración comunista Comisiones Obreras, pero también titubea sobre la conveniencia de asistir o no a la comisión tripartita de la Moncloa. ¿A qué se juega?

Aquí parece que hay doble juego. Los dirigentes comunistas y socialistas se han comprometido solemnemente a. cumplir el pacto y hacer que lo cumplan sus partidarios. ¿No son partidarios suyos los dirigentes de los sindicatos marxístas v muchos de sus afiliados? ¿O es que Carrillo y Felipe González hacían abstracción, en su promesa, de sus sindicados? ¿O acaso estos sindicatos se comprometen en privado a aceptar los acuerdos económicos, como parece, y lo rechazan en publico para ganar o, al menos, para no perder diéntela? Aquí hay gato encerrado. ¿A qué se Juega? ¿Quién garantiza además que incluso Comisiones Obreras, sin dar la cara, impulse en cada empresa reivindicaciones que rompan el pacto cuando negué el momento?

El problema sindical pasa decididamente a primer plano y es preocupante. Estamos asistiendo a ana lucha encarnizada por el poder obrero. La disputa se ciñe por" el momento a comunistas y socialistas. Las elecciones sindicales son el objetivo. Ni U.G.T. ni Comisiones Obreras son aún sindicatos consolidados. La C.N.T. puede hacerse notar pronto con fuerza. Sigue haciendo falta alentar.en vez de sofocar desde el Ministerio de Trabajo, la irrupción de auténticos sindicatos libres. Lo paradójico es que actualmente los sindicatos sean políticos y no acepten los pactos políticos de sus dirigentes. Uno de estos líderes sindícales decía recientemente en una reunión más o menos privada: «Nuestras exigencias son suicidas, lo sé. Pero si no las planteamos y defendemos nos quedamos sin clientela. ¥ ahí están las elecciones sindicales.: Este líder sindical es diputado. ¿Hay o no hay doble juego?

 

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